Skip to main content

Full text of "Mate Amargo. No 1 13 03 1973"

See other formats







































El escándalo de UTE ubicó 
nuevamente en primer plano 
la figura de Ulises Pereira Re- 
verbel, quien está respondiendo 
ante la justicia por su participa¬ 
ción en el turbio asunto. Que¬ 
da atrás la época de bonanza del 
ex director del ente energético: 
aquellos tiempos en que disfra¬ 
zado de “apagón” se divertía 
en la farándula puntaesteña. 
Quizá, de todos modos, esos tiem¬ 
pos no queden tan atrás: lo de 
ahora son ecos de aouel pasa¬ 
do rumboso y espectacular, algo 
que da para meditar, sin duda. 
Incluso al propio Pereira ReverbeS, 
figura inaugural de “protagonis¬ 
tas”. La foto que hoy publica¬ 
mos, mientras tanto, constituye 
un documento que quizá la gran 
historia —la aue resume las ac¬ 
titudes de los grandes hom¬ 
bres— no recogerá, pero que a 
la luz de los hechos actuales co¬ 
bra especial significación. 



cebando 
el 

primero 

Es general en nuestro país la conciencia de la crisis. 

Es general en nuestro país la conciencia nacionalista. 

Pero ¡sin embargo, desde hace dos décadas el país se huQ.de 
en una crisis inexorable, en el enfrentamiento 
cada vez más violento de sus distintos sectores, y en la pérdida 
de nuestra individualidad nacional. 

Es que con el capital extranjero han entrado 
también formas culturales ajenas a nuestra cultura. 

Para nuestra vergüenza, hoy nuestros hijos 
conocen más a los héroes del "Far West" que 
a los héroes de nuestra gesta libertadora. 

Es que no basta con la simple conciencia de la crisis 
o de la nacionalidad: se debe profundizar en sus causas, 
en sus soluciones, en sus raíces históricas. 

Sólo asimilaremos el progreso, sólo entraremos en el futuro 
sin mengua de nuestra soberanía, si poseemos 
un profundo conocimiento de nuestra realidad, 
nuestras necesidades, la historia que nos gestó con 
nuestra orgullosa conciencia nacional. 

Pero para ello es necesario 

uno de los fundamentos de la democracia: 

la correcta información del pueblo. 

Esa carencia quefémos subsanar. 

Aportar información precisa sobfe la realidad y-sobre 
las profundas causas que subyacen 
a los simples hechos. 

Eso queremos Ser: un mate amigo, un factor de relación, 
de intercambio fecundo entre orientales. 

Un aporte para el diálogo de quienes se preocupen 
por nuestros problemas fundamentales. 

Que se levante entonces la .memoria de nuestros padrea 
Qué florezca éfilonces.ta fortaleza y la dignidad. 





3 

4 
3 
10 
11 
12 
13 
17 

19 

20 
23 
32 

34 

35 

37 

38 

39 

41 

42 
44 
46 

48 


^Protagonistas 

Tres políticos en la mira 

Loe olvidados 

¿Qué quieren los militares? 
Expectativas castrenses 
Don Zoilo Fierro 
Perón y Allende, los hombres 
La Insurgencio Oriental 
Uruguay en la mira de Brasil 
MATE e AMARGO con Torrijos 
Sin barcos y sin puertos 
Informe Especial: 

El uruguayo maldito: Barradas 
Amilivia: un juez en la picota 
Palmar: desafío uruguayo 
Lo que no se dice sobre e¡ 
Salto Grande 
El tango es charrúa 
Crónica del peruanismo 
Rada: el último candombe 
Murgas: prohibido reír 
Entre Mate y Mate 
El fútbol uruguayo en su hora 
más incierta 
Mate Dulce. 



REDACTOR RESPONSABLE 
Luis Rico 
REDACTORES 
Roberto Altieri, 

Manuel Luz Alvarado, 
Virginia Alvarado, Carlos Arroyo, 
José María Barrientos, 
Martín Buxedas, Eduardo Coba?, 
Nelson Domínguez, Guillermo 
Espinosa, Antonio García Pintos, 
Walter Marino, Jorge Notaro, 
Jorge Rodríguez Benítez, 
Jorge Rodríguez Oteiza, 
Joaquín Sacco, 

Juan Carlos Somma, Jorge Still, 
Danubio Torres Fierro, 
Eduardo Verela, Oscar Zunino. 
DIAGRAMADORES. 
Francisco Graells, Facundo Marull, 
Washington Scaniel!» 
SECRETARIA: 

Rosario Terra 
DIBUJANTES: 

Fakito, Loscar, Mingo, Nacho, 
Negro, Pancho, Polifemo 
FOTOGRAFOS: 

Fernando Irrazóbal, 
DIAFOT, ANSA 
TRADUCTORES: 

Carlos Gaiber, Bárbara Marull, 
Guma Pera 

SERVICIOS EXTERIORES: 

Inter Press Service, ANSA 
JEFE DE VENTAS: 

Heber Berriel 

Paraná 750. Teléf,:.91 56 14 


2 




-OÍ Vi** 


-iobape. 

















E l senador oficialista Amilcar Vas- 
concellos siempre se las ingenia 
para estar en el centro de la tor¬ 
menta. Más aún: él mismo suele desen¬ 
cadenarlas. Esta semana sobrevino la 
primera consecuencia de-tan peligrosa 
vocación: se anunció que el Juez Mili¬ 
tar de Segundo Turno, coronel Federico 
Silva, pidió el desafuero del ex ministro 
batilista. 

La decisión castrense, conlleva el pro¬ 
pósito de procesar a Vasconcelíos, a 
quien se considera tncurso en el delita 

de ''Ataque a las fuerzas Morales de la» 
Fuerzas Armadas", figura que ya moti¬ 
vó el arresto, procesamiento y prisión do 
Jorge Baille Ibáñez. 

El pedido de desafuero, de improba¬ 
ble concreción, replantea, obviamente, 
la polémica sobre la libertad de expre¬ 


sión pero va más allá: para muchos im¬ 
plica el ingreso a una nueva etapa del 
enfrentamiento suscitado, hace ya va¬ 
rios meses, entre las Fuerzas Armadas 
y ciertos grupos políticos. 

El propio Vasconcellos protagonizó las 
primeras espectaculares instancias de 
ese pleito, cuando formuló graves acu¬ 
saciones contra los militares en medio 
del proceso registrado en torno a la in¬ 
vestigación de ¡lícitos económicos, inicia¬ 
da en el mes de agosto de 1972. 

Otro ex ministro batilista, César Char- 
lone, saltó también a la primera plana 
de los diarios cuando se informó que se 
rá indagado por la justicia civil en rela¬ 
ción al escándalo de UTE, en el cual, se 
gún documentos insospechables, está di¬ 
rectamente implicado. En su calidad de 
integrante del staff de Pacheco Areco 
tuvo activa participación en los hechos 
investigados por el Parlamento y ahora 
tendrá que responder ante la justicia. 

El propio Jorge Pacheco Areco integra 
lo lista da indagados: un exhorto envia¬ 


do o Madrid por el juez Maraboto traía 
de establecer sus responsabilidades en 
el mismo asunto, en el que mucho tiene 
que ver otro Pacheco: Melchor, primo 
del ex presidente, quien ya respondió ci 
la requisitoria. 

La triple ofensiva, desencadenada 
desde medios militares y judiciales con¬ 
tra algunas de las más relevantes figu¬ 
ras del oficialismo (a la lista s e agrega 
Pereira Reverbel, también indagado) pro¬ 
movió esta semana encrespamientos va¬ 
rios a nivel del coloradismo gobernante, 
un rertor ya duramente golpeado por el 
escándalo de la Junta Departamental, el 
procesamiento de Cabrera Giordano y 
la destitución del embajador Glauco Se- 
govia. 

Tal extremo alcanzó ya una primera 
consecuencia: el grupo de Segovia se ha 
pulverizado, al tiempo que se anuncia 
que en la Unión Nacional Reelección¡sta 
y en el vasconcellitmo yo hay quienes 
piensen en buscar nuevos refugios, mien¬ 
tras arden las barbas de sus vecinos. 



el 

pueblo 

del 

«SUTIEN” 


y del 
“CALZON” 


“El problema de los evacuados ya se 
solucione” anunció coco antes de fin de 
año por el canal de la televisora local el 
cuestionado intendente de Paysandú, Arq. 

Oscar M. Garrasino (15). A partir de ese 
momento la mayor parte de la pobló® dio 
la espalda al problema y si muchos creyeron 
sinceramente en las palabras fiel jerarca 
comunal otros prefirieron, con mmkmea 
culpable, hacer de cuenta que lo dicho 
por Oarrasino era así, nemós. 


C OMO, ert Montevideo, co¬ 
mo en todos las pobla¬ 
ciones del país, también en Pay- 
sandú hay marginados, hom¬ 
bres y mujeres sin trabajo esta¬ 
ble, que viven de changas o de 
sueldos que apenas alcanzan 
para vivir, "paro ir tirando, co- 
m'e-nda salteado, pero comien¬ 
do al fin". 

Cada creciente del río Uru¬ 
guay, casi todos los años, y en 
1978 hasta cinco veces, reitera 
el episodio de los evacuados, de 
algunos cientos de personas que 
pierden sus pocos enseres. En 
julio y'agosto de 1972 el tur¬ 
bulento río respetó las modes¬ 
tas viviendas, pero recién en 
ese momento el intendente Ga¬ 
rrasino descubrió que estaban 
en una zona insalubre, que de¬ 
bían ser destruidas. 

LA MANIOBRA 
PREELECTORAL 

De las changas, de la pesca, 
y alguno de su trabajo como 
funcionario público, vivían los 
componentes de las 123 fami¬ 
lias que levantaron sus ranchi- 
tos en la orilla del río. A esas 
tierras de nadie, tierras fiscales, 
el propio Garrasino permitió 
que muchos fueran a instalar¬ 
se, que . trasladaran chapas y 
materiales. Pero eso ocurrió en 
1971, año de elecciones y cuan¬ 
do (como los hechos demostra¬ 
ron crl ganar por apenas dentó 
y pico sobre el candidato más 
próximo) coda voto posible ha¬ 
bía qoe conquistarlo a cualquier 
costo. 



EL .RIO 

INCONTROLADO 

En julio de 1972 comenzó a 
subir el nivel del río. Garrasino 
trató de ubicar o los evacuados 
en locales de la Rural de Pay- 
sandú. No pudo; en ese mo¬ 
mento estaba en conflicto con 
los productores por el pago de 
las tesas municipales. En vago¬ 
nes de AFE tampoco fue posi¬ 
ble. La única solución surgió en 
conversaciones con los propieta¬ 
rios del Molino Gramon enton¬ 
ces inactivo. 

Una vieja construcción en es¬ 
tado casi ruinoso y, obviamen¬ 
te, sin comodidades fue el alo¬ 
jamiento para los 329 hombres, 
mujeres y niños que componían 
[as 123 familias. ''Provisoria¬ 
mente'' se levantaron unas se¬ 
paraciones creando especie de 
boxes como los de las caballe¬ 
rizas. Allí, estuvieron hasta di¬ 
ciembre la mayoría de los 
"inundados". Otros pasaron a la 
que la imaginación popular ha 
dado en llamar "gusanos", es 






decir, viviendas con techo aca¬ 
nalado y curvo, de fibrocemen- 
to. 

Pero, mientras Garrasino se¬ 
guía hablando de su plan de 
vivienda para damnificados 
(con 11 millones de pesos apor¬ 
tados por DINAVI) directivos del 
Molino Gramon, que especula¬ 
ban con su reapertura, solicita¬ 
ron que el galpón quedara li¬ 
bre. 

LOS BOXES POR 
CHOZAS 

Pero las viviendas de mate¬ 
rial no estaban prontas (faltq 
bastante todavía para que s$ 
hagan realidad) y el intenden¬ 
te, sin lotear un predio que la 
Junta Departamental le autori¬ 
zó a comprar, levantó 36 sucu¬ 
chos y otros 12, alejados a 100 
metros. En el momento en que 
anunciaba la solución del pro¬ 
blema, los damnificados fueroq 
prácticamente arrojados allí/ en 
medio del silencio o la compli¬ 
cidad de quienes, sabiendo cual 
era la realidad, lo permitieron. 

LA D0L0R0SA 
REALIDAD 

Hay que caminar varias cua¬ 
dras desde la avenida Roldán 
hasta IJegar a una loma desde 
la que se ve únicamente la torre 
de un molino. 

Allí están los treinta y seis 
ranchitos de tres por tres, ali¬ 
neados en tres filas de doce, al 
fondo, muy a| fondo, cinco letri¬ 
nas y por todos lados el barro 
y ropa puesta al sol para secar. 

Obdul¡o'(44 años, albañil, vi¬ 
ve de changar) es flaco, enjuto 
y tiene tres gurises y dos hijas 
mujeres a las que tuvo que de¬ 
jar en otro lado.- "¿Qué vamos 
a hacer en «ivierno? Esto (y se¬ 
ñala el rancho con costaneras 
de eucaliptus y rendijas de has¬ 
ta cinco centímetros entre ellas) 
r.o tiene piso, nc tiene nada. El 
agua se colaba ayer por todos 
lados". 

Y mientras arma un cigarri¬ 
llo desgrana, ya en confianza, 
"y no sabe lo que era el Gra¬ 
mon. Suciedad por todos lados, 
había unes baños... Allí hacía¬ 
mos reuniones para discutir, pe¬ 
ro la mitad no iban... después 
empezaron a llevar a algunas 
familics para los "gusanos", 
echo o diez a otros ranchos y a 
nosotros nos trajeron para acá 
en diciembre". 

"Ye hacía como siete años 
que vivía en la orilla del río. 
Trabajcba como albañil en em¬ 
presas constructoras, después 
me tiré por mi cuenta. En julio 
•I río se puso bravo y empeza¬ 
ron a sacar a la gente; yo fui 

5 




uno de les últimos... de ohí nos 
llevaron al cantón. Yo tenía une 
casita de material pero no nos 
dejaron sacar nada, ni puertas 
ni ladrillos, nada..." 

—¿Hablaron con Garrasino? 

—"Garrasino pasó una vez 
por acá y cuando la gente se 
dio cuenta, trató de atajarlo, pe¬ 
ro fue más vivo y se les escapó. 
Sólo una vez le vimos y fue en 
el cantón, cuando dijo que tenía 
la plata para levantar las casas. 
Después nunca dio audiencia pe- 
se a todas las veces que se le 
pidió". 

—En la Intendencia me dije¬ 
ron, hoy de mañanó, que un 
médico municipal recorría el ba¬ 
rrio una vez por semana... 

—''Médico no he visto ningu¬ 
no desde que estoy aquí. Si al¬ 
guien se enferma hay que atra¬ 
vesar todas esas cuadras que 
usted hizo hasta encontrar un 
teléfono v llamar al Hospital. En 
el cantón durante quince días 
nos dieron comida, después de¬ 
jaron de hacerlo; hasta ahora 
sólo traen leche en polvo, de la 
"alianza para el progreso". 

—''Lo que quiero es que se 
adjudiquen de una vez por to¬ 
das los lotes para poder levan¬ 
tar una casita, si es que demo¬ 
ran tanto las de la Intenden¬ 
cia". 

En la última de esa misma 
hilera, vive Rodolfo (45 años, 
canilla) con su esposa y cuatro 
hijas; trabaja repartiendo dia¬ 
rios desde hace 18 años, ''hacía 
un año que estábamos vivien¬ 
do en la orilla... los alquileres 
nos llevaron allá, ya no se po¬ 
día vivir". 

—"No me dejaron tocar nada 
de las cosas que yo tenía... fí¬ 
jese que la casita era de mate¬ 
rial. Me parece que no es nada 
correcto... nosotras vivíamos en 
una casa que no se llovía, con 
piso de material", piensa un 
momento, como si venciera di¬ 
ficultades para expresarse y fi¬ 
naliza "creo que hay que pe¬ 
learlo, que hay que ir para ade- 
lanfe". \ 

“EL BARRIO 
DEL CALZON” 

Mientras nos siguen algunas 
criaturas, otros esperan a la 
puerta de su vivienda a que nos 
acerquemos. Una muchachito, 
que apenas parece adolescente, 
se mantiene tímidamente aleja¬ 
da. Se trata de Erminda (21 
años, empleada doméstica): vi¬ 
ve sola, en uno de los sucuchos, 
con su ■hijita de dos años. Sos¬ 
laya cualquier intento mío por 
saber la razón de que esté sola 
y con sencilla dignidad cuenta 
que "vivía en una casita de ma¬ 
terial, de las que había mu- 



loTedcd 


molino Gramon: 


chas allá, pero acá se llueve; 
esto es pior qu'e! cantón. Ano¬ 
che, nomás, con el temporal se 
me voló el teche y tuve que mu¬ 
darme a otra pieza". 

—Uno de sus vecinos dice que 
nunca vio al médico... 

—"SiV sí... es cierto, nunca vi¬ 
no... yo tengo a m'hijita con co- 
liti y la tengo que llevar ai hos¬ 
pital para que l'atiendan. Y la 
visitadora social tampoco viene 
nunca; pide noticias de ip que 
ocurre per acá". 

La conversación se va hacien¬ 
do más líbre e intervienen oíros 
vecinos; en medio de varias vo¬ 
ces simultáneas se oye a Er¬ 
minda, "el barrio del calzón es 
este", "que disparate", prorrum¬ 
pe otra voz, "sí, sí, el barrio del 
calzón es éste, el otro de allá 
(y señala con su mano a otras 
doce piezas similares a éstas, 
ubicados a cien metros) es el 
sulién, porque están más arri¬ 
ba". 

Recuerdo e! convenio de la 
Intendencia con DINAVI sobre 
la base de que la mano de obra 
sería de los propios evacuados: 
—¿decime Erminda y si vos es¬ 
tás sola, quién te va a hacer la 
casa? 

—"Si yo tengo que levantar la 
casa, lo hago. Si lo que quiero 
es hacerme un rancho en cuan¬ 
to sepa cual es mi lote". La 
enérgica decisión que puso en 
sus palabras no dejó ninguna 
duda de que Erminda, con sus 
21 años, es capaz de hacerlo. 

Otra, en la que la curiosidad 
fue más fuerte que la timidez, 
era Evaristo Alcira, la mujer del 
cartero. Los dos viven con su hi¬ 
jo de 18 años y todas las ma¬ 
ñanas, muy temprano, Olave, 
su marido, se va hacia la ciu; 
dad; cuando no tiene para el 
Omnibus, hace a pie los seis qui¬ 
lómetros de ida y los otros de 
la vuelta, tras e! reparto de la 
correspondencia. ''7.000 o 8.000 
pesos podríamos pagar de al¬ 
quiler", dice, con el aire de una 
persona que conoció tiempos 
mejores y nó se resigna a su 
condición actual. ''Aquí no se 
puede vivir, a mí me da mucho 
miedo, fíjese que a fines de di¬ 
ciembre un rayo mató a una 
mujer. Además, hace como dos 
o tres días que no viene el dé! 
agua y esa que se saca de allá 
(señala hacia el molino, sin tan¬ 
que, eso sí) no se puede ni to¬ 
mar. La gente acá no aguanta, 
algunos ya se han ido por ahí 
otros a casas dé familiares. Pen¬ 
sar que teníamos una pieza que 
no se llovía..." 

EL SARGENTO 
CESPEDES 

Tiene 80 años, se llama An- 









drés Gilberto Céspedes y dice 
haber llegado a sargento en él 
Batallón Florida. Relata presun¬ 
tas hazañas guerreras en el Bra¬ 
sil, donde "soldadeó" y Jos ve¬ 
cinos lo miran como si desva¬ 
riara. Está al frente de su ran¬ 
cho, rodeado de sacos y pan¬ 
talones puestos al sol para sé- 
car: "se me empaparon todos, 
ayer en medio de los chaparro¬ 
nes". 

Céspedes habla mientras da 
de comer a sus dos perros ("son- 

muy arteros, uno es inglés y se 
llama King y el otro es alemán") 
y después me señala los retre¬ 
tes, "mire si la geqt^ puede ir 
hasta allí en una noche como 
la de ayer... es capaz da cagar¬ 
se a golpes antes de llegar..." 
"Nos pusieron un molino, pero 
no hay tanque, así que cuando 
nb sopla viento que lo mueva, 
algún vecino valiente se trepa 
por los fierros y lo hace mar¬ 
char". 

Saco unas fotos de los perros 
de Céspedes; para qué: ense¬ 
guida se me pega una gurisita 
de unos 10 años, ''¿me saca una 
foto de la perra...?" insiste te¬ 
nazmente. Se óye una voz de 
adentro de uno de los ranchos, 
"sí, que le saque y abajo le po-, 
no la señorita..." 

Oscar González (42 años, 
cantor ambulante) estaba ayu¬ 
dando a su hermano Luis Ma¬ 
ría Rodríguez (de 38, botellero) 
a cubrir las hendijas, entre ta¬ 
blón y tablón, con barro. "Es 
claro, viviendo acá se me corta 
todo, porque a la hora que ter¬ 
mino de cantar no puedo ve¬ 
nirme caminando". 

Saca un álbum de fotos, "Ud. 
tiene que conocerlo es Luis Al¬ 
berto Vidiella, el bandoneonis- 
ta. Canté con él varias veces. 
No soy inundado pero estoy 
acompañando a mi hermano 
que, cuando estaba acantona¬ 
do, sufrió un ataque de presión 
v desde entonces no puede sa¬ 
lir a trabajar". 

El último de los vecinos es 
el que mejor me sintetiza: "Mi¬ 
re, aquí son muy pocos los que 
tienen trabajo estable; la mayor 
parte vive de changas y para 
poder hacerlas tiene que ir has¬ 
ta Paysandú. Estamos a seis qui¬ 
lómetros y no todos pueden ir 
hasta allí todos los días. Nos 
tienen sin agua, sin luz, sin na¬ 
da cerca donde abastecernos. 
Puede que algún día nos loteen 
los terrenos y a lo mejor puede 
ser que tengamos la casa. Pe¬ 
ro de qué vamos a vivir no 
tenemos la menor Idea..." 

“SIN SECRETARIOS 
NI ACOMODOS” 

En muchas paredes de la ciu¬ 


dad queda la propaganda elec¬ 
tora!, "Vote a Fulano, no habrá 
secretarios r.i acomodos". Cuan¬ 
do llego a la Intendencia me 
entero que Garrasino está con 
licencia; lo sustituye el también 
arquitecto Belvisi. Trato de lle¬ 
gar a él; pero no, me informan 
que me atenderá alguno de sus 
secretarios. Entonces comprendo 
algunas cosas. Finalmente tengo 
frente a mí a Héctor Pesceíto, 
secretario del Intendente, y a 
Heriberto Cieccola secretario de 
Relaciones Públicas de la IMP, 
y presidente de la comisión de 
! viviendas para inundados 
("ponga qye es honoraria"). 

—"A la Intendencia los eva¬ 
cuados le cuestan millones de 
pesos. Hay la mejor buena vo¬ 
luntad y el propio Garrasino 
quería atenderlos personalmen¬ 
te. Finalmente, se consiguió la 
autorización para comprar ese 
predio donde se levantaron ran¬ 
chos provisorios para aislar de 
un foco infeccioso (?) a esas fa¬ 
milias. Pero la comisión resol-, 
vió darles por adjudicación las 
viviendas que se construirán en 
el barrio Norte. Con una parta 
contribuirá la DINAVI, con el 85 
por ciento la Intendencia, y la 
manó de obra (21 horas sema¬ 
nales) deben aportarla lo; pro¬ 
pios evacuados. El aporte mu¬ 
nicipal consiste en dirección téc¬ 
nica, obreros especializados, 
material de obra". 

Todo parece demasiado per¬ 
fecto para ser cierto, y entonces 
pregunto algunas cosas. "Bue¬ 
no, en principio tienen razón. 
Por ejemplo, el tanque de agua 
está pedido pero no entregado, 
se trata de llevársela en camión 
cisterna". Si, ¿pero que pasa 
con las viviendas? "Las vivien¬ 
das circulares se hicieron con 
material prestado por la DINA- 
VI; finalmente se resolvió com¬ 
prarlo para los ccsos de emer¬ 
gencia". 

Todo muy lindo, pero esas vi¬ 
viendas sólo albergan a una 
parte, la Otra sigue en los ba¬ 
rrios "del calzón y del sutién". 

—"Además se les reparte le¬ 
che en polvo, gracias a las do¬ 
naciones de Caritas Internacio¬ 
nal (sí, el mismo organismo cu¬ 
ya campaña financiera de 1971 
estuvo apoyada por la JUP) y 
por el Instituto Artigas" (finan¬ 
ciado por la "Alianza para, el 
Progreso"); 

Con tono untuoso, uno de mis 
interlocutores, finaliza "a fin 

de año el Intendente lleva pan 
dulce y juguetes hecho: en los 
tajleres... porque déles comida, 
asistencia médica y la gente na 
se olvida. Usted es el dueño". □ 














DESDE QUE LA ULTIMA CRISIS POLITICO-MILITAR CULMINO CON UN NOTO¬ 
RIO INCREMENTO DE LA INFLUENCIA CASTRENSE SOBRÉ LAS DECISIONES GU¬ 
BERNAMENTALES, TODOS LOS URUGUAYOS SE VIENEN PLANTEANDO LA MISMA 
PREGUNTA: ¿QUE QUIEREN LOS MILITARES?. DEBE ADMITIRSE QUE LOS ANALIS¬ 
TAS LOCALES NO HAN DADO RESPUESTAS ADECUADAS A ESA INTERROGANTE. 
TODAS LAS INTERPRETACIONES ACUÑADAS HASTA HOY INCURREN EN VICIOS VA¬ 
RIOS: SUBJETIVISMO, SUPERFICIALIDAD/ PLANTEO DE FALSAS OPOSICIONES, LI¬ 
GEREZA. MATE AMARGO, EMPEÑADA EN OFRECER A SUS LECTORES NO SOLO IN¬ 
FORMACION CORRECTA SOBRE LA REALIDAD SINO TAMBIEN ELEMENTOS PARA 
INTERPRETARLA, ENCARGO A UN EQUIPO DE TECNICOS UNIVERSITARIOS UN 
ANALISIS MINUCIOSO DE LOS OBJETIVOS ECONOMICOS DE LAS FUERZAS ARMA¬ 
DAS DADOS A CONOCER POR LOS ALTOS MANDOS EN OPORTUNIDAD DE LOS 
HECHOS QUE CULMINARON.CON LA CREACION DEL CONASE. ESE ESTUDIO DE¬ 
SENTRAÑA LAS PAUTAS ESÉNCIALES DEL PROGRAMA CASTRENSE, DESMENUZA 
CON CRITERIO CIENTIFICO SUS PROPUESTAS DE CAMBIO E INDAGA EN PROFUN¬ 
DIDAD SOBRE LAS CONSECUENCIAS QUE EN EL CORTO Y EL LARGO PLAZO ACA¬ 
RREARIA SU APLICACION. EN DEFINITIVA, CONSTITUYE UNA RESPUESTA PRECI¬ 
SA A LA PREGUNTA QUE HOY POR HOY SF. FORMULAN TODOS LOS URUGUAYOS 
EN CUANTO SOMETE LAS DEFINICIONES ECONOMICAS Y SOCIALES DE LOS MI¬ 
LITARES A UNA PROLIJA, AUTORIZADA, Y METODICA EVALUACION. TAL EXTREMO 
AGREGA A LAS EXCELENCIAS DEL INFORME QUE VA A LEERSE UN MERITO ADI¬ 
CIONAL: ESTA REALIZADO POR EXPERTOS EN LAS'MATERIAS Y TEMAS ENFOCA¬ 
DOS POR LOS MANDOS CASTRENSES EN SUS DECLARACIONES Y PROPUESTAS, 
VIRTUD ESTA GENERALMENTE AUSENTE EN LA MAYORIA DE LOS COMENTARIOS 
DEDICADOS AL TEMA POR OTROS ORGANOS PERIODISTICOS, PARTIDOS, OBSER¬ 
VADORES E, INCLUSO, POR CIERTOS PROTAGONISTAS DE LOS ULTIMOS SUCE¬ 
SOS. REALIZADO POR AVEZADOS ECONOMISTAS ES, POR LO TANTO, EL PRIMERO 
DE ESTA INDOLE QUE PUBLICA LA PRENSA NACIONAL. 


QUIEREN 

I, LOS OBJETIVOS DE CORTO PIAIQ, 

Consideramos en primer lugar aque¬ 
llos objetivos que de acuerdo a Ips cri¬ 
terios económicos mgs aceptados for¬ 
man parte de la política de corto plazo, 
por considerarse viables en períodos me¬ 
nores de un año. 

MILITARES? 

Entre los principales se encuentran lq, 
aceptación de una inflación,controlada, 
adoptando medidas que aseguren man¬ 
tener la posición relativa de los distin¬ 
tos grupos en la distribución del ingre¬ 
so, así coma el apoyo crediticio a pe¬ 
queños y medianos empresarios. 

En función de estos objetivos sería po¬ 
sible que las decisiones del Poder Eje¬ 
cutivo repercutieran en un incremento, 
del salario real que aumentara la de¬ 
manda interna. A su vez permitiría un 
mayor nivel de actividad productiva, de 
la que podrían participar los pequeños 
y medianos productores si disponen de 
apoyo crediticio. El nivel de ocupación 
auméntaría ligeramente y mejoraría el 
nivel de ingresos de los trabajadores y. 
los empresarios medianos y pequeños. 

Las condiciones económicas generales 
serían favorables para el desarrollo de 
este proceso, principalmente por dos fac¬ 
tores: 

a.) el gran descenso del salario real 
a lo largo del año 1972, y el paralelo 
incremento de los niveles de ganancias, 
permitiría que un aumento del primero, 
no afectara esencialmente a! segundo y. 
en cambio lo hiciera volver al nivel nor¬ 
mal. eb g¡ 



b.) las buenas perspectivas de las 
exportaciones permitirían acceder a un 
buen nivel de importaciones y al pago 
de una parte de ios vencimienlos de lo 
deuda externa. La actividad productiva 
no se distorsionaría por insuficiencia de 
insumos importados, y el aumento de 
los ingresos del Estado provenientes del 
comercio exterior le permitiría generar 
un nuevo aumento en la demanda in¬ 
terna, como comprador o a través de 
aumentos de remuneraciones de sus fun¬ 
cionarios. 

El alto grado de intervención, del Po¬ 
der Ejecutivo sobre la fijación de pre¬ 
cios le permite que en el corto plazo, y 
por lo menos transitoriamente, regule el 
ritmo del proceso inflacionario y sus 
efectos cobre los ingresos de los distin¬ 
tos sectores sociales. 

Una decisión incrementando los sala¬ 
rios en un porcentaje superior al del au¬ 
mento del nivel general de precios pro¬ 
duciría un incremento del salario real, 
y por lo tanto, una mayor capacidad de 
compra de los trabajadores y sus fa¬ 
milias. 

La mayor demanda se volcaría sobre 
bienes de primera necesidad (alimentos, 
vestimenta) y permitiría un mayor nivel 
de producción y de ventas en los secto¬ 
res agropecuarios e industriales produc¬ 
tores de estos bienes. 

Los. pequeños y medianos empresa¬ 
rios, normalmente limitados en su nivel 
de producción por la magnitud de su 
capital, podrían incrementar la misma y 
canalizar una parte de la mayor deman¬ 
da, si disponen de créditos para aumen¬ 
tar su capital de giro (compras de ma¬ 
teria prima, pago de salarios). 

Por último, este efecto inicial se ex- • 


8 


pande a toda la economía arovofie^ido 
efectos complementarios aunque de>me- 
nor magnitud, en los niveles de vertías, 
producción y ocupación. 

Se puede concluir por lo tanto que 
los obietivos formulados son via bles en 
el corto plazo, tanto por su compatibili¬ 
dad interna como por lo accesible de su 
instrumentación. Se inscriben en un con¬ 
texto económico favorable, y no están 
limitados par condiciones políticas. 

Sin embargo, el desarrollo fluido de 
este proceso requeriría objetiyOs adicio¬ 
nales en materia cambiaría y bancaria, 
dado que los objetivos e instrumentos 
preexistentes que procesaban el merca- 


2. LOS OBJETIVOS DE MEDIANO Y 
LARGO PLAZO 

Dentro de estos interesan particular¬ 
mente los vinculados a! desarrolló eco¬ 
nómico, que requieren un tiempo ma¬ 
yor pora su concreción, dado que afec¬ 
tan en forma profunda las principales 
características del proceso económico, Los 
objetivos definidos hacen referencia al 
desarrollo de| agro, la industria, la ener¬ 
gía y los transportes. Los mayores ni¬ 
veles de producción se combinarían con 
una mayor demanda proveniente de un 
mayor nivel de exportaciones, y por el 
aumento de la demanda interna. Este úl- 


e) toa modificación en. fes objetivos 
programáticos ¡metates; 

d) la disolución del Paríaqt^no si¬ 
guiendo alguno de toe proce^#feM«^ | 

Creadas las condiciones políticas nece¬ 
sarias para el cumplimiento de los obje¬ 
tivos, y en la hipótesis de que estos no 
se-hubieran modificado, quedaría pen¬ 
diente el problema de la financiación de 
las inversiones. Si bien en los documen¬ 
tos dados a publicidad no existen pro¬ 
nunciamientos expresos sobre el punto, 
cabe considerar soluciones alternativas 
al problema, que fueran compatibles 
con el conjunto de objetivos definidos. 



PEREZ CALDAS BORDABERRY CRIS II 



CHIAPFE POSE 


do cambiarte único y el tipo de cambio 
libre, serían incompatibles con el con¬ 
junto de nuevos objetivos. 

Un alto grado de libertad cambiáriq 
permite a los propietarios de moneda 
extranjera o de bienes cuyo precio está 
vinculado a esta por ser productor im¬ 
portados o de exportación, modificar a 
su favor la distribución del ingreso me¬ 
diante actividades especulativas; dado 
que los precios de estos bienes se modi¬ 
fican permanentemente con tes variacio¬ 
nes del tipo de cambio. Los demás pre¬ 
cios se van ajustando más lentamente, 
pero en el proceso todos los empresa¬ 
rios descargan este efecto sobre los pre¬ 
cios de tes bienes que producen o ven¬ 
den, y son principalmente los sectores 
que perciben ingresos relativamente más 
rígidos (obreros, empleados, pasivos) los 
que ven disminuir su participación en 
la distribución. 

La actividad de los bancos se torna 
particularmente importante financiando 
indirectamente compras de moneda ex¬ 
tranjera a te acumulación de existencias, 
o participando directamente en las ac¬ 
tividades especulativas. 

Póe lo tanto si tes objetivos referen¬ 
tes al proceso inflacionario y te distri¬ 
bución dei ingreso re Instrumentan con 
medidas en « campo cambiarte y ban- 
corio, se desarrollaría un proceso en el 
que podrían aumentar los niveles de ocu¬ 
pación y de ingresos de los sectores ma- 
vóritarios de te población. En el caso 
contrario estos efectos rerían anulodos 
total o parcialmente. 

La- inflación controlada se transforma¬ 
ría rápidamente en explosiva, y el ni¬ 
vel de ingresos de los sectores menos 
favorecidos se deterioraría rápidamente, 
v«Mend» inalcanzables los objetivos 


tipio resultaría de una distribución que 
aumente el ingreso de los sectores me¬ 
nos favorecidos, aunque sin hacer peli¬ 
grar-la producción, lo que (mplicáría 
aumentar tes ingresos de trabajédores y 
pasivos sin provocar una reducción-muy 
grande de los niveles de ganancia. 

Como parte de este proceso se resol¬ 
verían otros dos problemas: a) el proble¬ 
ma ocupácional, mediante* la creación 
de nuevas fuentes de trabajo; b) el pro¬ 
blema inflacionario, cuya solución defi¬ 
nitiva se considera .posible a mediano 
y largo plaza, y ligada a fenómenos es¬ 
tructurales. 

Cómo se puede observar, los objeti¬ 
vos expuestos cubren la mayor parte de 
los principales componentes de un pro¬ 
ceso de desarrollo. Al mismo tiempo, a 
través del orden en que los presentamos 
se trotó de poner de manifiesto el alto 
grado de" compatibilidad e interdepen¬ 
dencia de los mismos. 

La discusión acerca de su viabilidad Iq 
podríamos centrar en dos problemas que 
consideramos principales, y sabré tos cua¬ 
les no existe una definición expresa.- tes 
condiciones políticas necesarias y la fi- 
nancidción de las inversiones. 

En el primer aspecto la necesidad, de- 
decisiones parlamentarias en usó situar 
ción en que la coalición mayoritario que 
respe Ida al poder ejecutivo, no compar¬ 
te los objetivos señalados, segto se des¬ 
prende de sus programas preetectorclles 
y de sus decisiones anteriores; será una 
fuente de futuras tensiones. 

Estes situaciones podrían resolverse 
dentro de tes siguientes atíematívasi 

a) un cambio de orientación en la 
coalición porte mentaría mayo rita ría; 

b) una reestructuración de fe bate 
parlamentaria de apoyo o las iniciati¬ 
vas del PÉ; 


En otros términos, el contexto de obje¬ 
tivos, limita fes alternativas de elección 
a aquellas que no impliquen entrar en 
contradicción con los mismos. 

3. EL PROBLEMA DE LA INVERSION 

Proponerse impulsar un desarrollo econó¬ 
mico que implique el crecimiento de te 
producción y de la ocupación, así como 
mejorar 1a situación de los sectores me¬ 
llos favorecidos, significa plantearse una 
transformación profunda de 1a situación 
actual, que se caracteriza por los rasgos 
opuestos: estancamiento, desocupación y 
empobrecimiento de 1a mayor parte de 
la población. 

La tarea requerirá un exhaustivo anᬠ
lisis de los factores sociales, económicos 
y políticos que determinan fe situación 
actual y que por lo tanto es necesario 
transformór. Sin plantearnos el proble¬ 
ma en toda su complejidad, nos limita¬ 
remos a examinar 1o que consideramos 
1a clave del proceso de desarrollo: te 
inversión. 

Invertir significa aumentar la capaci¬ 
dad de producción, y es, por lo tanto, te 
condición necesaria de todo proceso de - 
desarrollo económico. El ritmo del mis¬ 
mo dependerá de 1a magnitud y de! des¬ 
tino de las inversiones. Los recursos nece¬ 
sarios pueden provenir de aportes inter¬ 
nos o extemos al país, o de una corrí- , 
binación de ambos. 

fca realización de inversiones median- 
te aportes externos puede adop/ar 2 for- ’ 
mas: 1a inversión directa o los présta¬ 
mos. 

lo inversión extranjera directa con- 1 
siste en la instalación o compra de em- , 
.presas por porte de capitales dei exte- 4 
rtor o multinacionales. Esta forma rería ff 
notoriamente contradictoria con varios 
drfes rtqfi vos propue st os, ««no d com- 




: : 


batir a los monopolios, aumentar el con¬ 
trol del estado sobre los medios de pro¬ 
ducción y modificar la distribución del 
ingreso. Con un enfoque más amplio, se 
podría considerar descartable esta for¬ 
ma, dedo que un proceso de desarrollo 
basado en inversiones extranjeras ne¬ 
garía la soberanía nacional. 

La posibilidad de incrementar las in¬ 
versiones a través de préstamos exter¬ 
nos se admite expresamente en los ob¬ 
jetivos iniciales, al proponer como úni¬ 
co caso posible de incremento de la deu- 
da externa la financiación de inversio¬ 
nes productivas. La utilización de e:,te 
instrumento tendría como limitación las 
prácticas financieras internacionales, que 
sólo excepcionalmente incluyen propot 
cionar fondos destinados a inversiones 
productivas que pudieran competir en el 
mercado mundial con las exportaciones 
de países capitalistas altamente desa¬ 
rrollados o. de empresas multinacionales. 

En definitiva, no sería posible resol¬ 
ver el problema de las inversiones, on 
forma coherente con el conjunto de ob¬ 
jetivos, basándose en los recursos exter¬ 
nos. En el contexto dado de objetivos, 
estos recursos podrían tener un papel se¬ 
cundario, sin llegar a constituir una pie» 
za fundamental en el motor del proce¬ 
so de desarrollo. 

En cuanto a los recursos internos dis¬ 
ponibles, su magnitud surge de la dife¬ 
rencia entre lo que se produce y lo que 
se consume. Sus actuales propietarios los 
utilizan principalmente en actividades 
improductivas vinculadas al comercio y 
la especulación, o los transforman en 
moneda extranjera que se deposita en 
el exterior, generando la llamada fuga 
de capitales. La reorientación de estos 


recursos hacia fines productivos, se po¬ 
dría intentar mediante la modificación 
de la conducta económica de 'sus pro¬ 
pietarios, o por la transferencia de la 
propiedad de los mismos. 

La primera posibilidad admitiría a su 
vez dos formas de instrumentación: 

a) el aumento de la rentabilidad do 
la inversión productiva, con medidas do 
distinto tipo; esta forma, sin embargo, no 
es. compatible con el objetivo que alude 
a la distribución del ingreso, ya que sig¬ 
nificaría aumentar aún más la partici¬ 
pación de los sectores más favorecidos. 

b) mediante disposiciones que esta¬ 
blecieran la obligatoriedad de reinvertir 
productivamente un alto porcentaje de 
las gengneias; esta forma exigiría una 
costosa y compleja organización idea¬ 
lizadora, y se vería permanentemente 
trabada por la espesa red de artimañas 
¡urídico-contables desarrollada univer¬ 
salmente. 

la reorientación de los recursos en 
manos de sus actuales propietarios no 
podría, por lo tanto, constituir una solu¬ 
ción de carácter general. 

Será necesario transferir la adminis¬ 
tración de esos recursos a sectores so¬ 
ciales e instituciones que los puedan 
utilizar con eficiencia, y en función de 
la: necesidades del desarrollo del país. 
Condiciones éstas que requieren una am¬ 
plia intervención estatal y la participa¬ 
rán de los trabajadores en las decisio¬ 
nes, que no podrá prescindir del apoit%, 
científico y técnico de la Universidad. 

Del conjunto de opciones planteadas, 
e:ta última es la única que podría cons¬ 
tituir el impulso central de un proqcso 
de desarrollo económico, compatible con 
el conjunto de objetivos. Solamente so¬ 
bre esta base se podrían integrar con 


carácter secundario y complementario las 
otros soluciones posibles al problema de 
la inversión, como les reinverciones obli¬ 
gatorias, los préstamos externos y aún 
la inversión directa extranjera con con¬ 
trol estatal en algún caso excepcional. 

4. LAS TENSIONES SUBYACENTES 

Los objetivos anafizedos no llevan ne¬ 
cesariamente a un único resultado posi¬ 
ble, dado que exicten distintas alterna¬ 
tivas de instrumentación con repercusio¬ 
nes divergentes sobre el proceso econó¬ 
mico y social. 

Como se ha visto anteriormente, los 
objetivos de corto plazo, complementa¬ 
dos por algunas medidas en las áreas 
bancaria y cambiaría, podrían generar 
mejore: niveles de ocupación y de in¬ 
gresos para amplios sectores de lo po- 
blación, y una consecuente distensión so¬ 
cial. 

A mediano plazo, el mantenimiento 
de una política con estas características, 
generaría tensiones con el FMI y los 
acreedores extranjeros, tradicionalmente 
enemigos de este tipo de planteo. 

A lo que se agregarían las tensiones 
generadas por la instrumentación elegi¬ 
da para los objetivos de desarrollo eco- <- 

nómico. la resolución de la financiación 
de-la inversión mediante una modifica¬ 
ción en la propiedad de los recursos dis¬ 
ponibles, generaría tensiones sociales por 
la resistencia de sus actuales propieta¬ 
rios, y tensiones políticas debidas a que 
la coalición parlamentaria mayoritaria, 
es definicTamente libre empresista. 

Las otras alternativas que obligarían 
a abandonar los objetivos en materia de- 
ocupación y distribución del ingreso, ge¬ 
nerarían tensiones por la resistencia de 
Ibs trabajadores. 


EXPECTATIVAS CASTRENSES 


LAS 


Los militares que integren los direc¬ 
torios de entes autónomos investirán la 
representación oficial de las Fuerzas 
Armadas, confirmó esta -semana una 
fuente castrense. 

Tal extremo adquiere especial sig¬ 
nificado a la luz de los últimos aconte¬ 
cimientos: en efecto, por esa vía se con¬ 
solidará la influencia de los medios cas¬ 
trenses en la política económica y so¬ 
cial : del gobierno. 

Queda claro que los oficiales que 
accedan a los entes promoverán planes 
estrechamente vinculados a los objeti¬ 
vos de corto y mediano plazo fijados 
por los altos mandos en sus últimas de¬ 
claraciones. 

Esos objetivos están siendo consi¬ 
derados en el COSENA en el marco 
dé realizaciones que abarca algunos de 
los problemas claves del país en mate¬ 
ria productiva, agraria., y energética. 


Obviamente, las grandes líneas que 
fije el COSENA tendrán que ser re¬ 
flejadas por los organismos estatales 
correspondientes y esto permite dedu¬ 
cir que UTE, ANCAP. SOYP y otros 
entes de similar importancia entran den¬ 
tro de los planes inmediatos trazados 
por los medios castrenses. 

No'se descarta la posibilidad de que 
otros ámbitos atraigan la atención da 
la Junta de Comandantes y del propia 
COSENA. 

En éste campo resulta por demás 
significativa la serie de noticias dadas 
a conocer en la última semana sobre las 
preocupaciones de gobernantes y mili¬ 
tares sobre el problema agrario, noti¬ 
cias que incluyeron declaraciones del 
propio Benito Mederos, Ministro de 
Ganadería y Agricultura. 

Algunas versiones, sin confirmación, 
indicaban que el Instituto de Coloni¬ 


zación —centro potencial de una even¬ 
tual redistribución de gran parte de la 
tierra uruguaya— podría también aso¬ 
ciarse a las expectativas castrenses. 

Sea como sea, los entes menciona¬ 
dos y quizá algunos otros como AFE y 
ANCAP, estarán en él futuro inmedia¬ 
to, estrechamente conectados al desa¬ 
rrollo de los programas castrenses, lo 
que de confirmarse enfrentaría a. los 
altos mandos con problemas directa¬ 
mente vinculados a la soberanía eco¬ 
nómica y al desarrollo del país. 

Del mismo modo se entiende que 
por similares razones en medios milita¬ 
res se adjudica especial importancia a 
la futura gestión de los bancos Central 
y República, desde los cuales es posi¬ 
ble, entré otras cosas, “instrumentar 
una férrea política de control de la ban¬ 
ca privada", según dijo el lunes a MA¬ 
TE AMARGO una alta fuente. 



10 



Don Zoilo Fierro 


Por Pancho 



EVA Fué V LEDiJD-EMOJADA 

^ao, Que vo lo 
veo todas las 


4 m.Q éL LE COMTES.TO: 

".*• \¡t l ÍP M ’ l4 ‘ e Tu HERMANO 

LA FoDfes SE&UiR ViEKIDO, 

F y?F e S no es ui hermano! 1 ’ 
eÍa caS^ 20 Los 



MESMO ...el 
uermamo del 
CA^MiGEEO 
. FAaúKjt>EE ... 




Mi mujer, robre, no 
RoDi'a creer que 
^ Momia oom Qu'tsiA- 

If; pAiLAMC-O NO ERA 
«UWERMAMO EL FíkíAC! 

v// ¿AH,S^? PONÍ 
> RO^ELvNDO 


"NO VENCES 
A EMBROMAD? 
¿MO VES Qu'ES 
M't HERMANO?" 




f ¿ y vos MO Tt 
[> ACORDAD, MARMOTA," 

-le d\je- QUE TU 

. HERMANO K\ 0 
P BAiLAEA POLCA?// 












































ALLENDE 
y PERON 


11110 


]\/|IENTRAS en Chile las elecciones servían para demostrar un lento aunque 
seguro ascenso de la influencia izquierdista sobre la opinión pública y se con¬ 
solidaba el gobierno -de Salvador Allende, en Argentina la figura de Juan Do¬ 
mingo Perón se ubicaba nuevamente en el centro de los acontecimientos, co¬ 
mo viene sucediendo desde hace más de 20 años. Ambos líderes, uno pilo¬ 
teando la "vía chilena hacía el socialismo", el otro conduciendo aún una larga 
lucha que ha sabido de altos y bajas, de aciertos y de .errores, se erigían así 
en dos de los personajes de mayor significación del actual momento latino¬ 
americano. 

Obviamente, el futuro inmediato de ambos países interesa de manera muy 
especial a Uruguay: ambos procesos influirán —ya están influyendo— sobre 
el nuestro. En momentos que toda Latinoamérica burea, por diversos conduc¬ 
tos, la afirmación de su conciencia nacional, todo el continente, también, mira 
hacia Chile y Argentina, los hechos inmediatos dirán del futuro y en él tanto 
Allende como Perón jugarán, cada cual a su medida, un rol protagónico. 


MATE AMARGO 
EN ARGENTINA 


Luis Rico, Redactor Responsable 
de MATE AMARGO, se encuentra 
en Buenos Aires cubriendo todas las 
alternativas del proceso electoral y 
sus consecuencias inmediatas. El alto 
nivel profesional de Rico, así como 
su agudeza y amplio dominio de la 
política latinoamericana, aseguran a 
los lectores una serie de notas de in¬ 
estimable valor, que publicaremos a 
partir del próximo martes. 






"Un puñado de patriotas orientales, cansado ya da humillaciones, había decretadd 
su libertad en la villa de Mercedes; llena la medida del sufrimiento por unos procedimien¬ 
tos de los más escandalosos dsl déspota que los oprimía, habían librado, 
sólo a sus brazos el triunfo de lo justicia; 9 tal vez hasta entonces no ero ofrecido al templo 
del patriotismo un, voto ni más puro, ni más glorioso, ni más arriesgado: eri él se 
tocaba sin remedio aquella terrible alternativa de vencer o morir libres, y para huir esté 
extremo era preciso que los puñales de paisanos pasasen por encima de los 
Bayonetas veteranas. Así se verificó prodigiosamente y la primera voz de los vecinos orientales que 
llegó o Buenos Aires fue acompañada de la victoria del 28 de febrero de 1811; dio memorable 
que habla señalado la Providencio para sellar los primeros pasos de la libertad en este íe- 
iritorio y día aue no podrá recordarse sin emoción, cualquiera sea nuestro suerte". 

(Parte del relato de José Artigas a la Junto Gubernativa del Paraguay, 
dándole' cuento de los acontecimientos de Id insdrrección oriental. Doy- 
mán, 7 de diciembre de 1811). 

• _J 


“VENCER 0 MORIR LIBRES” 


I i América Latina fue un día nuestra, 
i í patria grande. La historia de los 

| i uruguayos transcurre en ese 
i i marco y en ese 

II marco hay que reexaminarla para 
I entenderla. Las luchas de nues- 

g tros revolucionarios de ayer 
E se libraron en un territorio mucho 
I más vasto que el que hoy encie- 
| rran sus actuales límites, es- 
¡ I tablecidcs por intereses ajenes a 
jj las inquietudes y al sentir. de 
¡í quienes combatieron junto a 
¡ Artigas, caudillo de ¡a defensa na- 
I cional en el Río de la Plata y li¬ 
li der de la unión federal de las 
¡| provincias del Sur. Esa lucha, li- 
I s brada casi simultáneamente coñ- 
¡I tra la oligarquía porteña y los 
p imperios de España, Portugal e In- 
I glaterra, no tuvo ni tiene plazos 
¡ ni solución de continuidad: la 


historia es un proceso dialéctico, 
ininterrumpido, que une indisoluble¬ 
mente las luchas del pasado con 
las del presente y las del fu¬ 
turo. Los protagonistas son los 
mismos: extranjeros y malos orien¬ 
tales de un lado y patriotas del 
otro. El objetivo es, también, 
el mismo: dejar de ser colonia 
para ser nación. Ei marcó históri¬ 
co en el cual se da ese enfren¬ 
tamiento es, por lo-demás, 
idéntico al de siglos atrás: el de 
la afirmación de la conciencia na¬ 
cional latinoamericana. Herede¬ 
ros de aquel tiempo los uru¬ 
guayos de hoy retoman los mis¬ 
mos principios fundamentales 
y enarbolan la misma divisa, empe- 
ñados en una contienda que no ad¬ 
mite Claudicaciones, que se nu¬ 
tre en el vigor de las heroicas 


\ 

montoneras artiguistas y se apo¬ 
ya en la tradición admirable de los 
indios, los negros, los gauchos, 
los llaneros, los cholos, los 
zambos, mestizos y mulatos que 
enfrentaron al invasor en todo el 
continente, desde una punta a la 
otra. Rever ese pasado preña¬ 
do de enseñanzas es una tarea 
prioritaria del presente. Sólo sa¬ 
biendo qué fuimos y qué no pu¬ 
dimos ser por los malos oficios 
de los imperios de todas las ho¬ 
ras. descubriremos la clave de 
nuestro presente y de nuestro fu¬ 
turo. Principio insoslayable de 
esa revisión es la serie de he¬ 
chos aue marcan nuestra irrupción 
vigorosa en la histeria: el inicio de 
la revolución oriental con el 
Grito de Asencio del 23 dé fe¬ 
brero de 1811. 

__ / 



13 


■H 


iS¡ÉÉ 













el pueblo 



Estos y muchos más, fueron los 
soldados y caudillos que, improvi-| 
sados tenientes de Artigas, se le- 1 
yantaron en armas a partir de 
1811. Al primero de ellos, Fran¬ 
cisco Redruello —en Belén—, si-j 
guieron otros, como en Qasa- 
blanca, sitio en donde se fun¬ 
dó Paysandú y que fue sofoca- 
do por los españoles. Lejos de de-| 
¿animarlos, ese hecho enardeció 
aún más a los patriotas, em¬ 
pujándolos al levantamiento vic¬ 
torioso del 28 de febrero de 181 1J 
en la Villa de Mercedes, que de¬ 
sencadenó un movimiento de¬ 
seoso de afirmar las ideas de 
nacionalidad y federalismo que na<j 
cían en la Banda Oriental. 




A principios del siglo 
XIX la situación de la 
Banda Oriental éra la mis¬ 
ma que caracterizaba a to- 
3ps las coionios españolas: 
represión violenta, inmorali¬ 
dad administrativa, liberta¬ 
des conculcadas (no existía 
libertad de prensa ni de ex¬ 
presión; las autoridades es¬ 
pañolas prohibían libros y 
escritor que consideraban 
perniciosos para el orden es¬ 
tablecido), impuestos ago¬ 
biantes, carencia casi total 
de fuentes de trabajo. La tie¬ 
rra estaba en manos de un 
grupo de privilegiados. La 
educación —reservada casi 
exclusivamente para los hijos 
de la clase dirigente- estaba 


en acelerado retroceso por 
dos razones fundamentales: 
primero, porque el dinero re¬ 
caudado a través de los im¬ 
puestos era volcado mayori- 
tariamente en el fortaleci¬ 
miento del aparato represivo 
montado en las capitanías y 
virreynatos para sostener el 
dominio colonial; segundo, 
porque los grupos dirigentes 
del régimen colonial limita¬ 
ban la enseñanza a la míni¬ 
ma expresión, temerosos de 
que la instrucción y la cul¬ 
tora promovieran una explo¬ 
siva expansión de los ideas 
liberadoras y revolucionarias 
que ya comenzaban a difun¬ 
dirse en toda la región. Los 
hospitales y los servicios mé¬ 
dicos eran insuficientes, lo 


que provocaba trágicas con¬ 
secuencias entre la población, 
afectada por epidemias con¬ 
tinuas. Indios y negros reci¬ 
bían un trato inhumano de 
los colonizadores: sometidos 
a trabajos forzados y a ia 
esclavitud, eran los sectores 
más explotados por los ex¬ 
tranjeros. Peones, changado¬ 
res, dependientes y gente sin 
trabajo vivían marginados 
de la sociedad, sin tierras, 
sin ocupación permanente, 
desposeídos de las riquezas 
que los españoles rapiñaban. 
La juventud arrastraba una 
existencia sin futuro ni espe¬ 
ranzas, porque los coloniza¬ 
dores bloqueaban todas las 
posibilidades y caminos de 
progreso y. desarrollo. Peque¬ 


ños hacendados y algunos 
grupos de pequeños comer¬ 
ciantes soportaban también 
las injusticias y las contradic¬ 
ciones del orden impuesto 
por los colonizadores: gran¬ 
des impuestos, restricciones 
al comercio inherentes al sis¬ 
tema monopólico, caótica ad¬ 
ministración de las colonias, 
graves problemas en el abas¬ 
tecimiento proveniente de la 
metrópolis. 

En ese marco, que engen¬ 
dró odio contra los coloniza¬ 
dores e impulsó los deseos de 
liberación, irrumpieron las 
ideas revolucionarias y reno¬ 
vadoras. El ejemplo de la lu¬ 
cha independentista de las 
"trece colonias" (EE.UU.) y la 
difusión de las ideas libera- 


14 





















les que agitan a Europa, ope¬ 
raron como detonantes. La 
caducidad del propio sistema 
colonial, ¡a insuficiencia de 
los esquemas políticos, eco¬ 
nómicos y sociales impuestos 
por España, constituyeron óp¬ 
timo caldo de cultivo. 

EL PUEBLO 
EN ARMAS 

Comenzó a instrumentarse 
la protesta y la resistencia. 
Lr insurrección tenia antece¬ 
dentes. 

En 1522 los negros escla¬ 
vos so habían levantado con¬ 
tra Diego Colón, hijo dei des¬ 
cubridor. Fueron derrotado' 
y asesinados, pero su ejem¬ 
plo fue retomado mó; tarde 
en Haití, Guayona, Cuba y 
otras regiones. Durante todo 
el siglo XVII, en el nordeste 
del Brasil los esclavos cima¬ 
rrones, organizados en el rei¬ 
no negro de Palmares, ha 
bían enfrentado victoriosa¬ 
mente el asedio de expedicio¬ 
nes. holandesas y portugue¬ 
sas. 

En 1780. Tupac Ampru 
acaudilló en Perú una insu- 
rección general contra el im¬ 
perio colonialista. El 18 de 
mayo de 1781, Tupac Ama- 
ru murió descuartizado, lue¬ 
go de presenciar, pOr orden 
de los autoridades españolas, 
las torturas y las ejecuciones 
de su compañera Micaela, su 
hijo y otros familiares. Tal 
medida "ejemplarizante'' só¬ 
lo contribuyó a consolidar la 
cdhesión de otros america¬ 
nos a la lucha precursora de 
Tupac: su influencia se exten¬ 
dió a Nueva Granada, Vene¬ 
zuela, Alto Perú, Chile, Ecua¬ 
dor, todo el norte del Virrei¬ 
nato del Río de la Plata. 

En 1797 estalló una cons¬ 
piración en La Guaria, Vene¬ 
zuela. En 1805 el mestizo Pe¬ 
dro Morillo encabezó una in¬ 
tentona independentista en 
La Paz. En 1806 Francisco Mi¬ 
randa realizó su primera ac¬ 
ción revolucionaria en Vene¬ 
zuela. En 1809 se registró 
otro levantamiento indepen¬ 
dentista en Perú. Dos meses 
después Murilló inició otra re¬ 
belión popular en La Paz. En 
abfil de 1810 el Cabildo de 
Caracas obligó al Capitán 
General español a entregar 
el poder, se constituyó en 
Junta de Gobierno y procla¬ 
mó que "Venezuela ¡la entra¬ 
do a la fila da las naciones 
libres de América". En mayo 


ao* ese mismo año se tmcó el 
proceso insurrecciona! en 
Buenos Airée. En enero de 
1311 se levantó en am as 
Francisco Recíruello, hasta en¬ 
tonces comandante rnipicir de 
Beién, Salto. Poco después 
otro grupo se levantó en Ca- 
sóblanca, Payscndú, mientra*, 
por toda la reaión «o exten¬ 
día la arrasedora influencia 
de José Artigas. E! 28 de fe¬ 
brero ce 1811, en fin, .‘o; pa¬ 
triotas critníctíos en oímos 
proclamaron el Grito de 
Asencio. 

ARTIGAS Y LA 
REVOLUCION 

Toda la documentación 
histórica existente, H dermjes- 
tra que Artigas, incluso mu¬ 
chos años antes de 1808, ini¬ 
ció en toda la campaña und 
verdadera obra de politiza¬ 
ción, hablando con caudillos 
y gente de pueblo, recorrien¬ 
do incansablemente pueblos 
y ciudades, organizando gru¬ 
pos que luego se vertebra¬ 
rían en la columna que ha¬ 
bría de iniciar la insurrección. 
Uno de los lugares donde Ar¬ 
tigas mantenía reuniones con 
otros patriotas para organi¬ 
zar el movimiento de libera¬ 
ción, era la estancia de Ma¬ 
nuel Pérez, en Las Piedras. 
Con igual propósito utilizaba 
la chacra de Otorgués, en el 
Paso Molino. A esas reunio¬ 
nes conspirativas concurrían, 
entre otros, Barreiro, el sa¬ 
cerdote Monterroso, el her¬ 
mano de Artigas, el cura La- 
rrañaga. 

Toda la etapa inmediata¬ 
mente anterior a los sucesos 
del 28 de febrero de 1311 
tuvo en Artigas a su princi¬ 
pal protagonista. En Merce¬ 
des mantuvo contactos, con 
Justo Correa y con Enrique 
Reyes; lueno cruzó el Río Ne¬ 
gro y en Paysandú se reu¬ 
nió con los curas rebeldes 
Silverio Martínez y Maestre; 
después estuvo, mientras era 
buscado afanosamente por 
las autoridades españolas, en 
Arroyo de la China, Nogoyó 
y Rosario. En Entre Ríos par¬ 
ticipó del levantamiento re¬ 
gistrado en esa zona y esta¬ 
bleció contactos con Viera y 
Benavídez. El mismo día do 
la toma de Mercedes, Viera 
informó de las novedades a 
Artigas, quien se .encontraba 
en Santa Fé y era el jefe in¬ 
discutido de la revolución 
oriental ya iniciada. Z 


Relato hecho por don Justo "lo- M dhí 

rrea a la Junta de Buenos Ai'vs. ■ Bí¡ UPi 
dando cuenta de les sucesos aca' v ¡- ■ 

dos en la Banda Oriental en hs í* 
días orevios —y durante— -• la * 11 

"admirable alarma”, como llamó I 
Artigas a la insurrección armada. 

la insurrección 


"fl í'i de febrero reunido* más de 300 hombres se ©euta-í* as rx h * 
tres leguás tW pueblo, en el monte lio modo de Asencio, costo del Rio Negro 
El .'7' notas de amanecer mondó Viera qúc se apostaron 20' hombres ofuer*’.n 
J-.-i monte, con b orden de que si se dirigió o ellos alguna gente, huye'-) 
campo afuera. Los espías de los españoles, que eran más partidarios núes- 

hombres y por consiguiente que no todos tenían armas, con cuya noticia don 
Ramón Fernández,' alférez de Blandengues de Montevideo, que casualmente te ha¬ 
llaba allí, se resolvió antes de medio dio. a 'salir con 25 blandengue» que tinto, 
unido con 30 españoles de los más guopitos creído que tentó seguía lo cornado: 
que se les había puesto y lueqo que se aproximaba al Monte donde estaba la 
Lc-cluguana, salieron huyendo los 20 que eslabón do gancho, los españoles -y Lian- 

intrepidez, pero al poco trecho reparan en lo retaguardia el cardumen Je o.i» ; 
pos —|y dicen que los gauchos son tontos!— con lo que eb valor se les volvió 
pasmo! pero no poro ganor un monte espeso, creyendo que” allí estarían a 
salvo, pero nuestra gente, como galgo» cayeron tras 1 ellos y los ágarro-on 
moribundos sin que se escapóse más que un teniente de MontcviJeo, tlamadcy 
dan José Maldonado, por haberse arrojada con caballo y todo, o un orroyq 
I,¡amado de la Calero. A dos españoles que quisieron hacersé fuertes, los I i- 
rieron bastante; pero los demás que imitaron .<»! alféres don Ramón Fernán¬ 
dez ideándose de rodillas y. poniendo los manos, no se le ' hizo más qu« 

del oueblo, y los esooñoles toda la Hache; ¡luminoren con fogones los boca¬ 
calles y. se- parapetaron arriba de las azoteas, alrededor de la plaza y en. 
las cuatro esquinas con cinco piezas de artillería, que tenían, y de medicy 
hera en media hora tiraban un cañonazo- ol. viento, pora- meter miedo u lo* 
gauchos, pero éstos se ponían más bravas. El 23 ol ser 'do día formó Viera 
su columna a la visto del pueblo, poniendo adelántelo los blandengues y al 
oficial que había tomado prisionero y mandó un parlamentario- que lo fue 
Enrique Reyes, ‘ quien desempeñó su comisión con el desembarazo de ui\ com- 
pleto militar, y dando su embojoda,' fue preguntado por el comandante qjé 
gente era la que venia y respondió Reyes:. "Gente de Buenos Aries y del' 
Confinante", lo que acreditó el Comandante y los españoles respecto a que 
con el anteojo descubrían tropa en cclumno y -quedándose un roto mudo .el 
.-comandante y él - ofca'de, dijo Reyes. ‘Va se cumplieron los tres"-minutos 
que traigo de plazo y Ud». no responden nuda, con permiso ríe Ud». m« 
y entonces deteniéndole el Comandante contestó que entregaba ei 
-ble a la disposición del gobierno de Buenos Aires, libre de vidas y hr 
cu,a contestación lo - que la recibió Viera se la pasó ol alférez don Ron, 

ya dio vuelto o disponer como había de entrar la gente sin recoger 
la respuesta del parlamentario de monos de don Ramón. Tenían lo. 
les sobre las armas 20 hombres voluntarios hijos dei oais pagos a 
por mes, y a la cabezo de éstos, el sargento don Angel Rodríguez y 
Isidoro Esquivel, hijos del país, también como los domó:. Al surgen 
dujo Enrique Reyes y Correa al cabo, poro que convocasen los 20 


indas. 


.reblo. 


los r 


cada uno 


r de eso 


cuando atar 


españoles, lo que admitieron gustóse 
a un pañuelo blanco en el bolsillo, r. 
los nuestros se lo pusiesen en Id copa del sombrero 

conocidos oor partidarios de la Patria. Fueron repartidos en diferente 'pun- < 
tos alrededor de la plaza, y antes de tiempo se pusieron el pañuelo de lo 

que resultó que los más de los españoles yo estaban desconfiados de aque¬ 
lla señal y si el comandante no entrego tan pronto el pueblo los primeros 
que hubieran perecido eran lo» de lo vincha, que osí yo lo estaban dispo- 

niendo los españoles, lo prisión que btóeron los nuestros a la partido de 
los españoles les hizo desmayar mucho, que si no, hay un descalabro muy 
grande. Luego que arrioron lo bandera en el pueblo, se dirigió Correo poro 
a plazo en donde se encontró con Viera, quien delante de toda lo gente 

le di|Or 'Mi alférez Correa, ahora es que preciso de Ud. más que nunca, es 

necesario que extiendo un oficio para el primer ¡efe más inmediato, o efecto 
¿f ° UXÍlie ' con al 9 uno gente can armas, por si somos atacados de 

Montevideo . Entretanto Viera atendió al encierro de los españoles. Correo 
ve a su cosa, extendió el' oficio y lo mandó con Enrique Reyes, para que 
Viera firmase pero don Ramón Fernández que en el camino se encontró con 
Reyes, apersonándose firmó dicho oficio y se lo entregó a los chasqueros que 
estopan prontos, sin que Viera hiciese alto de las vivezas de su prisionero 
b ni '™ m0 dío les dio C ° rrea uno Instrucción por. escrito imponiéndolos en 
lo que debían hacer y coda cabeza de División la hizo copiar. Lo mayor 
de la gente aclamaba por ¡efe a Corrro, quien se excu«ó por su -V 
e comprometió o dirigirlos, y aún de salir, o campaña 
ra en uno carretilla, si venía gente de Me 


le» medad. 





Pf 11 de febrero de 1814, José Artigas, ¡efe de 
la revolución oriental, es declarado, por decre¬ 
to, "fuera de la ley" y "enemigo de la Patria". 
El decreto Jo firmaron Gervasio Antonio de Pe¬ 
redas y Nicolás de Herrera. Este es el texto 
de sus seis artículos: . 

Se declara a don José Artigas infame, privado 
de sus empleos, fuera de la ley y enemiao d® 
la Patrú. 

Como traidor a la Patria será perseguido y 
muerto en caso de resistencia. 

Es un deber de todos los Pueblos y tas Justicias, 
de tos Comandantes-Militares y los Ciudadanos 
de les Provincias Unidas perseguir al traidor por 
todos los medios posibles. Cualquier auxilio que 
se le dé voluntariamente será cvisiderado como 
crimen de alta traición. Se recompensará coft 
seis mil pesos al que entregue fa persona de don 
José Artigas, vivo o muerto, 
los Comandantes, Oficiales, Sargentos y solda¬ 
dos que siguen a! tiaidor Artigas, conservarán 
sus empleos y optarán a los ascensos y subidos 
vencidos toda ver que se presenten ál General 
del Ejército Sitiador a ios Comandantes y Jusii- 
cias de la dependencia a mi mando en el térmi¬ 
no de 10 días contados desde la publicación -del 
presente Decreto. 

Les que contmúén en sU obstinación y rebeldía, 
después del término prefijado son dedo radas 
traidores y enemigos dé la Patrio. De consiguien¬ 
te les que sean aprehendidos con armas cérári 
juzgadas par una Comisión Militar y fusilados 
dentro de 24 hora*. 

61 presente Decreto se circulará a todas las Pro¬ 
vínolas, a les Generales y demás Autoridades a 
quienes corresponda; se publicará por Bando en 
todos los Pueblos de la Unión y se archivará «n 
mi Secretaría de E üctfo y de Gobierne. 


Bueno* Aires, Febrero 11 de TH4 
Gervasio Antea iy de Posadas. 
Nicolás de Herrera, Secretario. 



LH 

RESPUESTA 

DE 

ARTIGAS 


U N 13 de marzo de 1814, José 
Artigas contesta, en términos se- 
veros- 7 el Bando del Director Po¬ 
sodas que lo declaraba "infame, 
privado de sus empleos, fuera de la ley 
y enemigo de la patria" y que ofrecía 
"seis mil pesos al que entregue la per¬ 
sona de don José Artigas vivo a muer¬ 
to". Las acusaciones son inconsistentes 
ya que "lo único que hacía Artigas era 
bregar por ei reconocimiento da los de¬ 
rechos de lo población oriental" (Eduar¬ 
do Acevedo) "derecho* cruelmente sacri¬ 
ficados cuando el levantamiento del pri¬ 
mer sitio de Montevideo". El mismo Ger¬ 
vasio Antonio Posadas habría de recti¬ 
ficarse de tus infamias de febrero, el 14 
de agosto del mismo año. Y su represen¬ 
tante en Montevideo, Nicolás .Rodríguez 
Peña en oficio fechado pocos días antes 
(28 de julio) se dirige a Artigas en tér¬ 
minos cordiales. Claro que las diatribas 
de lOs porteños contra el caudillo fede¬ 
ral no habrían de terminar en esto. Un 
año después el Cabildo bonaerense vuel¬ 
ve a dirigir una campaña de calumnias 
contra Artigas, calumnias que rectifica¬ 
rá nuevamente el 30 de abril. 

Curiosamente, la categórica respues¬ 
ta dq Artigas a Posadas, es poco cono¬ 
cida: "Yo tengo en mi poder el papel 
que V. E. ha tenido la barbaridad de pu-- 
blicar declarándome traidor. Esa herida 
que se da a un honor y una constancia 
mil veces mejor 'montada que la de V. 

E. no es. capaz de influir en mis pensa¬ 
mientos. Montevideo es y será mi ene- . 
migo mientras no abrace el dogma de la , 

, . revolución, y yo lo hostilizaré enjfpda . 

•••V forma posible, sin perjuicio de fes ^ten¬ 
ciones que V.E. me ha^ tener?>; ' , ' 

Para los porteños. Artigo s era un pro¬ 
blema de "vida o muerte". Erg .el -.Más 
di.ro entre todos los caudillos populares 
de las provincias, luchando cor#r4 «deán 
trdtísmo del puerto que habría de~ cotí- 
vertirse en roáfrópOÍis gigante, éfcér fe# ' - 
( recursos extraídos a feg puebíotf’íW.MV : 

teriqcj. Fue e! primero y seguramente el 
, más grande dé lós caudillos ófeí-porte- ' 
ños. Esé -es lo que aún bgjy no le-puéden 
perdc.fer. fes unitarios3y4l mitrisíñfe;. 



Los desacuerdos entre Brasil y Ar¬ 
gentina por el uso de los gran¬ 
des ríos de ia Cuenca del 
Plata no constituyen una polé¬ 
mica sobre aspectos jurídicos: lo 
esencial del problema es que 
Brasil ha iniciado desde hace 
8 años un ingreso violento en la 
"Revolución Industriar, subsidia¬ 
do por el capital extranjero, y 
tiende por imperio de sus ne¬ 
cesidades a controlar los espa¬ 
cios económicos complementarios. 
Toda esa geografía inerte del Pa¬ 
raná, donde la Sierra de Ma- 
racaju estrecha al río engendran¬ 
do a lo largo de cientos de kiló¬ 
metros sucesivos saltos, hasta 
hace una década era sólo motiva 
de atracción para turistas indo¬ 
lentes y ricos. Ahora las exi¬ 
gencias de un desarrollo acele¬ 
rado desnudan la esencia econó¬ 
mica del paisaje y crean las con¬ 
diciones para.que mediante la 
inversión de 3 mil millones de 
dólares se construya allí ia repre¬ 
sa más grande del planeta. 



GARRASTAZU: con los 
ojos en Uruguay. 


POR LUIS H, VIGNQLO 


URUGUAY 


lea mira 
de BRASIL 


la zona de Itaipu, en la que se 
levantará la presa, está doscientos 
kilómetros abajo tte la La Guai¬ 
ra o Sete Quedas, punto elegido 
originariamente. Esta modifica¬ 
ción aparentemente aconsejada 
por les técnicos ha tenido la vir¬ 
tud de eliminar uno de los proble¬ 
mas más difíciles: el litigio de li¬ 
mites entre los dos países, a pro¬ 
pósito de 10 kilómetros de fronte¬ 
ras que van desde la Sierra Mara- 
caju hasta el Salto tíél Guaira, so¬ 
bre los que Brasil ha instalado des¬ 
tacamentos militares, centinelas y 
colonos, 

Por esta vía se lvp logrado res¬ 
tar virulencia a los reclamos de la 
oposición paraguaya. La Cancille¬ 
ría' de Asunción en su último in¬ 
forme al senado esquivaba el pro¬ 
blema, afirmando “que no puede 
afirmarse con fundamento que 
exista o no ocupación brasileña en 
la región cu litigio por cuanto no 
so ha trazada la demarcatoria...”. 

Esto puede ser interpretado como 
una virtual rendición paraguaya 
ante el hecho consumado. 

El costo del embalse y las insta¬ 
laciones es de 2.000 millones de dó¬ 
lares, a lo que habrá que agregar 
otros 1.000 millones para construir 
las esclusas que permitan la na¬ 


vegación entre las partes superior 
e inferior del rio Paraná. 

Paraguay insiste, en que la fór¬ 
mula de financiación sea por mi¬ 
tades y siempre en base a créditos 
provenientes del exterior. Los téc¬ 
nicos de Electrobras sosttenen que 
les empréstitos se canalizarán a tra 
vés de Brasil y Paraguay pagará 
después cediendo parte del 50% de 
la energía hidroeléctrica^ que le co-, 
rresponda. 

Paraguay dispone ahora de 90. 
000 kilowatios de energía hidro¬ 
eléctrica que obtiene de su represa 
de Acarai. de los cuales 40.000 los 
vende a Argentina, pero süs nece¬ 
sidades internas ascienden a un 
15 ; anual, por lo cual en 1080 
absol verá el total de la producción. 
La disponibilidad de seis millones 
de kws a partir de 1980-81 lo trans¬ 
formará en exportador privilegia¬ 
do de energía engendrando un in¬ 
greso de unos trescientos millones 
de dólar-es anuales. 

Pero esta perspectiva aparente¬ 
mente halagüeña apareja, proble¬ 
mas sombríos. La Oficina de Pla¬ 
neamiento adjunta a la presiden¬ 
cia ha advertido que ia exporta¬ 
ción de energía contribuirá a crear 
grandes polos de desarrollo en las 
áreas vecinas de Brasil y Argenti¬ 
na, compitiendo más agudamente 


que en la actualidad con el esmi¬ 
rriado mercado interno del país. 
Por esa vía sa logrará acrecentar 
la fuga de la mano' de obra, el 
despoblamiento y la postración de 
la incipiente burguesía nacional. 

Los técnicos asunceños se incli¬ 
nan ■ hacia la formulación de un 
plan de incentivos fiscales y cre¬ 
diticios, a lo que se agregaría fran¬ 
quicias concertadas con los veci¬ 
nos para la exportación de manu¬ 
factura. con el objetivo de que la 
electricidad remanente se aplique 
al desarrollo del país. 

Para algunos observadores, de- 
i. is de la resignación pragmᬠ
tica con que Paraguay se asocia 
a Brasil aceptando el meniscabo 
de la dependencia se vislumbra el 
sueño de restituir la grandeza del 
tiempo de ios López. 

Aceptando el reto de esa geopo¬ 
lítica activada en el corazón de 
‘América, las más lúcidos políticos 
y economistas se atreven a pensar 
que la puesta en marcha de la 
explotación del l.lutun, los fabulo¬ 
sos cerros de hierro en Bolivia cien 
kilómetros al norte de su fronte*, 
ra, requerirá de la contribución, 
energética de Paraguay y del uso,, 
de sus ríos para transportar el 
mineral hasta el Rio de la Plata. 
La primera flota de barcazas que 


llevarán un millón de toneladas- 
por año hasta San Nicolás (Ar¬ 
gentina) navegan ya por el Para¬ 
guay y el Paraná. 

A un siglo de la guerra de la 
Triple Alianza, que redujo su po¬ 
blación de dos millones a 300.000, 
habitantes, Paraguay descubre que 
la inserción del proceso industrial: 
violentamente acelerado un sus po¬ 
derosos vecinos, particularmente 
Brasil, engendra una coyuntura, 
propicia para la plena restauración 
nacional y teme con razón que los 
seis millones de kws. de Itaipu, a 
los que se agregarán casi dos mi¬ 
llones de Yacireta Apide (represa 
conjunta con Argentina), pueden 
transformarse en una trampa mor¬ 
tal para el destino del país, si se 
opta por la simple exportación de 
energía. 

LAS EXPECTATIVAS 
BRASILEÑAS 

Para Brasil las cuentas son más. 
claras. La nación necesita tripli¬ 
car su producción hidroeléctrica en 
1980 pasando de los 11 millones de 
kws actuales a 20 millones en 1970. 
y 30 en 1980-81. La curva de las 
necesidades estimadas indica que 
en 1985 el país requerirá 46 millo¬ 
nes de kws y en 1990 unos 73 mi¬ 
llones. 


17 





■.-.a magnitud de las cifras revela 
que los recursos hidroeléctricos no 
serán suficientes y .a partir de cier¬ 
to punto, que para muchos es la 
construcción de Itaipu, se apelará 
a las centrales atómicas. 

En este diagrama se deduce cla¬ 
ramente la política brasileña con 
respecto a la gran obra a construir. 
Precisamente ELECTROBRAS sos¬ 
tiene que la financiación se cana¬ 
lizará a través de Brasil, porqué • 
ello obligaría a Paraguay a pagar 
en parte con energía excedentaria. 
Eso es precisamente lo que recha¬ 
za el presidente de ANDE (Admi¬ 
nistración Nacional de Energía, de 
Paraguay), ingeniero Enzo Debcr- 
nardi, de acuerdo a las tesis na¬ 
cionalistas que con respecto al des¬ 
tino de la energía toman cuerpo 
en su país. 

Lo que se transparenta en la te¬ 
sis brasileña es el propósito de 
aplicar la mayor cuota posible de 
la energía a su propio desarrollo^ 
partiendo de la premisa de que 
Paraguay es virtualmente un de¬ 
sierto industrial, de donde se im¬ 
pondría como lógica consecuencia 
la venta de los excedentes. 


LA POSICION ARGENTINA 

De los tres millones de kilóme¬ 
tros cuadrados que forman la 
cuenca del Plata, un millón per¬ 
tenece a la Argentina, que es due¬ 
ña, sólo del curso inferior del Para¬ 
ná y tiene riberas sobre el Para¬ 
guay. 

Desde el punto de vista geopolí- 
tico su posición es particularmen¬ 
te ambigua, porque si bien se be¬ 
neficia de los tramos más exten¬ 
sos y navegables de ambos cursos, 
enfrenta en cambio el hecho grave 
de qüe las nacientes de los dos rios 
están en territorio brasileño. 

Según las estimaciones de sus 
técnicos, sólo la construcción de la 
represa de Ilha Solteira y su in¬ 
menso lago, en el curso superior 
del Paraná sobre territorio de Bra¬ 
sil, puede afectar no solamente la 
navegabilidad de los tramos infe¬ 
riores sino también poner en gra¬ 
ve riesgo varias provincias. 

Se supone que el vaciamiento 
acelerado de este lago podría Inun¬ 
dar en el lapso de horas la exten¬ 
sa superficie de la mesopotamia ar¬ 
gentina, ló que inquieta particu¬ 
larmente a los militares. Cuando 
la batería da represas programa¬ 
da por Brasil esté concluida, el ni¬ 
vel medio de las aguas sobre el 
Paraná, estiman los expertos ar¬ 
gentinos, descenderá dos metros, 
afectando . toda la navegación. El 
fenómeno, de producirse, afectaría 
también al Río de la Plata, invo¬ 
lucrando a Uruguay entre los dam¬ 
nificados. 

Para solucionar ese diferendo se 
abren dos caminos: las negociacio¬ 
nes bilaterales o el planteo de la 
cuestión en las Naciones Unidas. 
Por trascendidos diplomáticos se 
considera seguro que tanto la 
URSS como los EE.UU. se absten¬ 
drían de una votación posible, por 
entender que son las partes intere¬ 
sadas las que deben aportar la so¬ 
lución. 

Sin la fuerza que pueda dar a 
una resolución de esta naturaleza 
el voto de las superpotencias, todo 
acto de las Naciones Unidas en uno 
u otro sentido no pasaría de ser 
un mero gesto literario. 


La 

guerra 

secreta 

de 

ITAIPU 



STROESSNER: al mejor 
postor. 


En función de ello, ese político 
realista que.es el presidente de la 
bancada ofiéialista del senado bra¬ 
sileño, Plinto ¡¡iluller, se atrevió a 
sostener que “ningún laudo inter¬ 
nacional impedirá la construcción 
de Itaipu”. 

Por encima de los acuerdos so¬ 
bre los ríos internacionales y su 
administración, el problema cen¬ 
tral es el contralor de los recursos 
energéticos, que darán a quien ten¬ 
ga la llave todos los medios nece¬ 
sarios para orientar y regular el 
proceso de desarrollo de la Cuen¬ 
ca del Plata a su antojo. Esa ba¬ 
talla está perdido para Argentina, 
que sólo podrá oponer esfuerzos 
compensatorios en otros puntos 
(Salto Grande, Yacireta Apide y. 
las centrales nucleares en las que 
tiene ventaja). 

El contralor de los 12 mili, da kws 
de Itaipu los tendrá de hecho Brasil 
aunque Paraguay sea el teórico be¬ 
neficiario de la mitad de la pro¬ 
ducción. En los hechos, mal que le 
pese al gobierno de Asunción, esa 
energía éxeédentaria se venderá a 
los vecinos, en especial al otro so¬ 
cio tío la empresa, que tiene priori¬ 
dad. Con el dominio de los recur¬ 
sos de electricidad más grandes 
del corazón del continente Érasil 
estará en condiciones de establecer 


las pautas de toda gran -empresa 
futura sobre los 3 millones de ki¬ 
lómetros cuadrados de la Cuenca 
del Plata. 

La otra gran fuente de energía 
competitiva con que cuenta la re¬ 
gión, está en los yacimientos de 
gas natural del departamento de 
Santa Cruz 'Bolivia» donde la in¬ 
fluencia brasileña canalizada a tra¬ 
vés de la Falange Socialista Boli¬ 
viana es cada vez más notoria, co¬ 
mo sus inversiones privadas y pú¬ 
blicas. Santa Cruz es el gas natu¬ 
ral, las reservas de hidrocarburos, 
las más feraces tierras de Bolivia 
y el prodigioso Cerro del Mutun 
con sus 40.000 millones de tonela¬ 
das de hierro a cielo abierto. 

La geografía económica parece 
indicar que en torno al Mutún y 
las riquezas naturales que lo cir¬ 
cundan so ha de- situar el gran polo 
de desarrollo futuro hacia donde 
,¡ convergemn, Jos recursos energéti- 
l:,cos que nbV se planean. 

I MW;Tal vez para la cauta y hábil di¬ 
plomacia de Itamaratí, el gran 
enemigo que se interpone para lo¬ 
grar el contralor o participación 
decisiva en el futuro del Mutun 
sea la magnitud misma de los ya¬ 
cimientos, cuya eficaz utilización 
transformaría a cualquier país en 
potencia de primera línea. Por eso 
quizás los grandes consorcios mun¬ 
diales (ADELA) con el respaldo 
del Banco Mundial, hayan adelan¬ 
tado el propósito de crear una so¬ 
ciedad multinacional para operar 
esas reservas. Pero la palabra de¬ 
cisiva y la parte del león la logra¬ 
rán los que tengan el contralor de 
la energía hidroeléctrica del Para¬ 
ná y del gas natural boliviano. Ca¬ 
sualmente un proyecto brasileño 
elevado al gobierno de La Paz el 
año pasado preve Ja construcción 
de un gasoducto de Santa Cruz a 
San Pablo, que casualmente tam¬ 
bién atraviesa las sierras de Mu¬ 
tun. 

Pero como le gustaba decir al ge¬ 
neral Golbery Da Couto c Silva, 
autor de “Aspectos de la Geopo¬ 
lítica Brasileña”, es al sur “donde 
empieza^ nuestra propia frontera 
viva”. 

La referencia de este maestro de 
la geopolítica brasileña que formó 
a todos los hombres que hicieron 
la “revolución” de 1964, apuntaba a 
ese punto en el cual la provincia 
argentina de Misiones “aprieta el 
cuello de Santa Catalina” y, bási¬ 
camente, “al sur, más al sur, don¬ 
de increíblemente vivé y prospera 
Uruguay”. 

EL URUGUAY EN LA MIRA 

Pero la lucha por el nudo ener¬ 
gético de América del Sur es sólo 
una parte del problema. Las gran¬ 
des centrales hidroeléctricas del 
corazón del continente sólo serán 
el motor de un proceso industrial 
que extraerá sus recursos más im¬ 
portantes del Mutún boliviano y se 
canalizará inevitablemente por los 
puertos atlánticos del Uruguay. 

Todo el’ litigio sobre el contralor 
de las fuentes económicas del co¬ 
razón de América, se liquida defi¬ 
nitivamente en la partida que ha¬ 
brá de producirse por la hegemo¬ 
nía (o la ocupación, según lo en¬ 
seña la historia) de Uruguay, due¬ 
ño de los mejores y únicos puertos 
naturales del Atlántico Sur. 

Si por un lado es lógico supone; 
que el dominio sobre los puertos 
terminales es un objetivo básico de 


la política de cualquier gran esta¬ 
do, no es menos cierto que la par¬ 
ticipación sobre el contralor de la 
riqueza uruguaya resulta también 
estimulante. El país de apenas 179 
mil kilómetros cuadrados cuenta 
con lf millones de hectáreas- de 
praderas naturales aptas para la 
producción y un sub suelo petro¬ 
lero de primera magnitud, como lo 
saben los técnicos de todas las em¬ 
presas internacionales. 

Pero el dominio sobre Uruguay 
implica algo más: significa insta¬ 
lar un cáncer sobre el cerebro ar¬ 
gentino, controlar el Río de la Pla¬ 
ta en toda su extensión y el cur¬ 
so inferior del Uruguay. Signifi¬ 
ca en fin que “el estado Tapón" 
que, inventaron los Ingleses en 1828 
para asegurar el equilibrio entre' 
Argentina y Brasil y simultánea¬ 
mente lograr una base operativa 
segura para la marina británica, 
dejaría de cumplir su papel. 

Argentina vería cerrarse el cer¬ 
co sobre sus centros neurálgicos, 
económicos y militares, mientras 
que la ancha franja de ejercicio 
de su influencia natural sobre los 
territorios que fueron parte del Vi- 
rreynato del Río de la Plata pasa¬ 
rían a tener otro titular. 

Inevitablemente la situación re¬ 
cuerda a las tensiones geopolíticas 
de Europa en las vísperas de la 
guerra dfel 14. La reflexión puede 
parecer atroz y extemporánea, pe¬ 
ro sólo en la superficie. En reali¬ 
dad estamos contemplando el na¬ 
cimiento de un gran estado mo¬ 
derno: Brasil, con todos los atri¬ 
butos de un industrialismo vigoro¬ 
so, que requiere zonas dependien¬ 
tes para la obtención de recursos 
y mercados penetrables para los 
excesos de producción. Mientras es¬ 
to sucede las grandes potencias 
que durante un siglo y medio re¬ 
gularon “la paz” en el continente 
.subdesarrollado, se repliegan sobre 
sus fronteras sacudidas por graves 
procesos de deterioro. Primero fue 
Inglaterra, ahora Estados Unidos. 

Cuando Emilio Garrastazú Medi- 
ci dialogó con Nixon en la Casa 
Blanca pidió en un tono claro y prc 
eiso que revisace el “trato” en¬ 
tre ambas naciones, porque las nor¬ 
mas anteriores no reflejaban la 
evolución de ambas en los últimos 
años. Era una referencia casi ln- ' 
solente al éxito brasileño y a la 
relativa problematización del des¬ 
tino norteamericano. El resultado, 
más visible fue que la Casa Blanca 
concedió a Brasil el derecho de 
elaborar planes de ayuda para un 
conjunto de países latinoamerica¬ 
nos cuyos nombres fueron omitidos 
en los documentos oficiales. Pero 
la política posterior de Brasil acla¬ 
ra lo que velaron los textos: esos 
paises son Uruguay, Paraguay, Bo¬ 
livia y Ecuador. 

Estados Unidos admitía pues el 
carácter hegemónico de Brasil en 
la región. Este hecho va de la ma¬ 
ño con el más grande aconteci¬ 
miento de nuestro tiempo, que es 
el fin de la hegemonía bipolar ejer¬ 
cida por la URSS y EEUU para 
dar lugar a un pluricentrismo don¬ 
de se codean Japón, China y e» 
Mercado Comn Europeo. Pero esta 
misma circunstancia es indicado¬ 
ra de que ya no existe una po¬ 
tencia mundial con autoridad su¬ 
ficiente como para imponer una 
paz forzosa en América tíel Sur, en 
caso de que una de las partes en. 
litigio quiera presionar la búsque¬ 
da de su “espacio vital". □ 







s@*í@ 


—¿Cuáles son las perspectivas de. 
■una solución respecto al canal? 

"El canal de Panamá es la úni¬ 
ca religión que une a todos lodos 
los panamo ios. Constituye un cán¬ 
cer en nuestra soberanía y ningún 
panameño está autorizado para ne¬ 
gociar contra el territorio de nues¬ 
tro país. Hemos tardado sesenta 
años en llegar a la posición ópti¬ 
ma de negociar”. 

UN GENERAL CON 

PENSAMIENTO DE 
GUERRILLERO 

”E1 canal no tiene otra defensa 
que la conciencia del pueblo pa¬ 
nameño. Ciertamente que los co¬ 
hetes balísticos norteamericanos 
constituyen una sombrilla de te¬ 
rror que los protfege de cualquier 
intervención en el canal. Esta es¬ 
trategia disuasiva tiene un tendón 
de Aquiles: ¡no libra al canal de 
depender de la energía eléctrica, 
agua y servicios que brinda el pue¬ 
blo de Panamá. El canal no está 
libre del sabotaje que pueda ha¬ 
cer un solo hombre en la línea 
de transporte de energía eléctrica 
que precisa”. 

—¿El canal no es un factor 
excesivamente determinante de la 
^política interior y exterior de Pa¬ 
namá? 

“De ninguna manera, es verdad 
que nuestra situación geográfica es 
la mayor de nuestras posibilidades 
de desarrollo. Otros tienen petró¬ 
leo, nosotros unimos América y el 
mundo. Este hecho, no muy co¬ 
mún, no es comprendido suficien¬ 
temente, de aquí que el canal sea 
la referencia obligada. Pero Pana¬ 
má ha encarado también plañe» 
de desarrollo que precisan, como 
factor previo, una tarea de con- 
cii itización respecto de lo que sig¬ 
nifica t una economía dependiente. 
Ahora’bien, no podemos crear esa 
concientización si primero no uni¬ 
mos al país. La carretera paname¬ 
ricana que estamos sobrevolando 
es un aporte de Panamá a L'ati- 
noamérfeHy pero es, en el orden na¬ 
cional', )U forma de llegar hasta 
comunidades que hoy se encuen¬ 
tran marginadas. Una vez conclui¬ 
da la carretera quedará un millón 
de hectáreas de tierras vírgenes 
sumadas a la producción del país”. 


El coronel Ornar Torrijos, presidente de Panana, 
concedió al periodista Hugo Martínez Via- 
demonte un reportaje exclusivo para 
IPS-MATE AMARGO. La entrevista, que 
abarcó temas como las relaciones con Cuba, la 
soberanía panameña y el diálogo con las 
fuerzas de izquierda, es la primera que 
el hombre fuerte de-Panamá concede a una 
publicación uruguaya. Gran parte del reportaje 
transcurrió a bordo del helicóptero presiden¬ 
cial, que trasladaba a Torrijos a la Pro - 1 
vincia de Darien, en pleno corazón de la sel¬ 
va panameña. Este es el texto del despacho de 
Viademonte. exclusivo para los lectores de 
MATE AMARGO. 


T0HRU8S 


ee ®i CCSItal 
«ss isia &wm9sms‘ 
psira muestras 

suberania ” 


Los helicópteros (jéscendieron 
en el punto final de la carretera 
panamericana. Está situado a <U 
kilmetros de la capital de Pana- 
ir; y desde allí deben'avanzar las- 
obias otros doscientos ochenta ki¬ 
lómetros ‘hasta llegar a la fronte¬ 
ra con Colombia. Una empresa 
mexicano-panameña ganó la licita 
ción de los primeros catorce ki¬ 
lómetros, la cifra puede parecer in¬ 
significante pero esa distancia in¬ 
sumirá seis millones de dólares,_de 
los cuales dos millones correspon¬ 
derán a un solo puente, que' será 
el más largo de Panamá. La di¬ 
fícil orografía de la zona exige la 
tala de millones dé árboles y 'a 
remoción de cientos de miles de 
toneladas de tierra. 

El costo de la carretera en te- 
rracería, esto es sin la capa de 
pavimentación, es da. doscientos 
cincuenta mil dólares por kilóme¬ 
tro. Se está trabajando sin atraso 
en el cronograma y los planes es¬ 
timan que para 1977 llegarán a la 
frontera con Colombia. 

Pregunté a Torrijos de que mane¬ 
ra la oposición política podría re¬ 
trasar la tarea de gobierno. Dijo 
el general: 

"De ninguna manera, porque la 
revolución no tiene oposición. No¬ 
sotros hemos cambiado e! conrep- 
lo de opositor por el de crítico po¬ 


lítico y como tal lo damos un 
puesto en el gobierno. Nunca le 
preguntamos a nuestros críticos de 
que color son. Solamente les pre¬ 
guntamos si Panamá está por de¬ 
lante de sus ideologías. No tene¬ 
mos prc ios políticos y solamente 
unos diez exilados extremistas de 
derecha e izquierda están fuera de 
nuestras fronteras. La . revolución 
es para sumar voluntades pana¬ 
meñas, no para excluir," aquí tra¬ 
baja con nosotros todo el que quie¬ 
re. Acaso no le llama la atención 
que los estudiantes universitarios, 
que son para casi todos los gobier¬ 
nos de América motivo de preocu¬ 
pación, hayan sido los que en Pa¬ 
namá custodiaron el orden duran¬ 
te las elección* ; pasadas, conjun¬ 
tamente con ios hombres? Muchas, 
veces visito la Universidad y dia¬ 
logó con los estudiantes. No creo 
que sean muchos ios gobernantes 
que pueden visitar como yo las 
Universidades”. 

Ya en la provincia de Darien, 
Torrijos habló sobre las relaciones 
de Panamá con Cuba. Respondió: 

“Cada hora que pasa sin que las 
naciones americanas reanuden sus 
relaciones diplomáticas con Cuba, 
son sesenta minutos de vergüen¬ 
za, pero Panamá no piensa tomar 
una decisión unilateral. Esto no 


afecta nuestra comprensión al pro¬ 
ceso cubano. Respecto a los barcos 
de bandera panameña que se ha¬ 
llan en Cuba puedo decirles que 
para nosotros el incidente está 
concluido. Hemos conseguido la li¬ 
bertad de unas treinta po-sonas, 
pero los círculos cubanos dql exi¬ 
lio que operan desde Miami no 
entendieron nuestra posición y qui¬ 
sieron comprometernos de otra 
mantera, be modo que, no jugán¬ 
dose nada Inucstro hemos resucito 
dar por terminadas las. acciones”. 

Pocos minutos' cjespués llegamos 
á una comunidad indígena de 
“Chocoes” que sé halla en el co¬ 
razón mismo de Darien, asentada 
én las orillas de un pequeño rio. 
Allí el general departió con los 
responsables comunales y con un 
grupo de jóvenes maestros que 
cumplen tareas de alfabetización 
en la zona. Le esperaba un conse¬ 
jo de la comunidad, que presidió 
hasta entrada la tarde. Desde San 
Blas y atravesando nuevamente ei 
Istmo, se aterrizó en el aeropuer¬ 
to internacional de Tocumén. 

Durante la cena, Torrijos expre¬ 
só que el gobierno revolucionario 
de Panamá se halla empeñado cii 
realizar radiografía de la miseria 
panameña: 

“Nuestro gobierno no descansa 
en los fusiles sino ei una h»""n- 

tud en servicio. No estamos, dis¬ 
puestos a un tipo de desarrollo que 
signifiqúe un alto costo social. 
Nuestras tareas prioritarias son 
asegurar pleno empico para los pa¬ 
nameños, reparar nuestra sobera¬ 
nía conculcada y proceder a re¬ 
distribuir las riquezas”. 

—¿El hecho de ser un gobierne 
revolucionario le acercaría al blo¬ 
que socialista? 

—“Panamá se halla éntre dos 
océanos y enarbola la bandera de 
paz y comercio mundial. Nosotros 
no tenemos enemigos y .latí i nues¬ 
tra principal riqueza, entendemos 
que estamos llamados a ser puen¬ 
te del mundo. Por lo tanto no nos 
sentimos integrados a ningún blo¬ 
que con exclusión de otro. Somos 
panameños y panameña'es la re* 
volución que estamos haciendo". 

HUGO MARTINEZ 
VIADEMONTE 












unos 60 mili» nes de dólares 
anuales, cifra |ue equivale a 
casi un 30% di I valor total de 
sus ventas al e tenor. 


U ruguay tíené, como po¬ 

cas naciones en el mun¬ 
do, todo ló necesario pa¬ 
ra constituirse en una 
poderosa potencia naviera: am¬ 
plio litoral marítimo y fluvial 
de fácil acceso, 220 kilómetros 
de costa atlántica en una región 
estratégica del Cono Sur, exce¬ 
lentes puertos naturales. No 
obstante, para los uruguayos 
el mar sigue siendo ancho y 
ajeno. 

En 1964, la flota marcante de 
ultramar y cabotaje estaba 
constituida por 16 unidades, con 
una capacidad total de 145.000 
toneladas. Cuatro años después, 
la flota mercante estatal conta¬ 
ba sólo con 4 barcos que reu¬ 
nían apenas 32.000 toneladas 
de capacidad de carga. En 1970 
ia flota oficial se fue a pique: 
fue desmantelada por la Ad¬ 
ministración Nacional de Puer¬ 
tos. -Paralelamente, la privada 
se redujo a reveles insuficien¬ 
tes. .«* 

La ANP —el otro extremo de 
ese panorama— ce¡¥ó su último 
ejercicio con tin déficit superior 


a los 1.000 millones de pesos. 

Casi 2:000.000 de metros cúbi¬ 
cos de fango traban el tráfico 
en ei antepuerto; no hay remol¬ 
cadores pora las operaciones de 
atraque; las secciones técnicas 
han sido desmanteladas; no hay 
vehículos ni herramientas para 
la prestación deservicios. De los 
14 remolcadores que posee la 
ANP, 10 están inactivos o radi¬ 
ados de servicio y otros 2 se 
encuentran en precarias condi¬ 
ciones. De un total de 18 lan¬ 
chas de carga sólo operan 4. 

Uruguay moviliza en barcos 
de bandera nacional sólo un 4% 
de sus importaciones generales, 
un 19% de las de petróleo y 
apenas un 2% de sus exporta¬ 
ciones. Aunque desde un siglo 
atrás es exportador de carne 
carece de bodegas frigoríficas. 
Dispone apenas del 16% del 
votúmen mínimo de bodegas a 
que debería aspirar razonable¬ 
mente. 

El 97% del comercio exterior 
latinoamericano se procesa por 
vía marítima y fluvial. El país 
que no posee buques propios, 
para transportar las mercade¬ 
rías que compra y vende debe 
alquilar barcos extranjeros. El 
precio de ese alquiler se llama 
flete y el flete se paga.en dó¬ 
lares, Uruguay* nvierte en fletes 


LA CHATARRA 
' INVENCIBLE 


En cualquier país del mundo, 
el desarrollo de una marina 
mercante nacional apunta hacia 
dos objetivos fundamentales: 


★ ohorro de divisas en el 
transporte de mercaderías de 
¡mporoción y exportación. 

★ participación nacional en 

la explotación de fletes marí¬ 
timos como fuent%de ingreso de 
divisas. , 

Por esas razones todos los 
países latinoamericanos están 
haciendo esfuerzos importantes 
para incrementare! poderío y la 
capacidad de sus propios fletes. 
Hacia mediados de 1969, toda; 
las flotas latinoamericanas reu¬ 
nían 675 unidades, con un des¬ 
plazamiento total de 4.000.QQO 
de toneladas de peso muerto. 
Hoy, esos totales han subido a 
825 unidades y unos 7.000.000 


de toneladas. En el mismo año 
que la mayoría del continente 
iniciaba ese desarrollo, Uruguay 
se lanzó de lleno por un plano 
indinado: en enero de 1970, por 
decreto especial del Poder Eje¬ 
cutivo, vendió los buques que 
integraban la disminuida flota 
mercante estatal. El "Carrasco", 
el "Punta del E s te" y el "Villa 
de Scriano" fueron subastados 
como chatarra y los comprado¬ 
res (empresas extranjeras) ob¬ 
tuvieron aún ventajas adiciona¬ 
les: pagaron por debajo del pre¬ 
cio internacional de la chatarra. 
Dos de los buques rematados co- 
mo "fjgrros viejos" por la ANP 
fueron adquiridos por una firma 
argentina y hoy navegan -airo¬ 
samente por los siete mares, 
brindando jugosas ganancias 
a sus armadores. El "Tacoma", 
mientras tanto, no fue Vendido 
ya que pertenece a,las Nació-- 
nes Unidas, pero fue amarrado 
al muelle y no se utiliza. 


TIBURONES Y 
SARDINAS 


El 81% del petróleo crudo qug 
importa Uruguay no viaja en su 
¥ flota petrolera constituida por 
dos viejos buques de ANCAP y 
Otros dos pertenecientes a la Ar- 
» mada. Eso le cuesta al país unos 
20 millones de dólares anuales 
en fletes. Un petrolero adecua¬ 
do a las necesidades uruguayas 
•*cuWa unos 5 (billones de dóla¬ 
res- con lo que Uruguay gas.'q 









presas y astilleros privados y 3°) 
la exoneración de pagos de im¬ 
puestos, depósitos, derechos 
aduaneros, adicionales, paten¬ 
tes, tgsos portuarias y consula¬ 
res a las agencias marítimas y 
a todas las firmas vinculodas c 
la actividad portuaria para la 
introducción en el país del "uti- 
laje y materiales aprop ados pa¬ 
ra la carga y descarga de bu¬ 
que-,'' (decreto del 24 de se¬ 
tiembre de 1968) y ''del utilaje 
y materiales apropiados para 
lar operaciones de ca«ga y des¬ 
carga de buques y tareas direc¬ 
tamente vinculadas n las mis- 
mar,". (decreto de 1971). 

Obviamente, las empresc 
privadas nacionales y extranje¬ 
ras se beneficiaron de esa polí¬ 
tica, cuya esencia cuestiona de- 


ftóleo podría comprar 4 horcos 
modernos para transportarlo y 
ahorrarse el alquile» de nava» 
extranjeras. 

El preóe del alquiler de bar¬ 
cos para el transporte de mer- 
caderíai fija en las Confe- 
-encias de Fletes, dominadas por 
las grandes potencias navieras, 
especialmente ingleses y nortea¬ 
mericanas. Sólo en 1961, loe 10 
países latinoamericanos que 
iban a la cabeza de las expor¬ 
taciones pagaron por ese alqui¬ 
ler unos 2.000 millones de dó¬ 
lares, lo que representó aproxi¬ 
madamente el Í5% dé valor de 
todas las mercaderías que salie¬ 
ron de sus puertos. m 

Para eludir esa sangría de oi- 
visas, Perú incrementó su flota 
mercante en un 61% entre 1969 
/ 1973, ejemplo que fue imitado 
t<|r muchas otras naciones del 


continente. Uruguay, por su por¬ 
te, no esólo liquidó su flota mer¬ 
cante estatal sino que registró, 
en el mismo lapso, un deterio¬ 
ro creciente de su flota mercan¬ 
te privada. Como único buque 
de ultramar afectad© al trans¬ 
porte de carga seca opera en 
la octualidad el Nortemar, cons¬ 
truido en 1944 coo 5.000 tone¬ 
ladas de porte bruto. Ese soli¬ 
tario barco de bandera urugua¬ 
ya compite con 80 rivales de 
distintos banderas en la línea 
Venezuela, México, costa este 
de los Estados Unidos y Canadá. 

Mientras tanto, dos petroleros 
recorren el mundo con bandera 
uruguaya y tripulación urugua¬ 
ya, ^ero nada tienen que ver 
con el país: trabajan para la 
ESSCBtrasportan el petróleo de 


lo ESSO y sólo tocon Montevi¬ 
deo uno vez al oño. 

EL GENERAL NO 
QUIERE FLOTA 

Fue durante la presidencia de| 
general Juan P. Ribas que la 
ANP asestó el golpe mortal «p> 
su flota mercante, pero la ges¬ 
tión del anciano oficial se ca¬ 
racterizó por otros extremos de 
similar gravedad, que permiten 
bucear por otros entretelones „de 
la política naviera y portuaria 
del Uruguay. 

A ese nivel, tres elementos 
fundamentales completan una 
evidencia inequívoca: 1 ? ) el des- 
mantelamiento de las secciones 
técnicas de|, ente; 2 ? ) la consi¬ 
guiente entrega de 







Chatarra 
y Escombros 
en la Bahía 


C¡! 

nopolio estatal para tod03 los 
servicios portuarios que la ley 
otorga a la ANP. 

Tanto el desmantelamiento de 
la flota mercante estatal como 
la privatización creciente de los 
servicios portuarios se han en¬ 
cuadrado ‘dentro de los esque¬ 
mas impuestos desde diciembre 
de 1968 por los técnicos del BID 
que en esa fecha se encargaron 
do la administración y. organi¬ 
zación del ente como consecuen¬ 
cia del préstamo que el orga¬ 
nismo internacional concedió a 
Uruguay paró la "moderniza¬ 
ción ce ¡os servicios poríuarios". 

Cinco empresas norteamerica¬ 
nas —Frederic Harris, Ingimee- 
ring Corp, Hidrosud S. A., A. B. 
Meynard Company Ing y Jacob 
Compahy Ing—, técnicos de la 
Agencia Internacional para el 
Desarrollo (AID) y expertos del 
propio BID, presididos por Phi¬ 
lips Meyer, tienen a su cargo la 
planificación de la actividad del 
ente. 

LOS PODEROSOS 
VECINOS 

Los puertos son uno de los ba¬ 
rómetros que reflejan los índi¬ 
ces del desarrollo económico. El 


ra tomarle el pulso ai Uruguay: 
en 1910 entraron 5.669 embar¬ 
caciones; en 1970 sólo 1.986. 
Son cifras que reflejan un dete¬ 
rioro más amplio: la actividad 
portuaria sigue el ritmo del co¬ 
mercio exterior. 

También- en ese campo influ¬ 
yen otros factores decisivos, de¬ 
nominados "invisibles" por la 
CEPAL. Esos ''invisibles" refieren 
fundamentalmente al ingreso de 
divisas por fletes de-transporte. 
En ese campo Uruguay también 
marcha a la cola del resto de las 
naciones del continente: partici¬ 
pa con un'ridículo 1% en el trᬠ
fico interlatinoamericano. Tam¬ 
poco ha celebrado, en materia 
naviera, acuerdos bilaterales 
con los otros países de la zona, 
política que si han seguido Bra¬ 
sil y Argentina, netos dominado¬ 
res del transporte interzonal. He 
aquí dos ejemplos de la desi¬ 
gual competencia que deben so¬ 
portar los escasos buques na¬ 
cionales: 

■¿r en el intercambio con Pa¬ 
raguay, el Dayman II y tal vez 
no por mucho tiempo más, es 
el único barco que participa en 
el transporte de algodón, aceite 
y tabaco, compitiendo con los 
29 buques de la Flota Mercan- 


convenio, ios paraguayos enirsn 
a Montevideo sin práctico ni re¬ 
molcador y están exonerados de 
derecho de atraque. Tampoco 
tienen obligación de llevar ba¬ 
queanos argentinos por el Pa¬ 
raná ni prácticos en el río Para¬ 
guay. Esto no se cumple en 
Asunción, con los buque: uru¬ 
guayos que deben pagar prác¬ 
tico y remolcador, provocando 
un encarecimiento de 20 dóla¬ 
res por tonelada. 

el 96^ del movimiento to¬ 
tal en toneladas cor» la Argenti¬ 
na, se hace a través de buques 
de aquella bandera. Por dispo¬ 
sición de las autoridades portua¬ 
rias bonaerenses Ja arena y la 
piedra transportada en buques 
uruguayos debe llevar remolca¬ 
dor. No sucede lo mismo con los 
barcos argentinos, que salen fa¬ 
vorecidos así por un costo ope¬ 
rativo más bajo. 

LA AMENAZA DEL 
GIGANTE 

Todos los países practican una 
política poteccionista hacia su 
marina mercante. Los EE.UU., 
por ejemplo, obligan a que to¬ 
da mercadería negociada a tra¬ 
vés de sus Organismos ©rediti- 


s 

portada en buques de su ban 
dera. En el último embarque 
por la Ley 480, casi 90 de las 
140.000 toneladas de trigo y 
mcíz importadas costaron 33 
dólares por tonelada. El prome¬ 
dio de costo en buques de ban¬ 
dera libre osciló en 7.80 dólaies 
la tonelada. Uruguay no aplica 
una política proteccionista haci 
su marina mercante: ni siquiera 
tiene marina mercante, lampo 
co protege ni desarrolla su puer 
to más importante. Mucho me¬ 
nos encara la construcción de 
un gran puerto oceánico (ver In¬ 
forme Especial), que le daría un 
sitial de privilegio en toda la 
región e impulsaría acelerada¬ 
mente su desarropo. 

Mientras, el super-puerto bra 
sileño de Río Grande, conecta¬ 
do directamente a Uruguay a 
través de las rutas nacionales 
5, 8 y 26 financiadas por el BID 
(que también financió el super- 
puerto a Brasil), se erige en po¬ 
tencial centro de absorción de, 
todo el comercio exterior zonal, 
incluido el uruguayo: ya hay 
negociaciones encaminadas a 
procesar a través de ese gigan 
te las importaciones y exporta¬ 
ciones uruguayas. 























Una minuciosa tarea de investigación y síntesis, encargada 
por MATE AMARGO a un experimentado equipo.de técnicos y 
periodistas especializados, culminó con la redacción de este In¬ 
forme Especial, el primero que ofrece la revista a sus lectores. 
A juicio de los editores, “SOBERANIA Y DESARROLLO;’ constitu¬ 
ye, a este nivel, un aporte a la dilucidación y clarificación de 
problemas y temas de imooitancia fundamental en todo planteo 
vinculado ar fqturo mediato e inmediato del ipais. Al publicarlo, 
MAtE AMARGO cumple prepósitos prio/itarios: 

ofrecer información precisa sobre la realidad y desentrañar, me¬ 
diante un análisis objetivo y documentado, las claves que per¬ 
mitan interpretarla. 


E L desarrollo de nuestro país, la modi¬ 
ficación de su situación actual —tanto 
económica como social— impondrá sin 
ninguna duda la comprensión de una 
serie de problemas y la consiguiente modifi¬ 
cación de los modos de enfrentarlos. 

Desarrollar el país supone no solamente 
contar con la voluntad de hacerlo, sino ade¬ 
más con proyectos claros y posibilidades rea¬ 
les. De otra forma, esa voluntad de desarro¬ 
llo se transformaría en una simple expresión 
de deseo que, al no tomar en cuenta cuáles 
deben ser los pasos necesarios a dar y cuáles 
las posibilidades reales de llevarlos adelánte, 
se transforma, una vez más en nuestra histo¬ 
ria, en uña fuente de frustraciones populares; 
en descreimiento y en causa de desinteligen¬ 
cias, choques, sufrimientos y aún cosas peores. 

Cuando se habla de desarrollo, cuando 
se señala la necesidad de impulsarlo en nues¬ 
tro país, necesariamente debe vinculárselo 
con un factor que opera como la "llave" d6 
todo el problema. Esta llave es la energía. 
No puede concebirse en nuestra época ningu¬ 
na forma de desarrollo que no tome en cuen¬ 
ta, inicialmente, la capacidad nacional de de¬ 
sarrollo energético. Para cualquier país que 
se plantea el desarrollo como una cuestión 
de vida o muerte, caben sólo dos posibilidades: 

I) asegurar las fuentes internas de 
energía, o 

2) asegurar las fuentes externas de 
energía para afrontar los planes 
de desqrrollo sin temer los pe¬ 
ligros del desabastecimiento. 
Todo país enfrentado a la coyunturo del 
desarrollo, se plantea en primer término es¬ 
ta cuestión: ¿qué posibilidad existe en el te¬ 
rritorio nacional de encontrar y explotar fuen¬ 
tes de energía? V también: ¿es posible incre¬ 
mentar el desarrollo de las fuentes energéti- 
cas con que cuenta? 


LAS FUENTES DE. ENERGIA 


NUESTROS RECURSOS 
ENERGETICOS 


Las fuentes de energía que pueden ser 
utilizadas en nuestra época no son ¡limitadas. 
Por el contrario, son muy pocas: a) energía 
-bioquímica; b) energía hidráulica; c) energía 
química y d' energía nuclear. 
a> Energía Bioquímica: es fundamentalmente 
la energía animal (incluido el hombre' 
En virtud de que se sustenta en el con¬ 
sumo de alimentos, es la más cara de 
todas. 

b) Energía Hidráulica: Este tipo de energía 
puede descomponerse en dos diferentes: 

1) Energía mecánica (molinos, etc,, mo¬ 
vidos por corrientes de agua) 

2! Energía eléctrica (embalses que ali¬ 
mentan centrales eléctricas), 
d Eijergía Química: La energía química se 
basa en la cualidad intrínseca de ciertas 
materias de reaccionqr químicamente 
(combustión), produciendo energía. Es¬ 
tas materias son: 1.) madera; 2) turba; 

3) hulla (carbón * 1 * 3 ; 4) petróleo y 5) gas 
natural. 

d) Energía Nuclear: Tiene como base la pro¬ 
piedad de ciertos metales (uranio y to¬ 
rio) que, en determinadas condiciones, 
provocan reacciones nucleares que van 
acompañadas de grandes desprendi¬ 
mientos de energía. 

Todavía podríamos agregar dos fuentes 
más de energía. Pero en virtud de que su 
utilización industrial se halla todavía en la 
etapa experimental, las señalaremos sola- 

e) Energía Solar-.'se bosa en la utilización 
de las radiaciones solares. 


f- Energía Eólica: se basa en la utilización 
de la energía de los vientos. 


Como vamos, no son muchas las posibili¬ 
dades de obtener fuentes de energía para el 
desarrollo de ufi país. Y el nuestro no es una 
exújpción. Veamos las posibilidades rfeales 
que tiene de incrementar su potencial energé¬ 
tico sobre la base de las cuatro fuentes de 
energía ya señaladas. 

Energía Bioquímica: Algunos países se han 
planteado con éxito su utilización cuando en¬ 
frentaron la necesidad del desarrollo. Es el 
caso de'China. Pero a diferencia de nuestro 
pa s. China cuenta con una enorme masa de 
población. Para nosotros —queda claro— está 
cerrado ese camino. 

Energía Hidráulica: Las posibilidades para 
cualauier país están limitadas por su geogra¬ 
fía. Los ríos, sus caudales de agua, la regula¬ 
ridad de éstos, condicionan siempre la posi¬ 
bilidad de instalar represas hidráulicas Pero 
esa posibilidad de instalación tiene un top'. 
Nuestro país puede plantearse en este terrenj 
la construcción de la represa de Palmar .y 
algunas otras pequeñas y sin mayor significa¬ 
ción en el totah.'Cuñapirú, etc.:. FincilinenU' 
aueda la posibilidad de Salto Grande. Pero 
en ambos casos —Palmar y Salto Grande— 
su construcción debe impulsarse fundamental¬ 
mente para cubrir el incremento- anual de 
consumo industrial. Esto es así porque en po¬ 
cos años tendrán que salir de funcionamiento 
unidades térmicas de la Central Batí le, que 
ya han sobrepasado su limite de uso y de 
producción rentable. 

Energía Química: Nuestro país no tiene 
bosques, como para transformar la madera 
en un recurso energético. Tampoco tiene hu¬ 
lla carbón) ein cantidades tales que hagan 

factible su explotación comercial. Turba sxi> 


24 









te en el litoral atlántico (Rocha), pero su can¬ 
tidad no permite considerarla como un recur¬ 
so energético permanente. 

Quedan entonces el petróleo y el gas na¬ 
tural como posibles fuentes de energía quími¬ 
ca. La búsqueda de ambos se transforma en 
cuestión fundamental del desarrollo del país. 
Si tuviéramos petróleo o gas natural, queda¬ 
ría abierta la posibilidad de - un desarrollo de 
la energía eléctrica (entre otras) que hasta 
ahora está limitada por Palmar y Salto-Gran¬ 
de. En efecto, además de esas dos represas 
posibles, el país podría enfrentar sin preocupa 
ciones la producción. de energía termo-eléctri¬ 
ca que ahora consume petróleo importado. Y 
por ser importado encierra un doble perjuicio: 

1) Nos somete pasivamente a los dicta¬ 
dos del trust internacional 

2) compromete /permanentemente nues¬ 
tros recursos financieros. 

Queda claro entonces que la búsqueda 
de petróleo se ha transformado en la cuestión 
fundamental para el desarrollo energético 
del país. 

Energía Nuclear: En todos los países del 
mundo se destaca cada vez más la necesidad 
de prever el desarrollo de esta fuente de 
energía, ya que las otras (fundamentalmente 
¡as químicas) tienden a agotarse. Es posible 
<* c l ue nuestra país cuente con materias primas 
necesarias para el desarrollo energético por 
esa vía. Aparte de las conocidas "arenas ne¬ 
gras" de la costa de Rocha que contienen mi¬ 
nerales radiactivos, se han detectado en di- 
versos puntos del país, más de 110 anomalías 
que podrían indicar la existencia de uranio. 
Un re leva miento del país para ubicar posibles 
yacimientos de uranio, también es una cues¬ 
tión fundamental para el desarrollo energé- 
tico del país. 


LAS OPCIONES ENERGETICAS 
DEL URUGUAY 


De lo expuesto has'ta aquí, podemos con¬ 
cluir .que ha llegado el momento de hablar 
claramente. Y hablar claramente significa 
afirmar: 

1°) que no puede desarrollarse el país 
sin seguras fuentes de energía. 

2°) que es necesario construir —ya aho¬ 
ra— la represa de Palmar. 

3g> que es necesario realizar una pros¬ 
pección petrolífera con seriedad y 
patriotismo. 

4°> que es necesario realizar un minu- 
rio para saber si existen yacimientos 
cioso relevamiento de nuestro territo- 
de uranio. 


EL PETROLEO 


E XISTE petróleo en el país? Sobre esta 
interrogante se han centrado las más 
encendidas polémicas desde hace de¬ 
cenios. Y pensamos que van a continuar por 
un buen tiempo todavía. 


¿Cómo puede responderse a esta incógni¬ 
ta? De una sola manera: científicamente.. Tra¬ 
taremos de sintetizar "grosso modo" todo lo 
que hasta hoy se sabe sobre el tema y a par¬ 
tir de esa síntesis, reflexionar sobre cuáles 
deben ser los caminos adecuados para dar 
una respuesta científica definitiva. 

PETROLEO: es un sedimento de origen ma¬ 
rino. Su origen está en la descompo¬ 
sición de sustancias orgánicas por la 
acción de microbios anaerobios. 

Lb acción de esto? microbios durante. 
cientos de millones de añc6 ha dado 
lugar a la formación del petróleo, que 
puede encontrarse en tres estados:. 1) 
líquido; 2) gaseosa y 3) sólido. 

Lo-más importante a recordar es que se 
trata de un sedimento marino. Quiere decir 
que en- aquellas- zonas donde no hubo hace 
millones de años un mar en cuyo fondo se de¬ 
positaron sedimentos de origen orgánico, di¬ 
fícilmente se nallará petróleo. Decimos por¬ 
que pueden darse otras circunstancias en vir¬ 
tud dé que tanto las formas gaseosas como 
líquidas de los hidrocarburos, migran, se des¬ 
plazan. 

•Pero volvamos a los sedimentos. La exis¬ 
tencia de terrenos sedimentarios es un índice 
alentador para la búsqueda de petróleo. 
Nuestro país —al igual que la parte sur de 
Brasil, litoral argentino y parte de Paraguay— 
formó hace millones de años el fondo de un 
inmenso golfo. Allí se fueron depositando se¬ 
dimentos de origen marino. Cuando esa in-< 
mensa superficie emergió de las aguas, se ha¬ 
bía formado una capa sedimentaria de cien¬ 
tos o miles de metros de espesor. La primera 
condición para la existencia de hidrocarbu¬ 
ros estaba dada. 

En el caso de nuestro país los sedimentos 
de origen marino pueden contener- petróleo. 
Pero conviene tener presente que no todos los 
terrenos sedimentarios de origen marino lo 
contienen. Es preciso que sean muy viejos (del 
orden de los quinientos o 'seiscientos millones 
de años). Si fueran más jóvenes (100 a 200 
millones de años), el petróleo no se habría 
formado todavía. 

Debamos agregar que los terrenos sedi¬ 
mentarios que corresponde a nuestro país son 
de tipo viejo (600 millones- de años). Cuando 
lo que hoy es nuestro país emergió de las 
aguas, sucedieron otros fenómenos que hay 
que destacar. 1 

Sin embargo, aquel terreno sedimentario 
no se conservó así. Movimientos de la corteza 
.terrestre provocaron la ruptura del cristalino 
y por esas rupturas emegiá, lava que se fue 
deramando en sucesivas oleadas sobre el te¬ 
rreno sedimentario. Esos derrames, los pie- 
gamientos, fradíuras y hurídimientos, dieron 
lugar a zonas con perfiles diferentes. 

En resumen, podemos afirmar entonces, 
que en, nuestro país existen factores favora¬ 
bles para la búsqueda de petróleo: 

1) Sedimentos de tipo viejo (del orden de 
los 6C0 millones de añosj. 

2) Di;s tipos rb formaciones sedimenta¬ 
rias diferentes: 


a! al nor-oeste .del país, con origen 
en fracturas y plegamientos del te¬ 
rreno. Esta zona abarca a los de¬ 
partamentos de Artigas, Salto, Puy- 
sandú y partes de los departamen¬ 
tos de Rivera, Tacuarembó y Du¬ 
razno. 

bi Al sur y al este del país, donde se 
hallan dos fosas bien diferencia¬ 
das: la fosa que corresponde a la 
cuenca del río Santa Lucía y que 
se extiende por el Río de la Plata, 
y la cuenca de la Laguna Merín. 

La existencia de sedimentos puede alentar 
el hallazgo de petróleo. Pero deben diferen¬ 
ciarse claramente estos dos aspectos: 

1) Formación del petróleo. 

2) Localización del petróleo. 

Es importante recordar esto por cuánto ya 
habíamos señalado qué el petróleo, en sus 
formas líquida y gaseosa, migra, se traslada, 
de un sitio a otro. 


GEOLOGIA Y PETROLEO 


las grandes formaciones. Menos aún la geolo* 
g a que debe servir de base para la búsque¬ 
da de petróleo. El territorio de| país, hace mi¬ 
llones de años, fue conmovido por movimien¬ 
tos, plegamientos, desplazamientos, etc. Esas 
conmociones dejaron un mosaico - de forma¬ 
ciones donde por un lado aparecen o afloran 
a la superficie las rocas cristalinas; en otrgs 
casos las rocas basálticas de origen volcánico 
y en otro casos se mezclan las rocas de ori¬ 
gen volcánico con el cristalino o las sedimen- 
tarias. Es necesario af’irmar entonces que re¬ 
sulta imposible -o peor aún, poco seno- 
pretender establecer una carta geológica so¬ 
bre la base de datos e informaciones globa¬ 
les' o parciales. 

Desde el punto de vista de la prospec¬ 
ción petrolífera, ese tipo de generalizaciones 
no sirven. El subsuelo débe conocerse perfec¬ 
tamente, no ya dentro de una superficie de 
cientos de quilómetros cuadrados sino inclu¬ 
sivo da decenas y aún menos. 

Sin la realización de un serio relevamien- 
tp, la búsqueda de petróleo se transforma en 
una parodia grosera del método científico. En 
nuestro país es muy poco lo que se ha reali¬ 
zado para conocer su sub-suelo, fundamerv 
ta,mente por la desidia de aquellos organis- 
17105 que tenían el deber de cumplir la tarea: 

a) Instituto Geológico del Uruguay 

b) Ministerio de Ganadería y Agricultura 

c) -Ministerio de Cbr.oj Públicos 


d) A.N.C.A.P. 

e) O.S.E. 

f) Peder Ejecutivo. 

en estos casos, desidia es sinónimo de fal¬ 
ta de planes, de recursos y do formación de 
técnicos. En el país no existe la profesión de 
geólogo. El propio Instituto Geológico del 
Uruguay vegeta en el burocratismo mientras 
que las pocas perforadoras que posee se oxi¬ 
dan inexorablemente. 

No existen relevamientos fotográficos del 


25 













país y los que -existen están fuera de él). 
Tampoco se Han hecho relevamientos geológi* 
eos de superficie y menos aún relevamientos 
sistemáticos de profundidad que permitan re¬ 
construir el perfil o los perfiles de nuestro 
territorio. 

Esta desidia la viene pagando el país des¬ 
de hace decenas de años con millones de 
dólares que se evaden por importación de 
petróleo. Y también es decidía la decisión del 
organismo responsable de la conducción de 
Id política petrolera del país cuando dispone 
que se perfore en la estancia El Aguila sin 
antes haber realizado el más mínimo releva- 
miento, sólo porque un tal "padre Améndo- 
la" sostuvo que allí haba petróleo. Y tam- 
tiene la perforación en Puerto Gómez (Lagu 
bién es desidia o algo peor) cuando se de- 
na Merin; antes de llegar al terreno sedimen¬ 
tario; o cuando se ordena "tapar con hormi¬ 
gón" un pozo en San Jacinto, después que 
en él aparecieron- los. siguientes indicios de 
existencia de hidrocarburos: 

Acidos asfaltosos libres . 0.5% 

Anhídridos de ácidos asfaltosos 4. % 

Asfáltenos . 1. % 

Resina . 2. % 

Aceite mineral .. 87.8% 

¿Cómo podemos calificar tales decisiones? 
¿Qué; intereses se han estada, moviendo para 
evitar* entorpecer y aún negar te- búsqueda 
des petróleo? 


COMO SE DEBE iStiSCAR 
EL PETSOtEET 


La existencia de tres zonas-seeSmentaries^ 
ai N'or-.oeste; bi Cuenca deL Ríce- Santa lucia 
(que se extiende por el Rio- efe-te Pfotoi y e. 
Cuenca de te Laguna Aterirá ©bltcgjir o cen¬ 
trar en eltes una exhaustiva- búsqueda, ape¬ 
lando para ello a la ufíteaciórv efe todos- tes- 
recursos- posibles: 

1 - RECURSOS CIENTIFICOS 

—Relavamiento geológica de superficie 
—Relevamiento aerofotográfico 
—Confección de cartas- geológicas a 
pequeña escote. 

—Perforaciones sistemáticas para esta¬ 
blecer el perfil geológico efe tas zo¬ 
nas probables. 

—Formación de técnicos: geólogos, quí¬ 
micos. 

2 - RECURSOS TECNICOS 

—Equipos modernos de perforación 
—Laboratories adecuados y modernos 
—Aparatos poro re levarme ntos foto¬ 
gráficos. 

3 - RECURSOS FINANCIEROS 

—Permanentes y adecuados poro evitar 
su desaparición por fas devaluaciones 
—Contratación de técnicos extranjeros ■ 
—Becas pera estudiantes de geoloa a 

4 - PLAN PROSPECTIVO 

-Programa globai de relevamiento y 
búsqueda. 

Programo de inversiones ¿ n caso di 
hallazgos 


LA OTRA CARA DEL-PETROLEO 

ANCAP, uno de les organismos cadencies 

sobre el que recae te responsabilidad de ase¬ 
gurar respuestas energéticos ai desarrollo del 
país, he realizado muy poco en ese sentido 
desde su creación por ley en e' año 1931. La 
ley’le concedió el monopolio para administrar, 
importar y vender hidrocarburos. Sin embar¬ 
go ANCAP abdicó de ese monopolio que la 
ley de creación- le otorgaba y permitió en 
i 938 el ingreso o nuestro país de empresas 
aue representaban al "trust" internacional. 
Eso por un lado. Y por otro, desentendiéndo¬ 
se de una política sistemática de prospección 
petro'ífera sobre el territorio nocional. 

¿De quién fue la responsabilidad de este 
•feble error? N'o vale la pena hacer historia. 
Pero sí mostrar cuáles fueron los resultados 
de una orientación tan nefasta. 

Ya señalamos la falta de seriedad para 
enfrentar la búsqueda de petróleo. Ahora 
veremos otros aspectos vinculados con la im¬ 
portación, destilación y comercialización del 
petróleo que llega al país. 

En los últimos tiempos se ha replanteada 
el- tema del petróleo y ef de ANCAP por mé¬ 
rito de un curioso artefacto: la boya' petro¬ 
lera: 

ET argamsHta estatah del petróleo ha lan¬ 
zad® ¡a idea efe instalar una baya pe trotera 
frente- aE bateearte Buenos Afees* ᣠoeste de 
ta tegtrne Tasé?Ignacio. 


m BOYA PETROLERA 

La boya serviría para recepcionar el pe¬ 
tróleo cruda que traen al país los buques pe¬ 
troleros. Estes buques.se aproximarían a !a 
baya* conectarían a ella una manguera y co- 
menzopíanr o- eteseorgar el petróleo: 

La boya estaría anclada al fondo- del mar 
y desefe ella partiría hacia te playa —donde 
se encuentrqn fas depósitos— un conducto por 
et cuerf pasarte el petrófea. 


depósitos 


transportan hasta 380.000 toneladas y están 
siendo construidos otros aptos para transpor¬ 
tar 500.000, mientras se piensa ya en la cons¬ 
trucción de embarcaciones que puedan du¬ 
plicar incluso esa cifra. Los de 100.000 a 150 
niil es decir los que ANCAP piensa utilizar con 
ol boyo) son los menores de los gigantes y 
caten efectivamente de 15 a 18 metros. El 
puerto de Montevideo, que por ley de enero 
de 1913 debe tener 10 metros de profundi¬ 
dad en el canal de entrada y en las áreas 
destinadas al tráfico de ultramar (lo que per¬ 
mitirte la entrada de carguemos con hasta 
35.000 toneladas de carga), tiene, por insu¬ 
ficiencia del dragado de conservación, de 8.50 
a 9 metros de profundidad, por lo cuol sólo 
entran barcos de hasta 27.000 toneladas. Se 
debe señalar que el progreso en la construc¬ 
ción naval es acelerado: ya existen petrole¬ 
ros un 15 % más costosos que los comunes, 
que con sólo 10 metros de calado transpor¬ 
tan 70.GC0 toneladas. De todos modos, en la 
actualidad y como consecuencia áe la profun¬ 
didad del puerto, sería real el peligro de que 
Uruguay quedara desabastecido. Agrega 
ANCAP que la utilización de grandes buques 
petroleros abarata 4os fletes. 

En síntesis, pora ANCAP la solución es 
una boya porque: 

i°) El íransEiorte efe petróleo cada vez 
mác se hará en granees buques que despla¬ 
zan 100.000 ar45£'.C?0 teñe tefes y reclaman 
í5- o 20 metros efe profundidad para operar. 

2 9 > El puertead® Montevideo sote ofrece: 
ocho metros ¿¡“profundidad. 

Eí costo estímesete de te boy® petrolera es 
eEsrguiente: 

BOYA . U$S 3.200.000 

INSTALACION DEPOSITOS U$S ‘ 3..0Ó0.0QQ. 

oleoducto' —. u$s 8.000.900 


U$S 14.200.000 

CATORCE MMONES DE DOLARES SOLO 
PARA QUE Et PETROLEO- LLEGUE A LA REFI¬ 
NERIA DE LA TEJA 

Quedarte un® solución rr.es barato que 
consistiría en suprimir el oleoducto y utilizar 


PETROE.SBO 



/'■ '/• í-//////' / i!í¡¡í¡ 1 1 

Llú lLí—LLl! L ¡ 1 > i i ■ i' L L / L / I I i i L L L L I 

Esquema simplificado de la boya 

Cuolquiera se preguntará ¿por qué no a los petroleros nocionales Presidente Riv 


llegando a Montevideo los buques 
i-rifrciéros? ANCAP sostiene que el puerto de 
’oníevideo no permite la llegada de buques 
-- :yan tamaño que cada vez son más utili¬ 
dades pe . a el transporte del petróleo. En 
.•cío. ahora se eonst.v én petroleros que 


y Presidente Oribe paro que desde la boya 
trasladaran el petróleo hasta La Teja. Con 
ese sistema se ahorrarían los U$S 8:000.000 
col oleoducto. Cica que esos petroleros r.o 
re uriifeyji ,an entonces para tíbar pet clao 
cesde. :¡¡ exterior, ye: que estar(or. deó’ccccs 


26 
























d. ¡recejos do tresvasamiento y navegación 


EL PUERTO DE MONTEVIDEO 


Ur.. observador ¡mpa r cic¡¡ se preguntará: 
¿por qué no se profundiza el puerto de Mon¬ 
tevideo? Las-respuestas a esta cuestión son 
ferias: 

1° Profundizar a veinte metros el pues¬ 
to de Montevideo, obliga a construir un canal 
de acceso de igual profundidad y de una lon¬ 
gitud de 77,7 quilómetros, de los cuales 73,2 
de la boca hacia afuera.- 

2°, El costo de esa obra superaría, los 
Ü$S 100:000.000, sup loidñeí 

2 ? ¡ El 'cana! de .acceso crearía un grave 
problema político ya que hasta la fecha no 
ha sido ‘zanjada la cuestión de límites en el/ 
Ro de la .Plata. La soberanía sobre las aguas 
del Plato enfrentan a nuestro pas y a la Ar¬ 
gentina, cada uno de los cuales sostiene tesis 
diferentes y .contrapuestas. 

ARGENTINA: sostiene que la división dé 
les aquas del Río de la Plata .debe hacerse 
tomando, como base o límite las aguas. más 
profundas! 

URUGUAY: Sostiene que la división debe 
nacerse tomando como limite la línea media 
aproximadamente equidistante de las costas 
respectivas. 

Si nuestro país se abocara a la construc¬ 
ción de un canal profundo de acceso al puer¬ 
to de Montevideo sin antes zanjar la cuestión 
de los límites, estaría comprometiendo la po¬ 
sesión- de la mayor parte de las aguas ¡uris- 
dicioncrles del Plata inferior y del mar con¬ 
tinental. Este aspecto, como veremos más ade¬ 
lante, es de gran importancia para el proble¬ 
ma de la búsqueda de hidrocarburos en la 
plataforma continental. Pero debemos agre¬ 
gar otros elementas que vinculan el puerto de 
Montevideo, el petróleo y el desarrollo eco¬ 
nómico. 

El puertofee Montevideo debe ser profun¬ 
dizado no sólo por el problema del arribo 
de grandes petroleros,. sino porque es el prin¬ 
cipal puerto de salida de nuestras exporta¬ 
ciones y de entrada de nuestras importacio¬ 
nes. Pero esa profundización no debe ser ma¬ 
yor a los 10 metros ya que en caso contrario 
daría lugar a la construcción de un canal pa¬ 
ralelo y próximo a nuestra costa, por el nor¬ 
te del Banco Inglés. 

El petróleo crudo se refina en la planta 
de La Teja. Pero esa planta no puede am¬ 
pliarse indefinidamente sin que aumenten los 
riesgos para la ciudad y se encarezca ade¬ 
más la distribución, al hacerse desde up solo 
punto y para cantidades crecientes. Más eco¬ 
nómico y lógico es distruír desde varios pyn- 
tos -rcada uno con su zona de influencia—. 
con recorridos menores. Mantener una refine- 
rr:- dentro de una ciudad es como tener una 
l omba lista paca explotar. Hay que prever 
entonces, por todo ello, la instalación de re¬ 
finerías gn otras zonas. 


La concentración de las exportaciones e 
importaciones en el puerto de Montevideo ha 
próvqcacjq, históricamente, una centralización 
excesiva de pcblcoón, industrias, servicies, 
etc. ,en desmedro del resto de! país. Esta ten¬ 
dencia debe ser rectificada y combatida si 
se desea verdaderamenté desarrollar al con¬ 
junto del país y no sólo a una zona. En con¬ 
secuencia, toda polítxa que apunta hacia un 
reforzamiento del carácter dominante del 
puerto v la ciudad cié Montevideo, atenta 
contra ei desarrollo de! cas. 

No se trata entonces de optar entre la 
instalación de una boya petrolera o profun¬ 
dizar e! puerto de Montevideo y su canal de 
acceso. 


DESVENTAJAS DE LA 
BOYA PETROLERA 


De cualquier manerc conviene analizar las 
desventajas que supere le instalación de la 
boya, antes ae proponer una solución dife¬ 
rente. Las desvento ¡as de! sistema boya pe¬ 
trolera se analizan en tres rubros: 

★ SISTEMA 

a- la descarga por medio de la boyo 
es de balo rendimiento, muy lenta.. 

b el transporte^ por oleoducto es más 
caro que el transporte por buque. 

c) . la descarga por el sistema de boya 

entraña la posibilidad de accidentes 
que afectarían tanto la flora como la 
founa submarinas y también las pla¬ 
yas del este, base de nuestra riqueza 
turística productora de divisas. 

★ LOCALIZACION 

a) la elección del balneario Buenos Ai¬ 
res no es la mejor ya que más al 
este (Rocha), las aguas'son más pro¬ 
fundas. 

b' Está demasiado próxima a las pía- 
yas del este (Punta del Este está a 
unos veinte quilómetros). 

d Los petroleros que lleguen a la boya 
deberán ser operados con dos bar- 
eos menores, pero el puerto más cer¬ 
cano (Punto del Este), está a treinta 
quilómetros). 

d) El balneario Buenos. Aires está ubi» 
codo a unos 28-30 quilómetros de ios 
centros poblados mas próximos. 

★ ECONOMICOS 

al Es una inversión de U$S 14:000.000 
con un solo destino: petróleo, 
b- No se temaron en cuenta las di¬ 
ferencias entre el transporte reolizo- 
do por buques extranjeros o de. ban¬ 
dera nacional. 

ci La economía en fletes por la utiliza¬ 
ción de super-tanques no es tanta 
ccmo para justificar la instalación 
de la boya. 

Nuestro país gasta anualmente unos 
U$S 25:000.000 en la importación de petró¬ 
leo crudo, sin contar los gastos de fletes y se- 
nuros. Esc suma es el costo de unas 2:200.000 
?.meladas métricas c?e petróleo Ipromedioi. 
Pero el consumo de petróleo va a crecer inin¬ 


terrumpidamente a un ritmo anual superior al 
• 5 r r. Lo retiñera de La Teja, por su parte, 
está capacitada para refinar poco menos de 
2 300.000 de toneladas anuales. Ya en el 
presente no puede refinar todo el petróleo que 
con;.., no ei pa’'s, por lo que se debe imper¬ 
ta' aerivades ikeroseno, nafta, etc.), lo cual 
opera en tres sentidos: 

t mayor gasto de divisas 
2 menos trabaje nacional 

ente ANCArV 

finalmente, es r.ecesa-io señalar otro; do: 
p. o: leni'is. La refinería de La Te|a ya ha 
•njñipLoc coi. exceso el lapso de vida útil, en 
:-.rtor mas importantes Correspondería 

-- cdiHecúen'cia prever.' desde ya la sustitu¬ 
ir .>■- ae ' : / sfó'ariones obsoletas por enes 


: ::c cubre, ni cubare ¡a demando 
Je suo-producfbs que reclamo no 
-./••vento vegetativo sinc :uaqc 


instalación de la boya pet-aéí-a y 
construcción del oleoducto correspon¬ 
diente. 


b prpfundización del puerto de Monte¬ 
video a 20 metros y construcción de 
un canal de acceso de 70 quilómetros 
y de igual profundidad, 
c) ampliación de la refinería de La Teja 
para cubrir el crecimiento del consumo de 
sub-productos del petróleo. 


UN PUERTO OCEANICO 


Desechar todas esas opciones supone la 
proposición de otras sustitutivas. ‘-Las solucio¬ 
nes sustitutivas deben contener, además, res¬ 
puestas para un conjunto ce problemas, y no 
solamente pora el del transporte de petróleo 
como es en el caso de la boya). Pero, ¿existe 
una o más soluciones? 

Efectivamente existe una solución que no 
sólo da respuesta al problema de transporte 
y refinación del petróleo, sino que además 
engloba otros más, vinculados al desarrollo 
del país. 

tásistir con la • "sotóción" boya petrolera., 
es dar una respuesta cortoplacista no sola¬ 
mente al problema de los fletes, del refina¬ 
do y del transporte, sino también olvidar una, 
cuestión fundamental: ¿qué haramos con !a 
boya —que nos cuesta casi U$S 15:000.000. 
en caso de hallarse petróleo en nuestro te¬ 
rritorio? 

La única opción posible que da respuesta 
a todos los problemas, es lo CONSTRUCCION 
DE UN GRAN PUERTO OCEANICO. 

va construcción de un puerto oceánico es 
una solución factible y. superior a las otros 
que actualmente se manejan, por las razones 
que señalaremos a continuación: 


27 













* IBIMB Büi 


r?' Su ufajcocioB se haría en Fb zona de 
ajetes prohtedfas» permitiendo el ira 
grase- dé te^Bes- de gran colado (en¬ 
tra eltesj, tos super-tonqoes>). 
f ttqúy&mrfe e^desarroffo zonal (Atlan¬ 
tic» suri que ert la actualidad se ve 
amenazado por el proyecto brasileño 
de construir un "Super-Puerfo" en Río 
Gfccntte del Sur. 

3 C : ün puerto oceánice uruguoya eanoli- 
zaría ef comerció morí timo efe Poro, 
geejy y Solivia que hoy, por esa careo* 
tío, tiende a desplazarse hacia el 
Brasil y su "super-puerto" de Río 
Grande. 

4°: Desalentaría el contrabando hacía el 
Brasil y lo "extranjerizaeián" de núes, 
tra frontero nor-este. 

5?) Su construcción estiroutórfa el desa¬ 
rrollo de fe zarra este del país, don* 
de hay: 

a) cedizas, cemento "Porttend" y do¬ 
lomita (LavoHefe). 

b) mármoles (Maldonado). 

c) árenos negras (Rocha). 

d) productos agropecuaria* —«¡rroz, 
etc.—(cuenca de to Logarte feéerínV 

ei alta salinidad morino y evapora¬ 
ción natural. 

f ; grandes cantidades de agua dulce, 
necesarias para el desarrollo in¬ 
dustrial (Lagunas de Rocho), 
g! pesca y construcción de uno ter¬ 


minal pesquera para el procesa-, 
miento de nuestra riqueza ¡eticóla 
(nuestro,- litoral atlántico es na% 
falmerpe d fugar indicara^ para 
instalar una moderna floto pesque¬ 
ra y usinas de procesamiento, ya 
que se trata de una de fes zonas 
MAS RICAS DEL MUNDO EN PE¬ 
CES). 

I.) el hierro de Valentines dimite en¬ 
tre los departamentos de Fferidtt 
y Treinta y Tres'. 

i) manganeso (que se utiliza ert lo para 
ducción de aceros, en los departa¬ 
mentos de lcr¡dc,Lava!!e;G, RivercÍL 
¡i turba (en el departamento tte Ra¬ 
cha, que permitiría . la instalación 
de urva usina termo-eléctrica de 40 - 
MW que permitiría abastecer ef 
creciente consumo de la zona este», 
y ol mismo tiempo desecar una ex¬ 
tenso . zona pantanosa, haciéndola 
apto para la explotación agrope¬ 
cuaria). 

k) zonas turísticas en permanente ere-, 
cimiento (Moldonada y Rocha). 

l) varias poblaciones importantes en 
sus cercanías. 

ó 9 } Financieramente, el puerto- oceánico 
es una inversión que supera en muy 
poco el costo de la boya petrolera y 
que resulto mucho menor-que el costo 
de un cancl de acceso- al puerto de 


Montevideo. Su costo estaría situado * 
entre los U$S 20:000.000 y U$S 30, 
.millones. 

¿Dónde se instalaría ese puerto y que ca-, 
rasterísticas y posibilidades tendría? 

Se .instalaría en la LAGUNA DE ROCHA 
que tiene estas características: 

al un espejo dé aguas de 7.000 Kectá- 
reasjel puerto de Montevideo sólo tie-, 
ne. T.250, hectáreas). 

bi el fondo de la laguna es de arena y 
el' subsuelo de piedra se encuentra a- 
más de 45 metros de profundidad, lo 
que permite profundizar a voluntad y 
posibilitar el Ingreso de super-tanques 
de cualquier tamaño. 

c' se trpta de una laguna de agua dulce, 
C r)ajue ? puede ser utilizada para las - in-. 
-dustrios que allí se instalen. 

d) está rodeada por 5.000 hectáreas de 

tierras públicas. 

e) está enlazada a buenas rutas nacio¬ 

nales. 

f) en sus projimidades hay importantes 

centros poblados. 

g) sería un puerto "cerrado", de aguas 

tranquilos permanentemente. 

h) estaría muy próximo a las zonas que se 

consideran como factibles de contener 
petróleo: falla de Alguá y Puerto Gó¬ 
mez, sobre la Laguna Merín. 

Para instalor un puerto en la Laguna de 
Hacha, sería necesario realizar las siguientes 
obras: 

1°) embalse de la parte norte para reser¬ 
va de agua dulce. 

2 9 ) apertura de un canal de acceso que 
la comunique con el mar. 

3° dragado de un canal que la ponga 
[en contacto con las aguas oceánicas 
- profundos, que se hallan muy pró¬ 
ximas. 

4 9 ) dragado progresivo de hasta 2C me¬ 
tros-de los partes de la laguna afec¬ 
tadas a-uso portuario. 

5 9 ) Construcción de los muelles necesarios 
(paulatinamente). 

El conjunto de esas obras demandará más 
tiempo que el necesario para la instalación 
de una boya, pero no mucho más dinero. Y 
aunque así fuera, -permitiría, entre otros, el 
cumplimiento de estos objetivos: 

a' instalación de una refinería de ANCAP 
b> terminal pesquero 
c -industrias químicos que utilizarían: 

li agua de mar, caliza y dolomita de 
Lavalleja y probablemente de Rocha 
2 T arenas negras de Castillos. 

3> agua dulce de bañados y lagunas, 
radiación solar y petróleo. 

.Esas industrias producirían, para consumo 
interno y en parte para exportación: sal co¬ 
mún, veso, soda, potasio, magnesio, pigmentos 
detitanio, zircón, rutilo y mcnacita. 

d; usina térmica que usaría turba como 
combustible. 

° fábricas para el procesamiento de la 
pesca: , 



Zomas De influencia comercial del sufcr puerto 

DE RIO GRANDE, PE NO EXISTUE EL PUERTO 
OCEANICO. 


ZONAS 06 INFLUENCIA COMERCIAL 
DEL PUERTO OCEANICO. 













1) enlatados. 

2) harina de pescado 

3) filetes 

4) mariscos. 

fí exportación de "pelfets" '(mineral de¬ 
hierro concentrado! producido en Va¬ 
lentines. 

g- exportación a granel de granos (arroz) 
producido en la Cuenca de la Laguna 
Merín (hasta 3 millones de toneladas 
anuales). 

Como vemos, ésta es una solución para. 
ÁNCAP; Pera ttrmbién Ib es para el país, ya 
que resuelve muchos de sus problemas. Que 
ANCAP se incline por ella y la impulse es po¬ 
sible y necesario. Pera ANCAP tiene otros 
problemas además de los dél puerto y la re 
tiñería. Y al decir ANCAP decimos el país. 


LA FLOTA PETROLERA 


Un problema ■ frecuentemente mencionado 
pero desde siempre dejado de lado, es el de 
la flota petrolera uruguaya. Las autoridades 
de ANCAP han impulsado la instalación de 
la boya aduciendo que cada vez se utilizarán 
más los grandes petroleros (100.000 a 150 
mil toneladas de desplazamiento). Pero esa 
es una verdad a medias. El puerto de Monte¬ 
video pérmite el ingreso de petroleros de 
30.000. toneladas. Y sin embargo el petró¬ 
leo. llega en buques cuyo tonelaje promedio 
es de 16.000. 

En ia actualidad el país cuenta con sólo 
dos petroleros de un desplazamiento de 30 
mil toneladas, cada uno. Tomando como base 
de 7 a 8 viajes por año y por barco, trans¬ 
portarían al país 600.000 toneladas métricas 
de petróleo crudo. El resto (1:600.000 tone¬ 
ladas^ se transporta en buques de otras ban¬ 
deras, con lo que se evaden del país inmen¬ 
sas sumas por concepto de fletes. El costo de 
transporte del petróleo crudo es, aproxima¬ 
damente, el siguiente: 

Petroleros chicos .. U$S 8.50 por Tn. 

Súpertanques . U$S 4.50 por Tn. 

Quiere decir que si las compañías trans¬ 
portaran las 1:600.000 toneladas restantes en 
buques chicos, el país pagaría por concepto 
de fletes 

U$S 13.600.000 

Y en el caso de que ese transporte se rea¬ 
lizara en supertanques 

U$S 7.200.000 

Si tomamos una cifra promedio, llegamos 
a la conclusión de que el. país gasta en divi¬ 
sas por concepto de pago de fletes 
de petróleo (solamente) una suma anual ds 
DIEZ MILLONES DE DOLARES. 

Diez millones de dólares anuales que ano- 
rraríamos. si tuviéramos nuestra propia flota 
petrolera. 

Ahora bien, ¿qué flota necesitaríamos,- de 
qué tonelaje? Hogomos este cálculo: los 
2:200.000 toneladas de crudo que consume 
el pcís anualmente, se transportan en diez 
v ! a : es. En cada viaje, entonces, se traen 220 
mil toneladas. Pero ya vimos que Uruguay 


tiene dos petroleros que, juntos, transportan 
60.000 toneladas. Quedarían entonces 160 
mil toneladas por transportar. Y eso puede' 
hace r se con un supertanque de 100.C00 to¬ 
neladas y dos buques de 30.000 toneladas 
coda uno, similores a los que ya tenemos. 

Lo inversión necesaria para la adquisición 
de esos tres buques, se'amortizaría fácilmen¬ 
te con los U$S 10:000.000 que anualmente 
ahorraríamos por concepto de fletes. Y a esa 
suma hay que agregorle el trabajo de cien¬ 
tos de marinos y obreros dedicados a la na¬ 
vegación, mantenimiento reparaciones, etc.. 

¿Por qué entonces no tiene ANCAP. su 
flota propia? Es una buena pregunta. ¡Lásti¬ 
ma que las respuestas han sido igualmente 
buenas! 

Para el caso de que nuestro país descu¬ 
briera petróleo en su territorio, podría vender 
los buques petroleros. ¿Pero. quién nos com¬ 
praría una boya? 

Gomo vemos, aquí también aparece la de¬ 
sidia, por llamar de glg.una forma a la polí¬ 
tica antinacional de los . directores del ente 
petrolero, que parecen más preocupados en 
promover Iqs buenos negocios de las compa¬ 
ñías extranjeras que los del país. Como en el 
ceso de. Ig no prospección petrolífera y. el de 
los "Convenios" que veremos más adelante, 
esa políítica de ANCAP se traduce en millo¬ 
nes de dólares que van al exterior. 

Él' país necesita invertir en "infraestructu¬ 
ra" para desarrollarse. Y está claro también 
que no podrá atender al misrno tiempo todas 
las necesidades del desarrollo. Pero hay el-' 
guñas que tienen absoluta prioridad porque 


comprometen no -sólo su economía sino tam¬ 
bién algo que es más importante; LA SOBE¬ 
RANIA NACIONAL, que en términos económi¬ 
cos es ni más ni menos que la libertad para 
decidir a favor nuestro. 

Un país que carece de flota mercante es 
soberano a medias, ya que depende de Otros 
pera comprar y vender. Y dependencia eco¬ 
nómica significa, lisa y llanamente, dependen: 
cia política. 


PETROLEO 
EN EL RIO DE LA PLATA 


De dos años a esta parte se ha replantea* 

, do, tañía a nivel oficial como público, ¡a 
cuestión de la posible existencia de hidrocar* 

. buros en el Río de la Plata. Lfc prensa le ha 
dedicado decenas de artículos y los organis¬ 
mos oficiales i ANCAP y Poder Ejecutivo! han 
tomado cartas en el asunto. Es así que se rea¬ 
lizó un contrato con una compañía francesa 
para el relevamiento de nuestra plataforma 
continental, íiise ^elevamiento hp finalizado 
'en los trabajos participaron Oficiales de la 
Ai moda Nacional! y sus resultados primarios 
indican que existen grandes posibilidades de 
que contenga depósitos de petróleo el sub- 
suelo del Río de la Plata. 

Pero aquí también -igual que para el 
caso de la construcción de un canal profun-' 
do de acceso al puerto de Montevideo- ope¬ 
ra un factor político que puede, detener inde¬ 
finidamente el hallazgo. Ese factor es la in- 


29 






















* IIMÍl«BE IMPBffl. 


definición de los límites con la Argentina. Co¬ 
mo ya nos hemos referido a las dos tesis con¬ 
trapuestas que sostienen Uruguay y Argenti¬ 
na, no vamos a repetirlas- 


LOS CONVENIOS 
PETROLEROS 


Tedos hemos creído, durante muchos años, 
que ANCAP tenía el monopolio del petróleo. 
Pero ¿qué. queríamos decir con monopolio? 
Monopolio es un privilegio que se acuerda a 
uro o varias personas, a una o varias institu¬ 
ciones para realizar determinado negocio con 
exclusividad. 

En 1931 —exactamente el 15 de octubre 
de 1931— se promulgó una ley—la N° 8.764— 
que-en su artículos 1 ° cometía a ANCAP: 
"explotar y administrar ej monopolio de al¬ 
cohol y carburante nacional y de' importar, 
rectificar y vender petróleo y sus derivados". 

Quiere decir que aquella ley —que no ha 
sido derogada— otorgaba a ANCAP el pri¬ 
vilegio, le exclusividad, el monopolio de cin¬ 
co operaciones comerciales: 

1) importar 

2) rectificar (o refinar, como se ajea, 
ahora) 

3) vender 

4) explotar comercialmente esa acti-, 
vidad 

5) administrarla 

Para el legislador de entonces, para el 
Peder Ejecutivo, para todo el país, quedaba 
bien claro que no podía existir ninguna etapa 
de la actividad comercial vinculada af petró¬ 
leo que no estuviera en manos de ANCAP, 
exclusivamente. 

¿Qué ha quedado de aquello? Cualquie¬ 
ra que camine por las calles, que lea diarios, 
escucha radíos o vea televisión,- cualquiera 
que tenga un motor que se mueva con com¬ 
bustible, que posea un aparato qué quema,, 
combustible, sabe que hay otras cosas que no 
se llaman ANCAP. Esas otras "cosas" son cua¬ 
tro siglas bien conocidas y oramocionadas: 
ESSO, SHELL, TEXACO, ATLANTIC. 

Entonces es lógico preguntarse: ¿No exis¬ 
te más el monopolio de ANCAP? O más con¬ 
cretamente ¿Fue derogada la Ley N 9 8.764? 

Y debe responderse que ni una cosa ni la 
otra. La ley no fue déregada y el monopolio 
de ANCAP subsiste, al menos teóricamente. 

Y entonces, legítimamente, uno vuelve o inte¬ 
rrogarse: ¿Cómo entonces esas cuatro émpre» 
sas realizan por lo menos tres de las opera¬ 
ciones que sólo puede realizar ANCAP?; EX¬ 
PLOTAR, VENDER y ADMINISTRAR'. ¿Qué ocu- 
Trió para que se llegara a esta situación? 

La finalidad de este trabajo no es "hacer 
historia''. Por eso alcanza con decir que el 
10 de enero de 1938, ANCAP renunciabc al 
.monopolio, a la exclusividad y firmaba con¬ 
venios ‘-con ESSO, SHELL, TEXACO y ATLAN- 
TIC. 


¿Cuál es la esencia de esos convenios? 
Por los mismos, las cuatro compañías .señala¬ 
das pasan a compartir con ANCAP tres de las 
operaciones comerciales que ésta, por ley, 
tenía en exclusividad: 

' 1) explotar comerdaimqnte los hidro¬ 
carburos 

2) venderlos 

3) administrar esas dos operaciones. 

Por qué ANCAP renunció al monopolio? 

Muchas son las respuestas que se han inten¬ 
tado. Pero no importa detenerse en.ellas. Lo 
cus si interesa destocar es que ANCAP RE¬ 
NUNCIO A UN MONOPOLIO CUANDO NO 
HABIA NINGUNA RAZON PARA ELLO. 

Eso renuncia de ANCAP significó entre¬ 
gar a las cuatro empresas del ."trust", cuotas 
del consumo total de combustibles en el país. 
ANCAP reservó para sí- estos porcentajes: 

NAFTA . 52.65 % 

KEROSENE . 33.77 % 

GAS Olí ..'... 78.22 % 

FUEL OIL .......... 50.00 % 

ANCAP, en -1938; renunció a tres de las, 

operaciones comerciales e industriales que le 
concedía la ley de 193’1. Pero continuó man¬ 
teniendo el monopolio de otras dos: 

1) Importación 

2) Refinación- 

¿Qué hidrocarburos iban a vender enton¬ 
ces en eí país las cuatro compañías extranje¬ 
ros si no podían importar crudo ni refinarlo? 
Las cuatro compañías venderían —y venden— 
el petróleo crudo que importarían por inter¬ 
medio de ANCAP y que ANCAP refinaría pa¬ 
ra ellas. 


EL EXTRAÑO CONVENIO 
ANCAP - COMPAÑIAS 
EXTRANJERAS 


El Artículo 29 dé los temosos "convenios", 
establece algo que casi nb merece comenta¬ 
rios: 

"ARTICULO .2° — Pora atender sus ven- 
" tas de combustibles derivados del petróleo 
"a los cuales se refiere el artículo’14 tas 
" Compañías suministrarán el petróleo crudo 
" necesario puesto’ en el Puerto de Montavl- 
" deo. ANCAP importará y refinará dicho pe- 
" tróleo crudo y entregará a las Compañías 
" los combustibles que éstas necesiten para 
" cumplir con las cuotas de ventas establecl- 
" das en el artículo 14". 

Cualquiera se preguntará: ¿si. las compa¬ 
ñías no extraen petróleo en el páis y si no 
pueden importarlo del exterior, cómo hacen 
para "suministrárselo" a ANCAP? Es muy sen¬ 
cillo. Las compañías no son otra cosa que 
"representantes" en nuestro país del "trust" 
internacional que extrae y transporta penó- 
leo en todo el mundo. 

Pero como sienten cierto pudor y no se 
animaban ni se animan a arrasar completa¬ 
mente, groseramente, con el monopolio de 


ANCAP,. establecieron esa cláusula donde lo 
dependencia de ANCAP con respecto al 
' "trust" se encubre en la fórmula "suministra¬ 
rán el petróleo crudo necesario puesto en el 
Puerto de Montevideo". 


EL PETROLEO QUE 
“SUMINISTRAN” A ANCAP 
LAS COMPAÑIAS 


E! "trust" tiene su sede en los' Estados 
Unidos; traaboja para los Estados Unidos y, 
como-no podíq ser de otra manera, los precios 
del crudos que -“suministra" a ANCAP, son los 
de los Estados Unidos. En el ANEXO N ? 1 de 
I;.í Convenios, se establecen los tipos de cru¬ 
do que traeráh las compañías y también los 
precios de los"mismos. En ambos casos se tra¬ 
ta de tipos- ; de ; petrólqp registrados en los 
Estados Unidos o en Venezuela (pero los ya¬ 
cimientos venezolanos están en manos de las 
compañías norteamericanas! y de precios co¬ 
rrespondientes a las mismas zonas, que son 
de los más altos del mundo. 

El problema del precio dél crudo es mu¬ 
cho más importante que el de sus .caarcteristk 
cas, ya que incide directamente en el preció 
que paga el consumidor uruguayo de com¬ 
bustibles. 

Las compañías extranjeras venden aproxi¬ 
madamente un 40 % de los combustibles que 
se consumen en el país.- Y para la elabora¬ 
ción de esos combustibles "traen" su crudo. 
Si el precio de ese crudo es alto —y lo es— 
incidirá en el restante 60% que venóle AN¬ 
CAP, ya que el precio de venta a| público, 
debe ser uniforme. 


HONORARIOS DE ANCAP Y- 
UNA FORMULA MARAVILLOSA- 


Como ya vimos, el petróleo de las compa¬ 
ñías debe ser refinado por ANCAP. Cualquie¬ 
ra comprenderá que por ese trabajo ANCAP- 
debe cobrar sus honorarios. Las compañías.' 
extranjeras' entienden lo mismó y es por ello- 
que en el artículo 8 * 1 2 3 4 5 * * * 9 de los convenios, se es¬ 
tablece la fórmula con la cual se calculan 
Ibs honorarios en cuestión: 

H = P - i V -r B • 

A primera vista resulta ingenua. Pero sólo 
a primera vista. Las fetritas en cuesiión que 
se. suman y restan, quieren decir lo siguiente-. 

H — honorarios de refinación anuai qua. 
las compañías pagan'a ANCAP. 

P — es la suma anual obtenida por las 
Compañías por la venta al público, 
a ios precios oficiales, de. los com-, 
bustibles, 

V — es el valor de dichos productos y s» 
calcula así: 

precio del crudo -r 

costo de los flétes rí¬ 
eoste de los seguros -+ 


30 

















gastos de comercialización 
y distribución + 

comisiones. y bonificaciones 
de venta -r 

proventos portuarios 4- 

impuestos internos 4- 

derechos de aduana 4- 

tasas 4- 

mermas de viaje (0.75%! 

B — son los beneficios que corresponden 
a las compañías por la venta de 
combustibles (en los convenios se es¬ 
tablecen sobre la base de una can¬ 
tidad fija por cada litro de NAFTA, 
KEROSENE, GAS OIL, DIESEL OIL y 
FUEL OIL). 

Resumiendo un poco. Del total que obtie¬ 
nen las empresas por la venta de ¡sus produc¬ 
tos en un año, se debe restar: precips del 
crudo, fletes, seguros, impuestos, gastos, do 
administración, de comercialización, de dis¬ 
tribución, las comisiones y bonificaciones a ca¬ 
imaneras y dueños de estaciones de servicio, 
todos los impuestos que cualquier empresa 
paga en el país, los derechos aduaneros, lo 
que teóricamente se puede perder en cada 
viaje y las ganancias de las empresas (ya que 
son un negocio y no instituciones de benefi¬ 
cencia). 


Si después de esa larga suma queda al¬ 
guna diferencia con el producido de sus ven¬ 
tas en un año, ESO ES LO QUE PAGAN A 
ANCAP POR CONCEPTO DE HONORARIOS. 

Nadie conoce los costos de las compañías 
por conceptos de administración y de comer¬ 
cialización.. Y resulta imposible averiguarlo ya 
•' que las compañías se han negado y se niegan 
—sistemáticamente— a exhibir sus libros a 
ANCAP, Eso no lo sabemos entonces. 'Pero co- 
nocemps sí, aue las costosas estaciones de ser¬ 
vido que hay por todo el país las paga AN 
CAP,- que las costosas propagandas de. las 
empresas las paga ANCAP; que' las comisio¬ 
nes a los revendedores las paga ANCAP; que 
los sueldos dejos directivos, sus viajes, etc., 
los paga ANCAP. Y 'decir ANCAP es decir el 
país. 


. ¿No es maravillosa la formulita 

H p — (v-+ B)? : 


DENUNCIAR LOS CONVENIOS 


Los convenios suscritos por ANCAP con las 
cuatro compañías -extranjeras represlntantes 
del "Trust" internacional, deben ser denüncia- 
‘dós por los siguientes fundamentos: 

A> Atenían contra la soberanía nacional. 

Bl Violan la Ley NR 8.764 que dio a 
ANCAP el monopolio del petróleo. 

C) Atenían contra la economía nacional. 

, Di Son vergonzosos. O 



O 

© 


RECOMENDACIONES PARA EL 
DESARROLLO DEL PAIS Y 
RESCATE DE SU SOBERANIA 

^ Resolver el problema de límites de 

las aguas territoriales con Argentina. 
, La tesis a la cual nuestro país debe. 

, aferrarse para defender su sobcra* 

j nía, es la de "la línea media". 

» Desechar la instalación de una boya. 

petrolera frente al balneario Buenos 
Aires (departamento de Maldonaclo! 
pro no ser una solución recomenda¬ 
ble ni desdé el punto de vista eco¬ 
nómico ni desdé el técnico. 

¡|jk Comenzar la construcción de un 

jpp .puerto oceánico" en la Laguna de 

Rocha. 

Llevar a diez metros (por dragado) 
la profundidad del puerto de Mon¬ 
tevideo. 

Denuncia patr A’NCAP de los conve¬ 
nios petroleras que la atan al "trust" 
internacional. 

Adquisición por ANCAP de buques 
petroleros que le permitan transpor¬ 
tar todo el crudo que el país con¬ 
sume. 

Relevamiento geológico del país, po¬ 
niendo' mayor énfasis en el que se 
realice en la "cuenca del Río Santa 
Lucía" y en la "Cuenca de la Lagu¬ 
na Meríñ", En segundo lugar, en él 
nor-oeste del país. 

Inicio de la búsqueda de hidrocarbu¬ 
ros en la "Cuenca del Río Santa Lu- 

Comienzo de la construcción de una 
refinería de ANCAP en el "puerto 
oceánico" a construirse en la Lagu¬ 
na de Rocha. 

Instalación de una terminal pesquera 
en el este (Rocha), aproverhando la 
construcción del puerto oceánico y 
nuestra riqueza ictiológica. 
Construcción inmediata de la repre¬ 
sa hidroeléctrica de Palmar, 
^elevamiento de todo el territorio 
nacional para ubicar posibles yaci- 
miuntcs de uranio. 


0 

© 


I 













H ACE muy poco tiempo, ca¬ 
si muy pocos dias, canti¬ 
dad de uruguayos desfila¬ 
ron por el Museo Nacio¬ 
nal de Artes Plásticas (parque 
Rodó) para ver la Exposición 
Barradas. Avisos en la prensa, 
afiches en las paredes de los ba¬ 
rrios, reportajes, gran catálogo, 
incluso la desaparición de una 
obra (durante la exposición, acU, 
catearon la curiosidad popular 
alrededor de esta preocupación 
oficial por uno de nuestros mᬠ
ximos artistas, nacionales. 

Dejando de lado la valoración 
estética de la obra expuesta -co¬ 
que nuestros críticos hicieron 
su momento-, y olvidando 
ahora, por ejemplo, la ausencia 
de criterio didáctico en el caó¬ 
tico .montaje de la exposición, 
la cursilería en la "evocación de 
época”, el altísimo costo del ca¬ 
tálogo, etc., vale la pena aten¬ 
der un aspecto de esta aparente 
preocupación oficial, simultánea 
a la: promoción de las virtudes 
mágicas de la increíble "ley de 
enseñanza”. Y es lo que tiene 
que ver, precisamente, con el ca¬ 
rácter nacional de la obra de Ba¬ 
rradas y" los verdaderos y no tas 
confesos intereses de sus r pen- 
tinos promotores. 

No deja de ser curioso —di¬ 
ría sintomático— por ejemplo, 
el hecho de que en el sector dél 
Museo destinado a exhibir la 
documentación periodística, epis¬ 
tolar y fotográfica de la vida de 
Barradas, aparecieron cosas tan 
inesperadas como el certificado 
de primera comunión del artis¬ 
ta, pero faltaban documentos tan 
imprescindibles y accesibles co¬ 
la extensa carta que Barra¬ 
das escribiera a. Julio Casal, des¬ 
de Madrid (’fíc. León 8 -29 de¬ 
recha-) en 1919. No deja de ser 
curioso porque, si de documen¬ 
tar los pasos de la vida real del 
rrtista se trataba, ¿cómo no acor¬ 
darse de esta carta desgarrado¬ 
ramente autobiográfica, publi¬ 
cada en Buenos Aires en 1949 
, al alcance de cualquiera en 
nuestra Biblioteca Nacional? 

Atados a una larga cola de 
paja, impotentes de una auto¬ 
crítica mínima —lo qué los mos¬ 
tró cómplices de aquella “cultu¬ 
ra oficial” que enterró en vida. 

32 



Su verdadero nombre es RAFAEL PEREZ XIMENEZ. 
Hijo de españoles, su padre fue el pintor Antonio Pérez 
Barradas. Nació en Montevideo el 4 de enero de 1890 y 
murió en la misma ciudad el 12 de febrero de 1929. En 
1912 parte para Europa y, tras conocer varios países, se 
radica en España. En 1915 trabaja en Zaragoza, donde se 
relaciona con Ignacio Zuloaga y al año siguiente, ya en 
Barcelona, traba gran amistad ccn Joaquín Torres García. 
En 1918, radicado en Madrid, realiza ilustraciones para 
libros de ia Biblioteca Estrella y decorados, carteles y 
vestuarios Dara el Teatro Eslava. En 1925 obtiene el Gran 
Premie y Medalla de Oro én ia Exposición Internacional 
de Arte Decorativo de París, y en 1927, es distinguido con 
similares premios en la Exnosición de Arte Decorativo de 
Viiia Reale di Mcnza. en Italia. 

En 1926 se trasladó a Hospitalet del Llobregat, cerca 
de Barcelona, donde realiza, entre otras obras, y en base 
a recuerdos del Uruguay, sus “Estampones nativos” y una 
serie de óleos-con. tema bíblico. 

La obra pictórica de Barradas es agrupada, por sus 
comentaristas, en tres grandes etapas: ei Vibracionismo, 
el Clcwnismo y Pintura Mística. En 1920 publica un ''Pri¬ 
mer Manifiesto Vibracionista”. 

Ya muy enfermo, regresa a Montevideo tres meses 
antes de morir. 

Dice CUNEO refiriéndose a Barradas: “He citado va¬ 
rias veces al Greco, intencionalmente, ncroue no hay nin¬ 
gún pintor en Esoaña, nue se haya anroximado tarto a él, 
como Barradas: tiene el mismo misticismo —un poco hu¬ 
morista en Barradas—, la misma exaltación interna llana 
de dulzura, la misma intensa religiosidad. Pero es en la 
narte pictórica donde está el mayor acercamiento: en la 
manera de oroducir la luz en el cuadro, la misma visión 
del mundo, el mismo oio para oercibir las cosas pene¬ 
trándolas unas con otras”. 


\ : 

a Barradas—, “¡se olvidaron” del 
documento. 

"Por donde más he rodado 

—escribe, por ejemplo, el artis¬ 
ta— ha sido esta querida Espa¬ 
ña. Yo quiero mucho a España, 
casi, casi... más que a mi país. 
En mi país han sido muy indi¬ 
ferentes a mi esfuerzo; en mi 
país, ye no intereso a nadie. El 
hecho de haberme formado a de¬ 
formado solo, sin ayuda de esas 
pensiones disparatadas que s e 
dan en nuestro país, el hecho 
inaudito, archinconcebible, de 
que aún no está tuberculoso 
no es lo suficiente para justifi¬ 
car el derecho que ienía^ yo de 
pretender que "esa gente" de mi 
país, me concediera un pasaje 
de emigrante... para volver a mi 
patria, allá por el 1915. Todos 
los amigos (?) que pasaban por 
mi lado y que oaseaban por Eu¬ 
ropa a cuenta del gobierno, to¬ 
dos sin excepción, quedaban en 
"hacer algo" por mi regreso a 
la patria..., y hasta muchos se 
llevaron obras mías a cambio da, 
«n jbuevg frito con patatas..." 

(Dice Julio Casal: "Hasta des¬ 
pués de su muerte, el Uruguay 
no supo darle nadar'.) 

Bastaría recoirdar a los beca¬ 
rios oficiales, alrededor del riño 
1915, para saber quiénes, eran 
éstos, ‘‘todos sin excepción”, Jps 
que tal vez ahora, si están vi¬ 
vos, ño han tenido dificultad en 
hacer gárgaras con la: mentada 
popularización de )la- cultura na¬ 
cional, popularización... encabe¬ 
zada nada menos que por el po¬ 
bre Sanguinetti. 

Los románticos no eran tales 
por burlarse de la desgracia aje¬ 
na o sencillamente por ninigu- 
nearla, pero de todos modos, el 
romanticismo periclitó haca 
tiempo. Alrededor de la enfer¬ 
medad y prematura muerte de 
Barradas (a los 39 años de edad), 
los propulsores de su reciento 
exposición hablaron y escribie-. 
ron de “destino”, de' “mal im¬ 
placable”, y hasta relacionaren 
su enfermedad y su muerte con 
su genio. Barradas, en cambio, le 
escribió muy claramente a Ju¬ 
lio Casal acerca de las caiusas 
de esa “fatalidad”: 

"...Yo tuve un ¡amigo afilador, 
cuando el hambre nía arrojó a 
las carreteras allá en 1913. Yo 
me encontró con el afilador en la 
polvorienta carretera de mi lar¬ 
go viaje de Barcelona a Madrid 
(que no pudo ser más que hasta 
Zaragoza). 

Con el afilador había hecho 
el proyecto de venir a Madrid, 
a pie por esas carreteras de 
Dios. Con él comí por esas po¬ 
sadas y ventas y con él no co¬ 
mí.muchas veces. ¡Con él dormí 
en los pajares y. en los estables, 
junto a las pata?, de las caballe¬ 
rías..., con él me freí al sol y me 
engarrotaba con días plomizos. 
Con él compartí el tabaco y mis 
impresiones de pintor de avan¬ 
zada (como nos llamap en Pa¬ 
rís; aquí nos llaman bolchevi- 
kis...) 

Pero el camino fue muy malo. 
Fn el mes de diciembre y bue¬ 
na parle de enero, las carrete¬ 
ras son muy poco hospitalarias 
y de trecho en trecho, recosta¬ 
dos en los palos del telégrafo, 
los ogros acecho» ^ton. mirada 







I 





fosforescente y 'Unas como se¬ 
rruchos a los capérucitas rojos.. 

Mis alpargatas y las d» mi 
afilador se rompieron demasiado, 
y dentro de las alpargatas, nos 
rompíamos nosotros, también de¬ 
masiado, y así fue que llenamos 
a Zaragoza, besamos el Pilar y 
ya no pudimos más...; el afila¬ 
dor y yo acordamos pedir ca¬ 
mas en |el Hospital de Sanfn 
Engracia y en la Salla de Sani 
Virgilio ingresamos resignados a 
pudrirnos en aquellas camas, don¬ 
de se habían podrido quién sa¬ 
be cuántos, en aquellas es 
numeradas y tan solas a pesar de 
las cuarenta que las. rodeaban". 

Siendo un niño de 13 años, 
parte para Europa, y recién tre: 
meses antes ide morir (el 23 di 
noviembre de 1928) consigue re 
gresar a Montevideo, pes=- a que 
el gobierno uruguayo le habí» 
negado no sólo becas sino ha?,- 
ta "un pasaje de emigrante., pa¬ 
ra regresa* a mi patria". 

Suiza, París, Burdeos, Bia- 
rritz, San Juan de Luz, Bs 
lona, Madrid... fueron algunos del 
los sitios que conocieron su cal¬ 
vario y su genio. Críticos de la; 
talla de José Francés, Juan de 
Encina, Francisco Alcántara, Eu¬ 
genio D’Ors, Manuel Abril, Adol¬ 
fo Salaizar, * Sebastián 'Gasch, 
Adolphe de Falgairolle, Rafael 
Benet, Arturo Perucho, etc., se 
ocuparon extensa y ecomiástica- 
mente (sin olvidar el acalorado 
entusiasmo de Torres Garrir) de 
la obra de Barradas en Europa.. 
Diplomas de Honor y Medallas 
de Oro ganó en exposiciones rea- 
lizadss en Francia e Italia. Fun¬ 
dó en Barcelona la escuela vi- 
bracionista que maravilló a losf 
críticos, Inclusa al prcipio Igna-i 
ció Zuloaga. 

Y la; prensa uropea llegaba a 
Montevideo..., pero para este uru¬ 
guayo maldito, que no era hijo, 
ni pariente de políticos ni 
aristócratas, no había becas, 
ia “pfertidas especiales”, ni 
siquiera había posibilidades 
regreso a su patria. Para sobre¬ 
vivir, cambiaba ai los becarios 
oficiales sus cuadros por "huevan 
fritos con patatas". Y "todos sin 
excepción quedaban en "hace* 
algo" por mi regreso a la pa¬ 
tria..." 

Si Barradas hubiese sosoecha- 
do los precios a los que hoy se 
comercien sus cuadres que él 
canjeaba para comer, tal vez hu¬ 
biera muerto más joven .todavía. 

i hubiese sospechado el sa- 
oueo de que fue objeto su casa 
el mismo día de su muerte, tri 
vez hubiera regalado antes (o 
quemado) toda su obra. Sin em¬ 
bargo, la calidad humana y fr- 
tística del creador podía más, in¬ 
finitamente más que el desprecio 
de los que, luego de muerto, si 
visten con sus galas para auto- 
exorcisar su empecinado culpa 

Dice de su mujer, esa Pilar 
aue tanto ipintó y tanto quiso. 
"-Me casé en Zaragoza, a raí* 
de ese viaje de que te hablé an¬ 
tes. La Pilanca parecía que son¬ 
reía cuando di mi nombre a una 
ix-pastorica, hija de pastores, 
nieta de pastores, bisnieta de pas¬ 
tores... Quién sabe si en el ál¬ 
bum de la familia de mi mujer 


El campesino español fue uno de los Jemas preferidos por el pintor. 


IpxoonagMÜ cdl® . 


FLOR OE CUERO 

Lamentable como un perro muerto. 

Conmovedora como un acordeón viejo. 

No suspires pbr la otra, sabe Dios dónde eriál 

Y esta noche trágate la noche. 

Esta noche serás un gato o serás una peineta. 

La luna vendrá empapada de agua salada y te dará el 
prestigio del agua salada. 

Esta noche no habrá cosa que tenga lo que tengas y en 
tus negros dientes coquetearán las estrellas. 

Y puede ser que una botella rota te cante como un grillo. 
No suspires por la otra que Dios sabe dónde está. 

Y esta noche trágate la noche. 


> 


33 









BARRADAS 


AMILIVIA 


un Jue; 


en la 


m 


El juez Héctor Amilivia ya no nocirá seguir adelante con 
sus explosivas investigaciones soore el clan Peirano: un 
"ascenso”, resuelto por la Sunrema Corte de Justicia, lo sa¬ 
có del juzgado donde se procesaba el exnediente sobre el 
Barco Mercantil. *Oe ahora en adelante. Amilivia, cuyo ‘‘as¬ 
een»” fue resuelto con el voto en contra del doctor Sán¬ 
chez; Rogé, orestará funciones en el Juzgado de Primera 
de lo Penal (Cuarto Turno). Su antiguo puesto 
--indicción de Primer Turno— será ocuoado en lo suce¬ 
da* el doctor Walter Moliga. 



F L isj ascenso le Am!- 

¿•■via. cuando Iniciaba ei r*re- 
sumario en torno t-, i a si- 
tuación personal del In. 
•Jorge Peirano Fació, causó sorpre¬ 
sa en algunos, medios forenses, ya 
que tanto el Dr. Guillot Martínez 
como el Dr. Etchevevria estabau 
en mejores condiciones funciona-* 
les para acceder al cargo vacan¬ 
te en lo Penal, que finalmente 
fuera adjudicado a Amilivia. Tra- 
diclonalmente, el Poder Judicial 
otorga este tipo de ascensos de 
acuerdo a la antigüedad del ma¬ 
gistrado en un escalafón tan teó- • 
rico como vigente. Guillot Martí¬ 
nez había tomado posesión de su 
cargo en Instrucción en el. año 
A968 y el Dr. Etcheverria en 19G9. 
Amilivia por su parte habla lle¬ 
gado a la titularidad del primer 
turno en el mes de setiembre del 
año 1970. 

El Dr. Amilivia adquirió notorie f 
dad al ser el Juez intervlniente 
en el sonado caso de la "Infiden¬ 
cia”. cuando Perelra Manelll de¬ 
bió abandonar Instrucción prime¬ 
ro, a raíz del secuestro y postea 
rior liberación de que fuera obje¬ 
to a mediados de 1970, cuando un 
comando tupamaro lo sustrajera 
de su domicilio, liberándolo una 


semana después en los alrededores 
de Rivera y Soca en el Parque 
Batlle. 

Sin embargo la notoriedad del 
Dr. Amilivia se transformó en 
prestigio a nivel popular, cuando 
en 1971, ante el conflicto de po¬ 
deres entre el Ejecutivo y el Ju¬ 
dicial, redactara el documento Ju¬ 
rídico considerado hoy'e/enjuicia¬ 
miento técnico más severo, más 
concluyente y más directo, que 
haya enfrentado el régimen de 
Jorge Pacheco Areco. Tal jnaqni- 
tud alcanzó la repercución de este 
-documento, que motivó su repro¬ 
ducción y análisis en la prensa 
especializada bajo el sugestivo ti¬ 
tulo de "Todavía quedan jueces en 
Berlín”, que parodiaba en antite- 
.sls el famoso slogan de la crisis 
jurídica de la Alemania ocupada 
de la post-guerra: “Ya no quedan 
jueces en Berlín”. 

Amilivia es finalmente también, 
ei juez interviniente en el famo¬ 
so “caso Peirano”. Hace apenas 
tres meses 1 había sido factor deci¬ 
sivo en eí procesamiento de los 
principales del Banco Mercantil 
entre los que se contaban los nom¬ 
bres de algunos integrantes del 
clan y de la familia Peirano. Este 
trabajo había llevado casi un año 


y medio de estudios especializados 
y había motivado la iniciación de 
un presumario (que está sustan¬ 
ciándose), sobre la actuación y res¬ 
ponsabilidad de Jorge Peirano Fa¬ 
ció que circunstancialmente “no fi¬ 
guraba” entre los titulares de la 
firma en Infracción, ya que ello 
era incompatible con el cargo pú¬ 
blico que él desempeñaba y que 
fue en definitiva —tal cual se de¬ 
mostró en el Senado— desde don¬ 
de se facilitaron las maniobras 
bancarlas y parábancarias que des¬ 
pués desatarían el escándalo más 
espectacular de los últimos tiem¬ 
pos. 

Allá por la década del 50, el Dr. 
Espinóla se transformó desde su 
sillón de ’”i juzgado de Instrucción, 
en el faccor decisivo del procesa¬ 
miento de un Secco García que 
había incurrido en varias irregu¬ 
laridades en la comercialización 
de cueros que iban. desde pelados 
a peludos y de peludos a pelados. 
Ello le valió un ascenso, y por 
supuesto se ganó también el de¬ 
recho a no tener nunca más en 
sus manos un caso similar. Amili¬ 
via hoy ha sido ascendido a Juez 
de lo Penal y muchos piensan que, 
;il menos en estos ámbitos, la his¬ 
toria se repite. 


(suponiendo que pudicv' ierier 
esas fotografías amarillentas, eme 
ccio a manera de símbolo) quién 
s=>be, dioo, si resulta que el 400 
abuelo de mi mujer, como eso 
ra-stor, hubiera sido uno de aque¬ 
llos que bajaron de las monta¬ 
ñas con leche y miel para ofre¬ 
cerlo al Divino Hijilo de la Pi¬ 
lanca allá en Jerusalén". 

Humor, ternura, reencuentro 
cotidiano con las “pequeñas” 
grandes cosss que le hacían la 
vida mucho más que 'soportable. 

Cuando llegó a Montevideo, 
Barradas era poco menos que un 
mito. Un mito en--.las puertas 
de la muerte. Los periodistas 
querían reporte?,rio. Y les con¬ 
testó, por ejemplo: "£n París co¬ 
nocí a un gran pintor uruguayo 
que suspirai per el Uruguay, y 
oue quedan allá: Torres García, 
Torres García. Es uno de los tres 
ai listas uruguayos que conozco 
que quedan all:: Torras García. 
Supervielle y Figari. Figari es 
poten tero, enorme''.- 

Interrogado sobre si creía gn 
la posibilidad d; un arte prole¬ 
tario, contestó: "Oh, sí! Paro el 
arte del pueblo tiene que tener 
raíces .menos intelectuales, más 
primitivas. En eso dasborda el 
mejicano Rivera. Es el único que 
tiene luz, que ha visto éso. Y 
luego Orozco. Ese arte está ex- 
cenío de maquillaje, de monis¬ 
mo". 

Está muy bien que el Estado 
o Iquien sea organice exposicio¬ 
nes de ,1a obra de Barradas; pe¬ 
ro para reivindicar a un maldi¬ 
to se. necesita suficiente coraje 
y lucidez como para asumir, 'sin 
colas de paja, la culpa de esa 
maldición. Lo otro Se paren? 
demasiado a la hipocrecía. No 
se reivindica a Barradas barni¬ 
zando otra vez sus cuadros y 
“ambientando” cóñ sillas, plan- . 
tas y piano sus maravillosos “Es- 
tampones”, si al mismo tiempo, 
quienes eso hacen, suscriben y 
apuntalan, para el creador na¬ 
cional, para el artista, para el 
escritor, para los portavoces de 
nuestra cultura reai, aquellas 
mismas condiciones politiqueras 
y clasistas que, en-vida, sepulta¬ 
ron a Barradas, y ahora, des¬ 
pués de muerto, pretenden ha¬ 
cer de su obra la vanidosa con¬ 
decoración de Jos mediocres. 

Muchos uruguayos malditos 
andan por ahí, en el extranjero . 
-o -empecinadamente aquí aden¬ 
tro, creando y sufriendo, can¬ 
tando y escribiendo, teatralizan- 
do o investigando, - esperando y 
luchando- contra un régimen 
que los relega (cuando no los 
encarcela o los echa del país) 
porque les teme: teme su liber¬ 
tad, sus raíces “más primitivas”, 
su seriedad y su inflexibilidad. 
Pero victoriosa maldición, al fin, 
que a la larga, por el triunfo 
de aquella espera |y de aquella 
lucha, se afirma y queda, como 
estandarte del pueblo que la fe¬ 
cunda. 

Nunca la cultura: será oficial, 
mientras lo oficial no sea la vi¬ 
da, la alegría y la libertad del 
pueblo. Barradss lo sabía; por 
eso creó’- siempre. Q 


34 










cernerán ca de desarrollo, 

n prudu- Sólo o ELECTROSUL, 
invertido brasileño radicada en 

impo.ta se le poaarán este o 

odría ge- millones de pesor pai 

con sus los exigencias energe 

ole:.. Artigas y r ; vera: esa 

cuatro veces superior 
claro, y se csiqnó o la financi 

-s que de- proyecto de Palmar y < 

3¡a en el vc'ente a lo destina< 

fuera de obras hidroeléctricas 

sobre un Grande, dos represas c 

¡er poli;i- tuviéran construidas h 


se incre: 


para 






energía 
para el 
progreso 

talada de 467.000 kilowo'ios 
—231.000 generados por las 
centrales térmicas y 236.000 
por los complejos hidroeléctri¬ 
cos de Bonete y Baygorria— Uru¬ 
guay se ha visto acocado en los 
úlltimos años por un creciente- 
déficit energético. 

El colapso inevitable ha sido- 
amortiguado por un deterioro- 
más amplio: la crisis económica 
provocó L una disminución acele¬ 
rada del índice de crecimiento 
vegetativo del consumo de elec¬ 
tricidad. Estimado en un 9% 
anual en la década del 50 se 
situó en apenas en un 3 f r en 
el trienio 1967¡69, colocándose 
aún por debajo de ese nivel en 
los últimos tres años. Apagones 
y carencias cada vez más agu¬ 
das, no obstante, pautan el 
agravamiento del déficit, cuya 
entidad actual imposibilita todo 
programa importante de reacti¬ 
vación industrial. 

Según, los expertos de la Cl- 
DE, para solventar sus necesi¬ 
dades en este campo Uruguay 
cuenta con dos alternativas bᬠ
sicas; una, la ejecución dentro 
del ámbito nacional de un pro¬ 
grama de centrales energéticas 
que el país pueda decidir y rea¬ 
lizar independientemente;; otra, 
la participación en un sis'ema 
eléctrico regional, interconexión 
mediante. 

Una versión distorsionada de 
esta ú.lima'vía es la que se vie¬ 
ne practicando: la "intercone¬ 
xión" con Aigentina y Brasil es, 
er> rigor de verdad, una mera., 
importación de energía eléctri¬ 
ca, procesada en base a las , 
condiciones impuestas por los 

La. FLECTROSUL y la COOPE¬ 
RATIVA ELECTRICA DE CONCOR¬ 
DIA regulan el consumo de A, 
tigos, Rivera y Salto, que no 
ríe ■ icrementarse 'sin previa 
autorización de esas firmas. Un 
eventual desarrollo industrial de 
esas regiones dependería en¬ 
mures de decisiones sobre las 
cuales Uruguay no tendría in¬ 
jerencia alguna. Obviamente, 
además, esas decisiones estarían 
determinadas por el interés ar¬ 
gentino y brasileño de impedir 
la creación, sobre sus propias 
fronteras, de regiones urugua¬ 
yas d e desarrollo industrial 
competiiivo. 

36 


El convenio con la ELECTRO- 
SUL refleja esos extremos con 
total nitidez: no permite aumen¬ 
tos de carga superiores al I0 r c 
(artículo 6); la mora en el pago 
implica el corte automático de) 
servicio (artículo 12) y el sumi¬ 
nistro normol de energía aueda 
librado a los restricciones que 
por distintos motivos decida 
aplicar Í6 empresa brasileña 
{artículos 13 y 14). 

Los millones de dólares que 
recibe la ELEC1ROSUL por la 
venta de energía fórr volcados 
en obras de desarrollo industrial 
de la zona donde opera la em¬ 
presa. De esa manera, la región 
brasileña próxima a Rivera y^. 
Artigas consolida ísu influencia 
económica sobre las tierras 
uruguayas limítrofes, converti¬ 
das en mercado consumidor de 
los productos de Brasil. Parte de 
esa penetración se «financia con 
los dólares que Uruguay paga 
por la energía que compra. 

La otra opción recomendada 
por los técnicos apunta hacia 
un objetivo doble: enjugar ef 
déficit energético y sentar fas 
bases de una política indepen¬ 
diente y nacional en ese campo. 

Mucha aqua ha corrido Río 
Negro abajo desde 1964, cuan¬ 
do el entonces senador ñóciona- 
lista Juan María Bordáberry 
anunció en el parlamento-, "Es 
propósito de! Poder Ejecutivo 
hacer las dos obras", refiriéndo¬ 
se c Salto Grande y Palmar. 
Mientras el proceso que ha se¬ 
guido Salto Grande ha sido 
pautado por entretelones que 
apenas encubren intereses que 
no son los uruguayos (ver en¬ 
trevista a Jorge Andrade Am- 
brosoni), le demorada construc¬ 
ción de Palmar está justificada 
tanto por razones económicas 
(coslo de generación y valor 
presente frente a un «programa 
exclusivamente térmico) como 
por razones sociales (ocupación, 
desarrollo regional). 

Las aguas de! Río Negro co¬ 
rren a través de áreas semide¬ 
siertas, marginado por una po¬ 
blación rural anclada en el la¬ 
tifundio que lame sus orillas, 
mientras su energía potencial 
para generar sigue en buena 
medida sin ser utilizada. 

Aguas abajo de Baygorria es¬ 
tá la solución que Ies técnicos 
aconsejaron hace más de una 
década para el aprovechamien¬ 
to máximo del río con una sola 
obra. La cuen.cjj alimentadora 
mide unos 62.560 km2, integra¬ 
da por los aportes regularizados 
del río Negro y los caudales del 
Yi y sus afluentes. El embalse 
permitiría elevar las aguas a 
unos 36 metro: sobre el fondo 


del río, dejando una superficie 
útil de unos 318 km2. 

Las condiciones topográficas 
de la zona y la posibilidad de 
encontrar materiales convenien¬ 
tes para la ejecución de diques 
de tierra posibilitan la cons¬ 
trucción de una obra mixta, 
compuesta de dos diques late¬ 
rales de'tierra y dé una parte 
central de hormigón correspon¬ 
diente de la usina generadora, 
la represa de contrafuerte y el 
evacuador de fondo. Las obras 
que cerrarían el río tendrían una 
longitud de 2.000 metros y el 
costo estimado de la represa no 
alcanzaría los cien millones de 
dólares. 

Palmar no sólo” contribuirá a 
paliar el grave déficit energéti¬ 
co: reducirá ¡también las crecien- 
tes necesidades de importación 
de petróleo para las usinas, tér¬ 
micos, extremo que apunta ho- 
cia la destrucción de conocidos 
lazos de dependencia. 

Además, su influencia toma¬ 
ría viable la transformación ace¬ 
lerada de una región de impor¬ 
tancia clave para futuros planes 
de desarrollo, posibilitando la 
realización de obras que permi¬ 
tan la oavegabiMdad del Río 
Negro (vía de salida cómoda y' 
económica para la producción' 
de Rivera y Tacuarembó) y 
creando en sus márgenes y en 
fas de sus afluentes una vasta 
zona forestal de incalculable va¬ 
lor. 

E| hierro de Valentines y de 
Zapucay y el manganeso de Ri¬ 
vera contribuirán a crear allí, 
en pleno centro geográfico del 
país, una poderosa zona indus¬ 
trial. 

Palmar, considerada como 
pieza angular de toda esa ga¬ 
ma de perspectiva:, es, por so¬ 
bre todo, una Opción ineludi¬ 
ble en otro campo fundamen¬ 
tal: el de la instrumentación de 
una política energética indepen¬ 
díente, en cuanto ello implica 
dar un peso decisivo para ase¬ 
gurar las fuentes internas de 
energía y ponerlas a salvo de 
los intereses y apetitos externos. 

Sin energía, ningún país es 
viable. Para Uruguay es urgen¬ 
te encarar en ese campo reali¬ 
zaciones que cubran sus exi¬ 
gencias nacionales. 

Mientras Salto Grande (com¬ 
partido, en el mejor de los ca¬ 
so:, con Argentina) aparece co¬ 
mo una obra imprescindible pe¬ 
ro complementaria, y se hace 
evidente que es necesario pen¬ 
sar ya en usinas atómicas (se 
ha detectado uranio en el país), 
Palmar, que abre las puertas.de 
un desarrollo controlado por los 
uruguayos, adquiere hoy toda: 
las características de un desafío 
vital para el destino nacional. □ 



reportaje 

de 

Guillermo González 


— Eí gobierno uruguayo ¿có¬ 
mo se ha conducido a lo largo 
de este prolongado proceso? 

—En la misma forma con 
que actúa en otros terrenos y 
que dotan a su actuación de la-, 
mentable perfil, que~ya resulta , 
peculiar. Las cartas reversales 
del 8 de julio de 1968 abrieron 
perspectivas para la interven¬ 
ción de empresas privadas en 
su explotación, punto que plan¬ 
teó el ex Pdte. de la CTM, Dr. 
Pereira Reverbel, posteriormen¬ 
te. recogiendo una sugestión 
argentina. El riesgo no ha que¬ 
dado eliminado. Sigue latente. 
Además no se han pagado pun¬ 
tualmente las cuotas para el 
funcionamiento de la CTM ló 
qüe coloca a la representación 
uruguaya en incómoda posi¬ 
ción. Por otra parte se han de¬ 
morado decisiones fundamen -., 
tales, como ocurrió con la es¬ 
timación del porce n t a j e de 
energía que se utilizará inicial- 
mente. Ni se determinó con la 
celeridad requerida quién está 
habilitado para efectuar las ex¬ 
propiaciones que son impres¬ 
cindibles. Y si no medía el cla¬ 
ro planteamiento del Comité 
Popular Pro Represa, se hubie¬ 
ra admitido que en vez de dos 
usinas —expresión física de 
cada soberanía —, una en cada 
jurisdicción, se hubiera cons¬ 
truido una sola, y del lado ar¬ 
gentino. 

— Este es un episodio poco 
conocido. 

—Pero jugoso. El Ing. Men- 
diola Sarasola, vicepresidente 
de la Delegación Uruguaya. 










CONFIDENCIAL 


¿Que significa para Uruguay ¡a construcción de la re¬ 
presa del Salto Grande? ¿Cuáles son los entretelones del 
confuso proceso que han seguido los llamados a licitación 
y los acuerdos internacionales vinculados a la obra? ¿Cuál 
es el obejetivo que persiguen los argentinos, empeñados 
hoy, luego de varios cambios de frente, en impulsar la 
concreción del proyecto? Para develar estas y otras inte¬ 
rrogantes, MATE AMARGO entrevistó en Salto a Jorge An- 
drade Ambrossoni ex-miembro de la Comisión Técnica 
Mixta de la represa y actual integrante del Comité Popular 
pro Salto Grande. 

Andrade —uno de los expertos más autorizados en la 
materia— ha sido protagonista directo y casi permanente 
de todas las alternativas registradas, tanto a nivel polftico 
como técnico y diplomático, desde aue se lanzó la idea de 
levantar la represa. Por ello, su opinión adquiere especial 
importancia. Éste es el texto del reportaje. 


LO QUE 





ANDRADE AMBROSSONI 
"los argentinos quisieron 
quedarse con todo el 
Salto Grande”. 


incluso anunció, ca'si con albo¬ 
rozo, en una sesión del Rotary, 
la determinación tomada, sin 
calibrar que era-lesiva para el 
Uruguay. Felizmente, un enér¬ 
gico reclamo del Comité Popu¬ 
lar impidió que l a iniciativa 
prosperase. Entonces se optó 
por una nueva fórmula, que 
modifica el aspecto tradicional 
de las represas, generalmente 
simétricas. Esta tendrá el ce¬ 
rramiento del lado argentino-, 
las dos usinas, gemelas, esta¬ 
rán en el centro del rio, sobre 
la línea divisoria, y sobre ella-, 
do uruguayo se ubicará el ver-, 
tedero. 

—¿El gobierno puso, en al¬ 
gún momento; empeño' en eje¬ 
cutar la obra? 

— Lamentablemente, no. Ac¬ 
tuó pendular mente. Un dia 
apoyaba una soluciprt y, al, ?¿ 4 -, 


guíente otra. Hacia declama¬ 
ciones —los decretos no eran 
más que eso, porque se vota¬ 
ban millones d e dólares sin 
asignarse recursos efectivos 
pero no realizaba actos positi¬ 
vos. Ha ido a remolque. 

—¿Argentina es quien em¬ 
puja? 

—Hoy, sí. Allí ha habido 
un cambio en la orientación de 
la política energética. Se ad¬ 
vierte una franca tendencia a 
no seguir quemando petróleo, 
lo que se. manifiesta en la re¬ 
ciente ley 20050 que dispone 
complementar el complejo Cho- 
cón - Cerros Colorados, cuya 
primera turbina ya e s t á en 
funciones, con una construcción 
que duplica la inicial. 

—¿No actuaban allí los in¬ 
tereses petroleros que se mo¬ 
vían con signo negativo? 


—£s„ cierto. P e r o, desde 
que el trust del petróleo 
llegó a la conclusión que los 
países productores —los ará -. 
bigos, principalmente .— rom-, 
pen las cadenas dé la depen¬ 
dencia y las. reservas comproba 
das de hidrocarburos alcanzan 
para algo más de medio siglo 
—ello no quiere decir que no 
haya nuevos yacimientos- 
procura retener disponibilida¬ 
des para volcarlas en el fun¬ 
cionamiento de la’industria pe¬ 
troquímica, que también con¬ 
trolan. Entonces se orientan 
hacia el aprovechamiento hi¬ 
droeléctrico, procurando injer¬ 
tarse allí. Estados Unidos es¬ 
tá tan preocupado por esta , 
realidad que ha formado uh, 
organismo para impulsar la, 
explotación petrolífera en su. 
territorio, pues teme que para. 


1985 deba importar más de la 
mitad del hidrocarburo que ne¬ 
cesita y que proviene de áreas 
cuya subordinación no sabe si 
podrá retener. 

Además, en Argentina exis¬ 
te una razón geopolítica: la gi¬ 
gantesca utilización de sus ríos 
por parte de Brasil . Amortiza¬ 
das las obras, podrá volcar fa¬ 
bulosas cantidades en el desa¬ 
rrollo de la industria pesada, 
lo que afianzará, tornándola in¬ 
contrastable, su primacía. Por 
otra parte, quiere contrarres¬ 
tar, con esta realización en co¬ 
mún, las ventajas que en vin¬ 
culación económica'y relacio¬ 
nes físicas le ha sacado Brasil' 
en el Uruguay, con las conno-» 
taciones consiguientes en polí¬ 
tica internacional. 

—El BIRF ¿cómo ha ac¬ 
tuado? 


3; 









LUCIANO 

ROSANO 


“('/ tango 
es charrúa, 
si señor ” 


S U padre trabajó en los sa¬ 
laderos del Cerro, barrio 
donde él nació, y en los 
momentos libres tocaba -la 
-guitarra, en la misma que él 
aprendió después a seguir las 
netas de un tango, con dedos 
ágiles. 

Luciano Rosano, 50 años acom¬ 
pañado del tango y la. guitarra, 
tiene en su carpeta muchos re¬ 
portajes como artista. Pero su 
vida es más rica en experiencia. 
Desde una infancia humilde — 
“Nací en un barrio pobremente 
pobre. Eira un cangrejal aque¬ 
llo"—hasta su contacto fugaz 
con algunas estrellas' de cine. 
—“Era el tiempo de la voiíurst 
copera, del gacho y de la pin¬ 
ta’!—, donde intervino con su 
canto. I 

Su vida sigue siendo “matre ¬ 
ra”, como él mismo ha dicho y 
sus entusiasmos los mismo*: un 
culto apasionado y sirio al Ma¬ 
go. A tal punto ha llegado ese 
culto, que aún hoy, cuando la 
música popular revee formas y 
estilos, Luciano sigue fiel a los 
viejos tangos gardelisnos. 

El autor de ,“1$ de Mayo", 
“Traje viejo”, “El Cachorro” etc. 
explica: “Esto es lo verdadera¬ 
mente auténtico, para nosotros, 
paiin el tango uruguayo””. La 
teoría de Luciano comienza con 
nuestros indios... 

—Una vez me había contado 
que ei tango tiene origen cha¬ 
rrúa. .. 

—Sí, d e 1 lenguaje chrrrúa 


quedó muy poco documentado, 
muy poce, pero lo que h3y al¬ 
canza y sobra para decir las co¬ 
sas como son. Claro, si se dice, 
es una bomba atómica en el Río 
de la Plata. ¡Quién aguanta a 
los porteños! Pero te lo cuento 
igual. Los .charrúas tocaban un 
instrumento que se llamaba “bé- 
tun”, que era muy primitivo: un 
arco con un tiento; lo apretaban 
con los dientes y le pegaban con 
un palito. Eran cuatro notas. 
Cuatro notas que son las básicas 
dél tango y que Matos Rodrí¬ 
guez sin saberlo, coloca en los 
primeros compases de La Cum- 
pársita. Tarareó esas cuatro no¬ 
tas y sen los sonidos del “bé-f 
tun. “Tan tan tan-go”, que quie¬ 
re decir: “golpe sonoro” y es una 
palabra charrúa. Y el “betún” 
es el instrumento; quiere decir: 
cuatro. ¡Y qué curioso! Nuestros 
indios sacaban las cuentas con el 
número básico que era el cua¬ 
tro en sus intercambios comer¬ 
ciales. Pero esto está documen¬ 
tado, no te estoy inventando na¬ 
da. Después los españoles extir¬ 
paron todas estas cosas. Sin em¬ 
bargo, Tacuabé, el indio qpe lle¬ 
varon a París, no era tan atra¬ 
sado, ¿viste?, porque si aprendió 
a tocar el violín en Europa, t?- 
nia entonces gran sentido esté¬ 
tico. ... Además en aquel momen¬ 
to unos rusos que estaban en Pa¬ 
rís aprendieron a bailar el “tan 
tan tan-go”, con esas gambetas 
que hacia el indio. 

—Así que los indios también 
lo bailaban. . . 

—Sí, era una especie de gam¬ 
beteo, no como .ahora. Bueno, 
ccij el pituquerío que había en 
Montevideo, de la más rancia 
aristocracia española todavía 
arraigada aquí, eso de indios y 
de charrúas había que borrar¬ 
lo... Por eso nunca quisieron 
darle el verdadero origen. 

Luciano mueve la cabtza en 
un gesto de disconformidad, y 
continúa. 

—Muchas veces estos jóvenes 
erntores de protesta se encuen¬ 
tran en una terrible “encerro¬ 
na” porque sin saber el ritmo 



que 'están haciende dicen “Es 
folclore”, 7 Buettrc fqklcré 
„eif.realidad hay tan poquito!!Del 
folclore nuestro tenemos el esti¬ 
lo, lá cifra, la milonga y el tan¬ 
go. Después el candombe que ya 
es adquirido, porque lo trajo el 
negro.. Y te (digo más ¿sabés por 
qué no pasa nada con el tango 
argentino? Es curioso, el rio 
Uruguay .es tan angosto y la 
fuerza Ique tiene para cambiar 
de un lado a otro... Porque el 
tango porteño se va al lamento 
del indio del altiplano. Vos po- 
nés ,a Juan de Dios Filiberto 
—claro, un hombre que no es 
argentino, pero el influjo lo atra¬ 
pó—, y fíjate los tangos de él 
“Botines viejos” por ejemplo." 
Todos- tangos muy, muy dormi¬ 
lones. Es otro estilo. El tango 
charrúa era una cosa fu site, más 
cortada, entendés? Eso es lo que 
no entienden y lo que no les 
conviene decir porque el porte¬ 
ño también tiente eso de que.,. 
nació allá y... ¡seguro! Pero C1 
tango no nació en los conventi¬ 
llos, no no no. Mentira, mentira. 
Si en la Ciudaidéla, al tango pa¬ 
ra entrar le costó mucho tiem¬ 
po. Pero esto está documentado. 
Lo que habría que hacer de una 
vez por todas es un estudio serio. 

—Luciano, ¿qué piensa de los 
artistas un poco, digamos, más 
intelectuales, qué les ha fallado 
para un contacto más estrecho 
con su pueblo, es por culpa de 
ellos o qué? 


LO QUE NO SE DICE SOBRE SALTO GRANDE 


• — Bajo apariencias de sim¬ 
patía —sa er presidente 
Woods habló uña ver de "obra 
fascinante "— enlenteció y obs¬ 
truyó ,las gestiones, principal¬ 
mente a través de su vicepre¬ 
sidente en 1964, Burke Knap- 
pe, que como presidente <ict 
consorcio que ceaí¡otaba la q¡ 
neracpn y distr i b u c i ó n de 
energía c n la Re publico Ar¬ 
gentina defendía —desde su 
alto cargo en d instituto sendo 
internacional — l o s intereses 
de sus compañías térmicas de 
toda eventual competencia hi¬ 
droeléctrica, En nuestra canci¬ 


llería existe un informe-confi¬ 
dencial del entonces embaja¬ 
dor en Washington, Sr. Yriart, 
en él que refería recriminacio¬ 
nes a la Argentina —hechas 
en su presencia, a un diplomᬠ
tico ' encargado de negocios del 
vecino país, como diciéndolc 
que la advertencia le alcanza¬ 
ba— acerca de la conducta del 
gobierno del Presidente liba 
en materia d< ■ , - rifa ; eléctricas. 

Ello ocurrió er. oportunidad de 
un trámite conjunto en pro de 
Salto Grande. 

Ahora, la crisis del petró¬ 


leo y sus imbricaciones políti¬ 
cas, hace que soplen vientos 
distintos. Si no el BIRF, el 
BID —aunque imponiendo a 
sus protegidos— aporta para 
Salto Grande, aunque tal ac¬ 
titud se traduzca en el encare¬ 
cimiento del complejo hidro¬ 
eléctrico. Basta recordar que el' 
proyecto original se presupues¬ 
tó, con intereses, en 408 mi¬ 
llones de dólares, precio favo¬ 
recido por la libre concurren¬ 
cia; hoy, su costo, al limitarse 
el campo financiero , se estima 
en 530 millones. Por lo que se 
ve, también allí hay un salto 


38 


—Bueno, yo le canté siempre 
directamente al pueblo, por eso 
nunca tuve nada, ya ves. Y ya 
entré cantando cuando todavía 
ni “minga” de equipos sonoros 
ni nada. Ni luz eléctrica, porque 
en los salones había luz (le car¬ 
buro ■viste que era nn tanque- 
cito con dos cañitos, asi, bueno, 
luz de carburo para mi era un 
lujo! Ya que en aquella época 
eran puros candiles. Bueno, pero 
volviendo a tu pregunta... ser 
un intelectual no es encerrarse 
en una pieza, dejarse la barba o 
la melena y comerse ios libros. 
No no .no. ,Hay que andar. Y se 
sufre, se sufre junto con cual¬ 
quier persona que está padecien¬ 
do, me entendés? Y se le d’a lo 
que uno tiene. Si uno tiene co¬ 
nocimientos, bueno, eso ofrece y 
aprende también de la persona 
a la cual le ha, dado algo. Cada 
cual tiene su concepto de lo in¬ 
telectual, viste? Pero una cosa 
aue yo no pude aceptar jamás 
—y que los in.tplectuales a veces 
caen en eso.--. compcncr en 
forma fatalista,. Se me ocurre 
que no debe ser así, que uno de¬ 
be obligarse —parque para eso 
se siente el intelecto adentro—, 
obligarse a darle a la humani¬ 
dad sanamente algo que la ayude 
a superar los problemas, sea lo 
que s:a... No es cuestión ele en¬ 
cerrarse, el asunto es compartir, 
convivir y ahí se siente lo mis¬ 
mo. ,Yo al menos pienso asi, por¬ 
que mis tangos no nacieron den¬ 
tro de una pieza ni los hice por 
hacerlos... Ahora a los mucha¬ 
chos habría que orientarlos y ex¬ 
plicarles. Porque a veces desde 
atrás de un micrófono se quie¬ 
ren fabricar ídolos... se dice a 
través de un micrófono qu son 
una cosa bárbara pero no tras¬ 
miten... No trasmiten porque 
no tienen nada que trasmitir, es¬ 
tán desvirtuando la cosa porque 
no la comprenden, viste? Es lo 
que te quiero decir: que no se 
fabrica un intelectual, un inte¬ 
lectual nace con el pueblo, tiene 
que venir con el pueblo, si no, 
no sirve para nada, por más que 
se coma los libros... O 


grande ... 

—¿Uruguay soluciona, con 
esta represa, sus problemas 
energéticos? 

—En teoría, si, porque le 
corresponden más de tres mil 
millones de kilowatt-fiora. Err 
los hechos, no tanto, porque en 
la cuota que se ha fijado ini¬ 
cialmente, es sólo él 16 % de 
'la generación, cuando le co¬ 
rresponde e! 50 V Esa cuota, 
se ha determinado en función 
de una base baja, sin tener en 
cuenta nada más que el creci¬ 
miento vegetativo. Se consoli¬ 
da, asi, la recesión del país. 


J 





crónica 

del 
peruanismo 



E 't primer y desconcertante 
indicio de que el golpe ¿te 
estado del 3 de octubre de 
1968 tenía un signo y propósito 
absolutamente novedoso en la nu¬ 
trida serie de los pronunciamien¬ 
tos militares de la historia peruana 
lo percibieron los periodistas en 
la madrugada de ese mismo día, 
cuando aun el país no salía de su 
estupor. 

La proclama de los oficiales que 
habían tomado el Palacio de Go¬ 
bierno tenia un claro corte anti¬ 
imperialista, por consiguiente que¬ 
daban fuera de lugar las habituales 
interpretaciones que consignaba al 
Pentágono como la fuente inspi¬ 
radora del movimiento. Otro he¬ 
cho igualmente sintomático: el 
golpe no se producía en nombre 
de ningún jefe militar y por lo 
tanto no estaba creando un régi¬ 
men caudillista. Horas más tarde, 
con la presencia de los jefes de 
todas las regiones militares se con¬ 
solidaba el carácter institucional 
del nuevo régimen, que comenzó a 
gobernar a nombre de la Fuerza 
Armada en su conjunto, es decir 
de las tres ramas militares. , 
tos observadores políticos bus¬ 
caron con impaciencia los prime¬ 
ros indicios que les permitieran 
ubicar un movimiento político que 
sé daba en nombre de una institu¬ 
ción tan general y poco definida 
ideológicamente como era la Fuer¬ 
za Armada. El tono de la procla¬ 
ma y la identiíleacin tí© los altos 
jefes militares que participaron en 
el incruento golpe de mano y ela¬ 
boraron el Estatuto Revoluciona¬ 
rio que juró el primer gabinete mi¬ 
nisterial, dieron la primera pauta 
de que se trataba presuntamente 
de un grupo de evidente inspira¬ 
ción nacionalista y jreformls.ta. 
Fueron bautizados erróneamente 
por la prensa local como nasseris- 
tas pero muy pocos o nadie sos¬ 
pechaba el radicalismo y la ener¬ 
gía que iban a mostrar en la eje- 
cúción de su programa de refor- 
'mas económicas y sociales. 

Seis días más tarde, el 9 de oc¬ 
tubre, unidades del ejército toma¬ 
ron los yacimientos y la refine¬ 
ría de Talara que estaba en pose- 
ción dé una subsidiaria de la Stan¬ 
dard Oil de New Jersey y que du¬ 
rante décadas se mantuvo como 
un ejemplo eje la más soberbia ex¬ 
plotación imperialista. 

Semanas después el régimen mi¬ 
litar comienza a esbozar úna polí¬ 
tica exterior inesperada para su 
reconocida posición anti-comunls- 
ta: realiza las primeras gestiones 
para abrir relaciones económicas y 
diplomáticas con todos los países 
del mundo, incluidos los vetados 
pafses socialistas. 

Ambas medidas —la toma de Ta¬ 
lara y la apertura de relaciones 
con el bloque socialista— podían 
ser solamente, según se consideró 


entonces, muestras del nacionalis¬ 
mo del régimen pero lo que co¬ 
menzó a definir su raíz revolucio¬ 
naria fue una reforma agraria que 
atacó la parte más gruesa del feu¬ 
dalismo, la que .tenía mayor poder 
político y económico: los latifun¬ 
dios azucareros, precisamente el 
área que todos los partidos polí¬ 
ticos izquierdistas excluían cuan¬ 
do hablaban de reforma agra¬ 
ria por considerar que debía 
atacarse primero los latifundios de 
le sierra donde la miseria es ma¬ 
yor y cuyo peso político es simple¬ 
mente regional. Los militares pe¬ 
ruanos atacaron el problema de 
la reforma agraria de acuerdo a 
su formación profesional demos¬ 
trando mayor sentido político! que 
la izquierda tradicional al quebrar 
primero el espinazo del feudalis¬ 
mo dejando para después las ba¬ 
tallas y escaramuzas contra los ca¬ 
ciques serranos. 

"SOCIALISMO ,Y HUMANISMO" 

La reforma agraria fue cataclís- 
mica: cambió la estructura social 
y política del país. Faltos de bolsa 
que los nutriera los partidos de¬ 
rechistas comenzaron a morir sin 
necesidad de represión alguna. El 
diario “La Tribuna”, del partido 
Aprista cerró solo porque al desa¬ 
parecer la oligarquía feudal perdió 
la fuente de sus ocultos subsidios. 
El .partido Odriista, que cogobcrnó 
con.el APRA en el régimen ante¬ 
rior, vio" contrito como los dueños 
de sus locales lanzaban los mue¬ 
bles a la calle por alquileres im¬ 
pagos. 

Realizada la reforma agraria el 
régimen militar revolucionario si¬ 
guió ahondando aún su política 
con prudente e Imperturbable rit¬ 
mo, sorprendiendo siempre a los 
observadores hasta que por fin el 
28 de julio del año pasado ter¬ 
minó. de definir el esquema de la 
nueva sociedad que están dispues¬ 
tos a construir, que se caracteriza 
por el nacionalismo, preparación 
de fórmulas políticas de participa¬ 
ción popular 'y un humanismo que 
rechaza por igual las rígidas alie¬ 
nantes del capitalismo y el comu- 


ALGO DE HISTORIA 
PARA EXPLICAR 

Como en casi toda Latinoamé¬ 
rica, en Perú la independencia del 
poder colonial español no signifi¬ 
có una transfqrmacin revolucio¬ 
naria. Los herederos de los enco¬ 
mendados españoles fueron el ori¬ 
gen de los terratenientes y lati¬ 
fundistas. Las continuas luchas de 
los militares por el poder politice 
de. los primeros años de la repú¬ 
blica no tocaron jamás la estruc¬ 
tura social ni económica. Simple¬ 
mente las fuerzas armadas eran 
usadas en la práctica como instru- 


Especial 

para 

MATE AMARGO 

por 

ABRAHAM LAMA 

de 

IPS 



mentó de conservación del statu 
quo social al servicio de la .oli¬ 
garquía. 

El imperialismo posterior afian¬ 
za el poder político de la oligar¬ 
quía latifundista pues sus más im¬ 
portantes sectores del azúcar y el 
algodón se convirtieron en inter¬ 
mediarios y proveedores de las me¬ 
trópolis internacionales. Estados 
Unidos fue el país que mayores 
inversiones introdujo en el Perú y 
su fuerza política les permitió dis¬ 
cutir con arrogancia las mejores 
condiciones económicas para las 
empresas norteamericanas. El pe¬ 
tróleo, la minería, las comunica¬ 
ciones y en forma creciente la 
nueva industria de la harina de 
pescado estaban bajo el control de 
empresas norteamericanas. 

En su carácter de instrumento 
de defensor del orden institucional 
el ejército se enfrentó a la ola in¬ 
surgente que provocó en el Perú, 
al igual que en el resto del conti¬ 
nente. la experiencia revoluciona¬ 
ria cubana. Los primeros conatos 
guerrilleros adquirieron dimensión 
social con la agitación campesina 
en la zona del Cuzco, desarrollada 
por Hugo Blanco. Cuando las olas 
guerrilleras estallan con mayor se¬ 
riedad y envergadura son nueva¬ 
mente derrotadas por el ejército; 
pero en el combate contra esta 
modalidad no convencional de lu¬ 
cha los militares peruanos detec¬ 
tan la existencia de un hecho nue¬ 
vo: la acción guerrillera se está 
realizando a pesar de la disimula¬ 
da oposición de los partidos políti¬ 
cos izquierdistas tradicionales y 
demuestra vitalidad para seguir 
arrastrando estudiantes y campe¬ 
sinos. La victoria definitiva contra 
la insurgencia, comprenden, no po¬ 
drá ser consecuencia de simples 
operaciones militares sino de la de¬ 
saparición de las causas sociales 
que constituyen su caldo de culti¬ 
vo y así llegan a la convicción de 
que hay que cambiar algo para no 
caer en el caos social descontro¬ 
lado y sangriento. 

LA “VIOLENCIA DE ARRIBA" 

La procedencia de ciases' dé los 
oficiales del ejécito peruano jue¬ 
ga un rol importante en la forma 
como asimilar esta experiencia 
histórica. En su ¡mayoría proceden 
tíe los sectores populares o los es¬ 
tratos más pobres de la clase ru¬ 
ral y urbana. El propio presidente 
Velazco Alvarado es un ejemplh 
de ello, que él menciona con emo¬ 
tivas frases: 

‘Mis palabras pueden saber a ex¬ 
traño en labios de un so'.tlati?, mas 
no sé si recuerda que> este soldado 
es hombre dei Perú surgido de su 
entraña y de su tierra, que en su 
niñez ¡conoció la pobreza saboreán¬ 
dola y que en su vida sus ojos se 
cubrieron de todo ese mundo de 
injusticia contradictoria y duro 

39 

di - . 







VELASCO: 

“Somos 

socialistas 

y 

humanistas ” 


que íue el Perú. Al igual que mis 
camaradas de armas yo be vivido 
palmo a palmo por 'duros, largos 
años, la realidad de este país. 
Aprendí a descubrir las grandes 
injusticias, la profunda violencia 
y el duro agobio que agosta la vida 
de/ los pobres”. 

Eran estos militares peruanos, 
en su mayoría procedentes de ca¬ 
pas populares y cada vez más 
conscientes del papel instrumental 
que se les asignaba para mante¬ 
ner el statu quo, quienes tuvieron 
que enfrentar la eclosión campe¬ 
sina y guerrillera. 

Resulta curioso recordar que los 
propios cursos de lucha antigue¬ 
rrillera, algunos de ellos organiza¬ 
dos por el Pentágono, los impulsa¬ 
ron a colocarse en la situación tác¬ 
tica de los guerrilleros y los cam- 
rrotarlos. Es cierto que los vencie¬ 
ron represivamente pero a su vez 
pernos para comprenderlos y de- 
fueron vencidos, si cabe el término, 
por la evidencia de la verdadera 
raíz de los problemas sociales. 
Afortunadamente el jno tener pro¬ 
cedencia social oligárquica pudie¬ 
ron llegar fría y certeramente a 
la recomendación fúndame n t a 1: 
las guerrillas se vencen táctica¬ 
mente con las armas pero se re-» 
suelven estratégicamente y defini¬ 
tivamente con la reforma agraria. 

En 1962 ante el temor de que 
ganara las elecciones una alianza 
de partidos conservadores (el 
APRA y el Odriismo) se adelanta¬ 
ron y dieron un primer golpe ins¬ 
titucional gobernando por un año 
para convocar a nuevas eleccio¬ 
nes. En ese año aplicaron por pri¬ 
mera vez la reforma agraria y die¬ 
ron íe de bautismo a una política 
estatista a través de la creación 
del Instituto de Planificación que 
supuestamente debía determinar 
las pautas del desarrollo económi¬ 
co y social. Con la evidente sim¬ 
patía de la Fuerza Armada ganó 
.la elección siguiente el candidato 
reformista que incluso obtuvo apo¬ 
yo del Partido Comunista, tos mi¬ 
litares entregaron el poder y re¬ 
gresaron a sus cuarteles. 

Pero la democracia representa¬ 
tiva demostró que por lo menos en 
el Perú no estaba en condiciones 
dé acometer las reformas estruc¬ 
turales necesarias y el-gobierno del 
arquitecto Belaunde Terry 1 fue ino¬ 
perante y frustró todas las posibi¬ 
lidades. -Los caciques parlamenta¬ 
rlos burlaran la ley de reforma 
agraria negándoles fondos y sé 
mantuvierdh alegremente irrespon¬ 
sables. ESÍ fue tanjbién otra ex¬ 
periencia Jnstórica , : que asimilaron 
los müitanes y que ahora sigue 
manifestándose en su desconfian¬ 
za en las posibilidades de acción 
de los partidos políticos a los que 
no persiguen ni reprimen pero a 
los que tampoco otorgan mucho 
juego. 

40 



de desarrollo económico en qn país 
de incipiente y rezagada teenolor 
gia exige fórmulas, de integración 
con otros países del miaño nivel, 
Es así como él nacionalismo de los 
militares peruanos se expresa tam¬ 
bién en un internacionalismo íra- 
ante entre países no 
que deben proteger- 
tente del peso de los 
polos mundiales. ¡ 
proceso peruano se define co- 
anticapitalista: 

Conocemos muy bien la profun- 
raíz de injusticia que encierra 
;apitalismo porque c :e fue pre¬ 
cisamente el sistema bajo cuya 
égida llegamos a ser una nación 
dependiente y subdesarroll a d a”, 
dice el general Velasco Alvarado. 
Su anticapitalismo no lleva hacia 
el polo contrario, el comunismo: 
"idéntica incompatibilidad luiste 
entre nuestra revolución y los 
planteamientos comunistas, a nues¬ 
tro juicio , básicamente también 
conservadores, que postulan como 
prioritaria la propiedad estatal de 
los medios de producción y por 
ende la concentración del poder 
económico político en el Estado 
bajo lia égida de un partido que 
inevitablemente deviene en tota¬ 
litario y represivo”, señala Ve- 
lasco. 

Después de establecer claramente 
lo que no es el régimen de, la Fuer¬ 
za Armada sostuvo desde’ los pri¬ 
meros meses que estaba buscando 
una posición nueva y autóctona. 
Naturalmente que mientras con- 
su discreta reserva sobre 


Fracasado Belaunde Terry, quien 
no se animó a utilizar el respaldo 
militar para cerrar el Parlamento 
e imponer las reformas, se prepa¬ 
raron concienzudamente para ejer¬ 
citar directamente el poder. 

El 3 de octubre dé 19(68 movien¬ 
do algunos tanques y sin disparar 
un solo tiro tomaron el poder y 
embarcaron en. un avión al derro¬ 
cado Belaunde Terry. 


definir, el régimen militar 
peruano, el tipo de sociedad que 
aspira a construir, utiliza u;na 
fórmula compleja: ©em°crac¡a so¬ 
cial de participación plena. “Aspi¬ 
ramos a un orden social donde el 
poder político y el poder eeonómi- 
— —** -"-ectamente en los 


LOS MILITARES PERUANOS 
En primer lugar se definen co¬ 
mo nacionalistas: “La respuesta a 
nuestros problemas la sacamos te 
nuestra propia raíz. No queremos 
copiar ningún otro proceso produ¬ 
cido en otro lugar y en oteo tiem¬ 
po”. Este nacionalismo se expre¬ 
sa a través del propósito de eli¬ 
minar los factores dé dependen¬ 
cia exterior. Esto lleva, hacia la 
necesidad de impulsar el desarro¬ 
llo económico, en lo posible auto- 
sostenido. A su vez, la ptcesldai 


no se toman en cuenta todas tes 
' ‘ «. que se están 

que deben de 
...hueva de demo¬ 
cracia y participación popular. 

La oposición derechista, «test*» 
cante que to Fu«csq* Ara«te de¬ 
puso al presidente constitucional 
y cerré ef Parlamento, ¡¡BÉjftca al 
régimen como dictadura militar 
Debe día admitirse qué, en efecto 
el régimen militar ejerce un po¬ 
der absoluto y gobierna por decre¬ 
to pero es imposible efectuar una 
transformación estructural dentro 
del maeqo de. la democracia repre¬ 
sentativa tradicional, que permite 
el juego político de los grupos de 
poder económica expresado a tra¬ 
vés de sus instrumentos parlamen¬ 
tarios y partidos títeres 
La participación popular que se 
-está creando es te otro tlpo^ de 


ate Velasco 
. .... que el ca¬ 

pitalismo no Wko crea una-ficción 
di? democracia política sipo que 
margina totalmente a la mayoría, 
Por lo tanto a partir de 
•cu primer áfto de gpbjerno. el 
régimen revolucionario' de las 
Fuerzas Armadas comenzó, a crear 
vías, de participación popular en. 
la vida económica del país a tra¬ 
vés de la reforma agraria prime¬ 
ro, que estregó los latifundios y 
los complejos agro-industriales a 
1a propiedad y administración de 
los campesinos; la comunidad la¬ 
boral después, que convierte en co¬ 
propietarios a los trabajadores dé 
las empresas industriales y, final¬ 
mente, mediante el anunciado pro¬ 
yecto de crear un sector de pro¬ 
piedad social en la economía, en 
el que la empresa será íntegra¬ 
mente propiedad de los trabajado¬ 
res, un sector nuevo que será prio¬ 
ritario en el futuro esquema so¬ 
cial peruano. 

“Las transformaciones que esta¬ 
mos realizando abren por primera 
vez para vastos sectores sociales el 
acceso real al campo de la propie¬ 
dad y <de los derechos económicos 
y por tanto por vez primera tam¬ 
bién hacen posible el ejercicio ple¬ 
no de la verdadera libertad polí¬ 
tica en el Perú”, explica el gene- 
r |1 Velasco Alvarado. “Aquí radica 
fundamentalmente el sustento so¬ 
cial de la revolución de base po¬ 
pular conformada en esencia por 
los sectores mayoritarios tradicio¬ 
nalmente marginados”, agrega. 

Obviamente los militares no es¬ 
tán dispuestas a comapvtir el po¬ 
der mientras el proceso de refor¬ 
mas estructurales exija 1a existen- 
tán dispuestos a compartir el po¬ 
deroso. Las diversas invitaciones 
de partidos políticos: a grupos eco¬ 
nómicos para establecer fórmulas 
de participación política a alto ni¬ 
vel en base a compromisos han si¬ 
do sistemáticamente rehus a d o s. 
“No queremos pactos con los par¬ 
tidos claudicantes”, replicó en cier¬ 
ta oportunidad el general Velasco 
Alvarado aludiendo a las insinua¬ 
ciones apristas , de dar el respaldo 
de sus militad tes a cambio de una 
pequeña brecha para subir al ca¬ 
rro del poder. La ot,rora decisiva 
influencia de las sociedades que 
representaban a los empresarios 
agrarios industriales mineros y 
pesqueros ha desaparecido. Se to¬ 
tea la existencia de dichas orga¬ 
nizaciones pero se las, considera 
casi como clubes sociales sin de¬ 
rechos a representar a los respec¬ 
tivos sectores económicos a cuyo 
nombré hablaban antaño. 

Este situación seguirá según han 
declarado reiteradas veces los prin¬ 
cipales jefes militares hasta que 
el proceso revolucionario se Insti¬ 
tucionalice y se torne irreversible. 
Entre tentó SIMAMOS deberá Ir 
a las organizaciones 
-r- Para participar en los 
r de decisión de todo nivel 
(cotannal, cooperativo, municipal, 
eteJ. ■ 

Si el plano intemagtonal te. pó¬ 
stete del gobierno revolucionario 
de M Fuerza Armada' és clara. Tie¬ 
ne Conciencia.' y orgullo de que su 
iraagen ha dispertado Interés co¬ 
mo juna fórmhúa nueva y terceris¬ 
ta.-Antes el Berú carecía de polí¬ 
tica exterior ;y. actuaba práctica¬ 
mente a la (Jóte de tes decisiones 
norteamericanas salvo en el es- 
■ d? las* defensas de 
,de soberanía mari¬ 
no de los líderes. dél 
posición que perfí- 


' hondura que el i 


ná. Ahora es 


Mun 


Je batalla por las 200 
labiado de sustancia 
tr dejar da. ser una simple lu- 
l *x>r una /extensión de sobera- 
¡cavencioiteL y «suvertirse en 
■a-te acción de países 


no desarrollados que reclama los 
mares adyacentes para garantizar 
la alimentación de su población. 
Gracias a este enriquecimiento de 
la doctrina de las 200 millas el 
bloque latinoamericano está obte¬ 
niendo progresivo apoyo de los paí- 
.■se's afrc-asiáticos, sobre todo de la 
influyente y muy importante Chi¬ 
na Popular. 

El Perú defiende la pluralidad 
de regímenes: y por lo tanto ha re¬ 
clamado y recobrado su derecho 
para establecer relaciones diplo¬ 
máticas y comerciales con todos 
los países del mundo inclusive 
China y Cuba. 

Esta pluralidad de regímenes tie¬ 
ne su respaldo a su vez en el res¬ 
peto riguroso a la no intervención, 
que explica la diplomática caute’a 
qüe observa para referirse a los 
demás países sobre todo a los ve¬ 
cinos latinoamericanos. 

Actualmente, de acuerdo con el 
primer Plan Quinquenal de Desa¬ 
rrollo, que debe de crear el marco 
para un despegue económico y so¬ 
cial, las metas' están diseñadas pa¬ 
ra que la minería, el petróleo y la 
harina de pescado aporten recur¬ 
sos para la expansión dé otras 
áreas en la industria pesquera. Se 
aplica un criterio absolutamente 
nacionalista y se ha decretado la 
co-gestión mediante las comunida¬ 
des laborales y se tiende a', la coo- 
perativizaclón de la pesca de con¬ 
sumo humano, a nivel industrial 
en minería y petróleo; ramas que 
exigen financiamientos superiores 
a la capacidad inmediata del Es¬ 
tado peruano. Se ha abierto paso 
¡a los capitales extranjeros previa 
modificación de las reglas del jue¬ 
go excesivamente generosas que 
¡existían antes. 

Importancia capital tendrá, den¬ 
tro de .ese esquema, la creación del 
Sector de propiedad social, en el 
que los trabajadores, serán dueños 
de las empresas en las que labo¬ 
ran. Esa fórmula será utili¬ 
zada por él régimen para acabar 
con la desocupación ^ crear una 
nueva y revolucionaria área social. 


EGOISMO VS. HUMANISMO 
Recientemente al debatir el pro¬ 
blema de la desocupación un se¬ 
minario de alto nivel convocado 
por el sector empresarial privado 
y con asistencia del presidente Ve- 
lasco Alvarado y su gabinete mi¬ 
nisterial, se suscitó un importante 
y significativo debate. El presiden¬ 
te de la entidad organizadorá sos¬ 
tuvo que el egoísmo humano cum¬ 
ple un rol positivo en el desarrollo 
económico queriendo significar con 
ello que el propósito de lucro que 
caracteriza al capitalismo es ne¬ 
cesario y que sin empresas priva¬ 
das no habrá crecimiento económi¬ 
co. La respuesta de Velasco Alva¬ 
rado fue: 


“No es el egoísmo el único fac¬ 
tor que 'define al ser humano. 
Existe también la solidaridad y la 
colaboración. Pensamos que el egoís¬ 
mo. ha sido la fuente de donde 
surgió la injusticia y la explota¬ 
ción. El hombre es también liber¬ 
tad, , praxis, crearión, invención 
permanente de sí mismo y del 
mundo, desinterés, generosidad, 
aptitud de sacrificio y de idealis- 
. mo, imaginación, capacidad para 
soñar. El p-Jsmo es sin duda par¬ 
te de su compleja naturaleza esen¬ 
cial, pero por sí solo ese aspecto 
de su ser no puede definirlo. De¬ 
finir al ser del hombre por una 
sola de sus dimensiones de signi¬ 
ficación equivale a toda una op¬ 
ción frente a la |vida y frente a la 
historia.. Pero esa opción estrecha 
■y arbitraria no es ni puede ser la 
del egoísmo y por tanto no es ni 
puede ser la opción de esta revo¬ 
lución’’. 


RADA 


EL ULTIMO 
CANDOMBE 



UBEN Rada, de conocida ae-’ 
g J tuación al frente de Tótem, 
Ise va del país. Nada hacia 
■ ^ suponer esta resolución, en 
.cierta manera sorprendente, cuandc 
.pensamos en el éxito alcanzado por 
•I conjunto tiempo atrás. Sin embar¬ 
go el hecho es cierto, y asi lo con¬ 
firmó MATE AMARGO. 

Han creado, además, un nue'p 
grupo; Gula Motorl; los -rompedores 
de piedras, en un dialecto africano. 
Sus Integrantes son Danlef logarde, 
•Marcos Espino, Roberto -Galettl, Car- 
los Ferreyro, Rolando Fleitas y el 
, propio Rada. 

—"Después de haber andado mu¬ 
cho, cada cual por su lady hemos 
Negado a la conclusión de que acó 
»K el Uruguay el éxito es ficticio". 
Habla Rada. — "En representación 
de Gula Matar!, porque no quiero 
hablar de mí solamente, ni tampoco 
.quiero que suceda que Identifiquen 
al grupo can mi persona", 
ame hecha da toda y par la lóala 


"Comprendemos, sigue, que ya he- 
.-sacamos la conclusión que nos tene¬ 
mos que Ir. Pero, que este conf- li¬ 
to se formó con la ¡dea ¡nidal de 

■ irse inmediatamente del país. Tene¬ 
mos muchos deseos de llegar a Esta¬ 
dos Unidos, donde además, Daniel 
piensa estudiar y perfeccionarse con 
el bajo. 

-Él grupo se alberga transitoriamen¬ 
te en úna casona que funciona, du¬ 
rante el día, como casa de remates. 
Su propietario. Rolando Fleitas, es 
uno de los entusiastas Integrantes; 

■ "el único que desarrolla otra acti¬ 
vidad, al margen de la música", in- 

"Pero no quiere tampoco que píen- 
• sen que nosotros nos vamos y chou. 
No, lo que nosotros queremos es dar 
-a conocer lo música uruguaya en 
, otros' países. Es también una formo 
,-de repatriarse, ¿no es cierto?". 

"Prácticamente no hacemos más 
.candombes", confesó luego Rada, 
, aunque en ni long p l o y que «amos a 


,-edltor muy pronto hay uno o dos. 
•No quiero definir el tipo de música 
-que estamos haciendo,- pretendemos 
-que la música la defina el público. 
Odeon en Buenos Aires y Palacio de 
•Al long-play, agrega, lo graba 
fia Música acá. Lo vamos a mandar 
-a todos los países de América e in¬ 
cluso a España donde tenemos un 
•amigo, radicado hoce mucho tiempo 
y le va excelentemente". 

Mientras prepara las valijas Guie 
Motorl ensaya pacientemente. Fre- 
-cuenta, además, bolles los fines de 
semana; "aunque realmente la actb 
vldad no está planificada,- la Inse¬ 
guridad en el trabajo es lo dominan¬ 
te", afirma. 

Mientras tanto Tótem ha quedado 
atrás. "Ellos creían que había que 
seguir Insistiendo ató y nosotros que¬ 
ríamos irnos, por eso creamos Gula 
Matarl. Todos estamos muy contentos 
como vamos llevando el grupo, y creó 

■zzjt*- - 


v. oqt) tfíi 

«cínife ív 


/ i V-,- 






L A SOBERANA, la iqás polémica 
de las murgas, estuvo también 
este año en el centro de la tormenta: 
junto a una veintena de conjuntos sufrió 
los embates de la censura, que recortó sus 
versos y puso sordina a su canto. 

Pepe ‘ Veneno’" Alaniz, creador de las letras, 
mira por encima del episodio: 

"Nosotros no inventamos nada. 

Fundamos el conjunto en 1969 para cumplir 

una necesidad: la de que la murga. 

auténtica manifestación popular. 

sirviera como un elemento más de denuncia" 

Tal espíritu es el que mantiene 

La Soberana. 

pese a los censores 

y esa actitud cosecha para el grupo un éxito 
arrollador: es el que acumula el mayor 
número de actuaciones a lo largo 
del carnaval. 

Ese espaldarazo popular, que se reitera 
desde hace cuatro años, 
reconoce motivos que subyacen en la poesía 
que La Soberana desgrana en cada tablado. 

Las estrofas más conflictivas detonaron-, 
precisamente, la censura. 

De ellas MATE AMARGO difunde hoy 
pasajes centrales, que subrayan, 
con su intención 
y contenido, 

la filosofía que impulsa a los 
dirigidos por Pepe Alaniz. 



PROHIBIDO 


Jamás nunca la enseñanza 
aceptará la locura 
de todo lo que destruya 
y amenace la cultura 

Pero el pueblo le responde 
por la sociedad futura 
NO! 

Hablando de privilegios 
recordamos un pesquero 
donde el jerarca de un dique 
alardeó de pistolero. 

Aunque el dueño 
se haga fuerte 
lunático pistolero 
no acallará con la muerte 
la razón de los obreros. 

Se descubre en el Senado 
que un sujeto de opereta 
recibía whisky importado 
con su nombre en la -etiqueta 

Mientras el pueblo explotado 
ue que la crisis aumenta 

SIL ■ 


El problema de la crisis 
cada día más se advierte 
y aquel que maneja el hambre, 
en el lujo se divierte. 

Por todos estos problemas 
aunque alguien lo tome a mal 
la verdad de todo un año 
hoy se grita en carnaval. 

Cada pueblo. Escribe su historia. 

Y en nuestra memoria. Palpitando está., 
tantos hombres. Que en su trayectoria 
Buscaron la aurora 
De la libertad 

Uruguay tiene un sol permanente 
que a su pueblo 
quiere iluminar 

los conceptos de un tiempo pasado 
Hoy dicen presente 
y no pueden esperar. . 1 • • 

Las prisiones siempre encierran 
sufrimiento y soledad 
y el hombre busca en su vida 
la suprema-libertad. - 

La libertad de los pueblos 
se tiene que respetar. 


42 







Hombres libres son aquellos 
que a pesar de la prisión 
superan el cautiverio 
con la luz de la razón. 

Algún día los humanos 
forjarán la sociedad 
donde todos sean hermanos 
de una misma LIBERTAD. 

El problema de la veda 
se tiene que soportar 
que se salve aquel que pueda 
el hambre solucionar. 


Hay otras formas de veda 
que Ud. podrá comprobar 


Hay veda en las expresiones 
y es vedado el opinar 
y para el desocupado 
le es vedado trabajar. 

Hay veda para el humilde 
porque en su vida insegura 
le vedan la economía 
el amor y la cultura . 



LEA EN MATE AMARGO 

DEL PROXIMO NUMERO 


TIEMPO DE MORIR 

La novela perdida 
de 

GABRIEL GARCIA MARQUEZ Y CARLOS FUENTES 

★ 

ARGENTINA: NOTAS Y REPORTAJES EXCLUSIVOS 
DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL LUIS RICO 

★ 

ANTONIO GARCIA PINTOS Y SUS 
CRONICAS AL "ROJO VIVO" 


Además, nuestras seccione? habituales. 


USTED 



HAGALO EN CUOTAS 


CHARAMELLO Y BONAVOTA 

CREDITOS 

Televisores: Entrega $ 35.000 
Heladeras: Entrega $ 35.000. Cuotas 14.900 

SAN MARTIN 3350y3313 bis 


43 


































'a. 03ÜE MIE Y IftTt 




. 

4 


MORIR EN FAMILIA, 

por J. García Alonso. La 
obra, que se quiere una co¬ 
media dramática donde se 
desnuden la hipocresía y los 
dobleces de conducta, las 
pautas y las normas de un 
sistema de vida, se rescata 
—más que nada— por las 
virtudes del autor como dia- 
loguista eficaz, que tiene el 
oído afinado para recoger el 
habla ciudadana y una ma¬ 
no firme para el trazo psi¬ 
cológico. Sin embargo, su 
producto es apenas un pre¬ 
texto para una puesta que. 
sepa inyectarle vitalidad y. 
dramatismo, coherencia ideo¬ 
lógica y viabilidad escénica. 
Eso es, justamente, lo que ha- 
qe el director Villanueva Co-j 
ssé, un hombre capaz, tam¬ 
bién, de crear climas y at¬ 
mósferas sugestivas o tensas, 
de hacer crecer situaciones 
triviales hasta el estallido 
dramático, de indagar en zo¬ 
nas de la realidad hasta una 
profundidad que el esquema 
inicial sólo esbozaba como 
posibilidad remota. A eso lo 
ayuda un elenco sensible, 
que promueve una revela¬ 
ción: la del histriónico Fran¬ 
cisco Napoli. (Teatro Circu¬ 
lar, de viernes a lunes). 

LA GOTERA, por Jaco- 
bo Langsner. La obra signifi¬ 
ca, en la ya poblada pro 
ducción del autor, una con¬ 
tinuidad y una prolongación 
de sus preferencias estilísti¬ 
cas'y, también, de sus in¬ 
quietudes conceptuales. Así, 
aquí - aparecen la apelación 
al naturalismo, el expedien¬ 
te del humor negro y la-sᬠ
tira, el oído atento para di¬ 
señar diálogos y retruéca¬ 
nos, acompañados por una 
simbológía que, desde el tí¬ 
tulo, informa sobre el dete¬ 
rioro y la descomposición de 
una familia de clase media 
cuyo naufragio cifra otro ma¬ 
yor: el del propio país. Esa 
fidelidad a sí mismo, que es 
respetable, parece sin embar¬ 
go huérfana de vitalidad y 
vigencia en la medida que 
no admite renovaciones que 
se acompasen a los rigores 
de los tiempos que corren; 


por eso, aquí todo parece ya 
demasiado transitado y Sa¬ 
bido, anacrónico y ayuno de 
densidad. Es probable que 
esa impresión sea, por otra 
parte, reforzada por una 
puesta convencional y epi¬ 
dérmica de César Campodó 
nico que contribuye, de esa 
forma, al tono desteñido y 
enmohecido que signa al es¬ 
pectáculo todo. (El Galpón, 
Sala 18, de viernes a lunes). 


SUENO DE UNA NO¬ 
CHE DE VERANO, por W¡- 

lliam Shakespeare. La inten¬ 
ción del director Villanueva 
Cosse es, sin duda, saludable 
y vivificante: se trata de des¬ 
terrar el academismo y el 
acartonamiento, y de convo¬ 
car el desenfado y la vitali¬ 
dad que están en la esencia 
misma de la obra, como una 
forma de devolverle su vi¬ 
gencia y su humor fresco. Sin 
embargo, las limitaciones del 
elenco impiden que la tarea, 
se cumpla a satisfacción,-de¬ 
jando el espectáculo a mitad 
de camino. Es por eso que de 
allí sólo se resta el proyecto 
de algo que pudo ser. (El 
Gclpón, Sala Mercedes, de 
viernes a lunes). 

UBU REY, por Alfred 
Jarry. El espectáculo, uno de 
los más recordables de, la 
temporada anterior, es fun-, 
da menta Imente el escalón 
más alto que ha pisado el 
equipo de Teatro Uno en su 
fértil trayectoria. Aunque la 
adaptación pueda admil'tr- 
aspectos discutibles, la pues¬ 
ta de Alberto Restuccia tiene 
el fragor, el dinamismo y la 
gracia que pide la obra, 
amén de una estupenda do¬ 
sificación del humor negro y 
el resorte escatalógico que el 
'‘maldito" Jarry reclama en 
toda ocasión para que su far¬ 
sa frecuente tanto la ingenui¬ 
dad como el disparate. Hay» 
además, un excelente nivel 
de rendimiento en el elenco 
y una solución escenográfica 
que es un hallazgo. (Del Cen¬ 
tro, de viernes a lunes). 

D. T. F. 


EL HOMBRE DE NIZA (11 
étgit une fois un flic, Francia, 
1971, de Georges Lautner). La 
historia de este otro policía 
francés es algo más complica- . 
da que la descrita por Melvi- 
lie. Entre apuros domésticos y 
malentendidos con colegas, 
compatriotas y extranjeros, Mi- 
che! Constantin se las arregla 
para liquidar a una banda de' 
traficantes de drogas y a un 
dúó de impávidos asesinos nor¬ 
teamericanos. Es' evidente la 
saludable disposición del nu¬ 
meroso elenco para divertirse 
a lo largo de la empresa. Ün 
libreto imaginativo permite 
además a Georges Lautner or¬ 
ganizar estos prfepóbitos con 
rasgos de sutileza inusuales en 
el género. El humor, se sabe, 
es contagioso. Sería una lásti-; 
mq estár inmunizado a los 
efectos de este film ¡rrespetuo- 
scr y paródico. (Ambassador). 

HISTORIA DE UN POLICIA 
(Un flic, de Jéan-Pierre Melvi- 
Iffe, Francia, 1972). Es necesa¬ 
rio descartar la desconfianza 
y; asistir al juego propuesto 
por Melville sin ánimo de bu-' 
ceadores o sagaces. En el mis- 
mo pláño de la imagen, la vi¬ 
sión sórdida y sin alegría del 
director se organiza en un ob¬ 
jetivo recuento de 1 ' aconteci¬ 
mientos que dan la medida de 
su rigor para el uso de un len¬ 
guaje despajado y sin conce¬ 
siones. Algunas debilidades 
del libreto no alcanzan a soca- 
vW una estructura narrativa 
severa y sóbré todo el per¬ 
manente climd opresivo que 
recorre de punta a punta el 
film.- (Plaza). 

RECETA: VIOLENCIA (A case 
of murder de Blake Edwards, 
ÉE.UU., 1972). La corrupción 
también ha penetrado en un 
lujoso hospital de Boston. Por' 
suerte aparece James Coburn, 
On patólogo con aspecto depor¬ 
tivo y escrúpulos morales. Lo 
que sigue, además de alguna 
violencia prometida, en el abu¬ 
rrido recetario de lugares eo- 
- muñes propio de estos produc¬ 
tos en . metrocolor. La asepcia 
del lugar contagia a Edwards 
hasta despojarlo del menor 
rasgo de imaginación para 
ilustrar esta historieta. 







S 





HUEVO DE YUPANQUI 

Un nuevo LP ha aparecido 
erv plazg del gran creador e 
intérprete de temas folclóricos 
qye es, sjn duda Atahualpa 
Yupanqui. Como en ediciones 
anteriores combina un poco 
Iqs temas captando y acom-, 
papándose él| mismo con gui¬ 
tarra, con introducciones poé¬ 
ticas o solos instrumentales. 

Aquí ha reunido temas su¬ 
yos con otros de Chazarreta, 
P. del Cerro, J. A. y F. B. Díaz, 
y Hnos. Abalos, dichos con esa 
fuerza y magnetismo de que 
es capaz el gran Atahualpa 
Yupanqui, una de tos expresio¬ 
nes más altas y putas del pa¬ 
norama folclórico, uno de los 
artistas más auténticos y va¬ 
liosos. 

. ( I LP. Qdeón URL 20.907, 
ed. Gioscia. "El arpmo", por 
Atahualpa Yupanqui. Temas: 
Ét aromo, Siete de abril, Can- 
ción del cañaveral. La f¡nadi¬ 
ta, Zamba del ayer feliz. El 
mal dormido. La olvidada, La 
estancia vieja, Romance de la 
vidala. Zamba de mi pago, Po- 
brecito mi cigarro y El bien 
perdido). 


DOS ASPECTOS DE TANGO 


Miguel Caló y su orquesta 
de Las Estrellds ofrece en este 
nuevo LP una serie de temas 
de Federico y Expósito, Fran- 
cini y Stamponi, Pontier, Ba- 
liotti y Adamini, A. Gómez, L, 
Rubinstein, Brugni y Rubens, 
Parodi y Pignataro, Pracánico,' 
y del mismo Caló con Moder¬ 
na. Cantan Alberto Podestá y 
Raúl Berón, dentro del cono- 
qido estiló de estos intérpretes. 

Mariano Mores y su Gran 
Orquesta Lírica Popular brin¬ 


da en cambio el tipo más es¬ 
pectacular y ambicioso aunque 
rara vez auténticamente logra¬ 
do musicalmente. Aquí se ofre¬ 
cen temas del mismo Mores, y 
de Julio de Caro, Canoro, 
Pontier, Lambértucci y Grandd. 
Cantan Enrique Lucero, Hugo 
Marcel, Carlos Acuña y Aldo 
Campoamor. 

(CUATRO COMPASES, 1 I.P 
de Miguel Caló y sü orquesta, 
Qdeón URL 20.906, ed. Gios¬ 
cia. Temas: Yo soy el'tango. 
Bajo un cielo ,de estrellas. Dos 
fracasos, El Vals Soñador, Qué 
te importa que te llore, Trasno¬ 
chando, Pedacito de cielo. Mi¬ 
longa que peina cana?, Un cri¬ 
men, Jamás retornarás, Cuqtrq 
compases. Milonga antigua. Si 
tu quisieras y A Martín Fierro)' 
(MULATADA, 1 LP de Mariano- 
Mores y su orq. Qdeón URL 
20.914, ed. Gioscia. Temas:' el 
firulete, Grisél, El .monito, Jun¬ 
tos frente a| mundo. El patio 
de la morocha. Adiós Pampa 
mía, Muiatada, Poema de Tan¬ 
go, ArvocheJ Tu pecado. La 
-fiar de la canela, y Tango Rap¬ 
sodia), 


EXCELENTE "DEEP PURPLE" 


Estupendo LP de Deep Pur¬ 
ple, uno de fos más destaca¬ 
dos conjuntos de rock ingleses 
de este momento. Tanto los te¬ 
mas como las interpretaciones 
de los mismos son; excelentes; 
el ritmo que obtienen y la ri¬ 
queza melódica son motivos 
más que suficientes para que 
este LP logre un alto nivel su- , 
mámente satisfactorio que 
acredita desde ya su mereci¬ 
do éxitp. En especial "La estre¬ 
lla del camino", "Los cuadros 
de casa" y "Carga espacial" 
son temas muy atractivos aun¬ 
que en general todo el LP se 
caracteriza por su .gran co¬ 
rrección y uniformidad positi¬ 
vas. 

(MACHINE HEAD — DEEP 
PURPLE. Un LP Odeón Stéreo 
SURI 20.912, ed. Gioscia. Te¬ 
mas:. La estrella del camino. 
Quizá yo sea de Leo, Los cua¬ 
dros de casa. Nunca antes, 

• Humo sobre el agua. Haragán 
y Ce. ga espacial). 

L. A. 




Isa televisión y la radio no son ni ntueho menós.óhra ex-, 
tusiva de las '-estrellas'' que promoción y reiteración .median¬ 
te frecuentan el inestable mundo de la popularidad". Atrás 
de las cámaras y de los micrófonos, en las cabinas y en lós 
estudios, en las oficinas y plantas de emisión, hay otra gente, 
desconocida para el gran público, que aporta esfuerzo y ta¬ 
lento para posibilitar que canales y radios salgan diariamen¬ 
te al aire. Son los trabajadores anónimos, los que nó reciben 
aplausos ni elogios. Esta sección de MATE AMARGO está 
dedicada, a ellos, los desconocidos de siempre. 


LOS 

DESCONOCIDOS 


DE SIEMPRE 


5W 


Nombre completo: Oscar 


> 1961. 


—Usted es integrante de la Asocia¬ 
ción de Empleados de Radio, ¿qué, 
pasa con ADER? 

—ADER está .en este momento en 
un período de militando muy baja. 
Es período de licencia; es verano, 
los compañeros están lejo^. De to¬ 
das maneras, en este momento ei> 
coramos la reorganización de la di¬ 
rección del gremio —hay algjjnos 
cargos que están acéfalos en la di¬ 
rectiva—, para luego ^estudiar la for¬ 
ma de llevar adefante una platafor¬ 
ma reivindicotivo de 4 ó 5 puntos. 
Úft aspefeto importante de esa pla¬ 
taforma es *'ei intento de lo firma de 
un nuevo Convenía con la patronal, 
donde haya nuevas normas de tra¬ 
bajo., Ei. convenio actual^, tiene vali¬ 
dez, algunas cláusulas se están cum¬ 
pliendo, otras no. El 29 punto serla 
lo presentación ante el Parlamento 
de un proyecto nuevo de troboje en 
radio que proteja al trobojador uru¬ 
guayo. El 3ro. sería la conquista dé 
una ley de bolsa de trabajo... El 49, 
la equiparación de tos trabajadores 
de radio con los de la prensa, tos 
trabajadores de radio ganan menos 
de la mtrad de lo que ganad fas 
trabajadores de la prensa, trabajan¬ 
do mucho más: El sueldo máximo es 
el de informativista, que gana unos 
$5-000 pesos nominales. 

—¿En qué relaciones se encuentra, 
ahora ADER con ANDEBtí? 

—En ninguna. Las relaciones haa 
quedado rotas desde el último con¬ 
flicto que comenzó en marzo y ter¬ 
minó en julio del año pasado, fue a 
raíz, del despido de 13- trabajado¬ 
res en tres emisoras, de. fas cuales 
fueron repuestos nueve en una de 
ellas, en las otras dos, nó. Na po¬ 
pero tampoco una derrota. El gre¬ 
mio fue q la lucha’ e hizo lo que 
demos decir que fue una victoria, 
pudo, hay que ver que las fuerzas 
de nuestro gremio son bastante redu- 


dirigentes oficiales, yo dirío de orietv 
tación política más bien. Ellos creen 
que los trabajadores vo' ( para los 
sindicatos como quien vota, en las 
elecciones para los partidos políticos 
y se equivocan. El gobierno' en eso 
> equivoca porque la masa de tra- 


los dirigentes que conquistan, cosas, 
sin importarle qué opinan político- 


—¿Y las radios del Interior, cóma 
se integran a esto? 

—tas radios del . interior ■ se en¬ 
cuentran en muy tsrefas condiciones. 
San r'adios pequeñas, can poco per¬ 
sonal. Hemos llegado a esta con¬ 
clusión en las principales radios del, 
interior: Radio Colonia, radio Pay- 
sandú, -la Voz de Meló, Radio lotera 
- nacional de Rivera —todas pertene¬ 
cen o ANBHHfa-, se violan pernio; 
nentemeqte las leyes laborales y ¡os 
convenían de trabajó. Ni siquiera se 
PBSP d--salarió mínima decretado úl 
timomente-por el. Poder Eejcutíyo de 
45.080 pesos. No hablo., ya de las le 


del 


convenio colectivo que está vigente.' 


—En c 


, robarse la ley sin¬ 
dical, de la que tanto se. habla, ¿có¬ 
mo la encararía ADER? * 

—ADER, con sólo su fuerza, no 
puede hacer nada. Lo que va a lia-, 
cer indudablemente es unirse al con¬ 
junto de fuerzas de la Convención 
Nacional de Trabajadores, donde ya 
yon planificado la acción a llevar 
o cabo. Esa ley intenta ni más ni 
han planificado la acción a llevar a 
cabo. Esa ley intenta ni más ni -me- 
nis que sacar o fas dirigentes no- ‘ 
turóles de los gremios para poner 


—¿Cómo puede ADER. llegar a la: 
rpdios del interior a corto plazo? 

—Uegar, ya llegamos. ADES tiene 
filiales en todos los departamentos 
del interior., Pero es que el interior 
es - tan difícil y hay tanto persecu¬ 
ción gremial que las compañeros se 
han limitado simplemente a llamar¬ 
nos por teléfono para hacernos con¬ 
sultas sobre qué deberían hacer en 
ese sentido. De todos modas, la ..Gre¬ 
mial- Radiotelefónica de Montevideo, 
vg. q encarar la situación, va a lle¬ 
var el planteo, a. la patrono! y a los 
organismos públicos como corres¬ 
pondí:’ - ’ 

.—¿Qué aspiraciones de futuro tie 
ne AÓER? V¿fe-> 

—Desde el pqtlto de .visto gremial' 
et- deseo de ADER fes ürtHfce de una 
buenq’ vez ebrí) los compañeros de lo 
Televisión. Si la patronal tiene una 
gremial, úntep/^os trabajadores tam- 
bjén-.:feníeVa : 'liJcha: hace.'mucho tiem- 


r~ que estamos En algunos upariu- 
r.idades se iia u traba¡odo en con jun¬ 
io pero realmente no ha habido una 
preocupación , q.’ fondo para intentar 
■ I? u ihdbd, qqe^tprde o 'temprano va 
ir. Soicr d'na federación o un 
mtérgremíal o una organiza- 
,.. iue nos aglutine o todos de 
alguna moriera pera encerar la lu- 
¡,cha juntos. 


-.coiqitó ii 
.- eióti que 


45 









El fútbol uruguayo 
en su hora 
más incierta 


En avisperos de su. primeria inter¬ 
vención en la serie eliminatoria po¬ 
ra el mundial de Munich, el fútbol 
uruguayo parece i 
incierta. La crisis golpea con inusi¬ 
tado vigor contra las ya i 
estructuras de .un sistema que ame- 


sin que se encaren las medidas que 
parecen imponerse. Csmo conse¬ 
cuencia lógica de un caos que ha lle¬ 
nada n u>r fatal •! núklú-n u nk. 


¡d de la*¿conchas y vwelve gradual¬ 
mente sus espaldas al que supo ser 
el’más popular de los deportes. Al¬ 
go hoy que hacer pero nadie se de¬ 
cide a dar el primer paso. 


* LAS" ABERRACIONES 

La estructura de nuestro fútbol mues¬ 
tra a diario síntomas de úna incurable 
enfermedad. Estos que se incluyen a 
continuación no son más que ejemplos 
aislados, tomados al'azar, pero en to- 
dó caso reveladores de una.crisis de tre¬ 
menda magnitud. 

1) La Institución Atlética. Sud; 
América se ve obligada a descender a 
la* divisional inferior habiendo hecho 
algo más que duplicar el puntaje de 
quien conserva la categoría. Una legis¬ 
lación que dispone el descenso de un 
equipo con 21 puntos y que asegura la 
permanencia de otro que sólo obtuvo, 
nueve es. por lo menos, absurda. 

?) , El jugador Julio Montero Cas¬ 
tillo, titular indiscutido de Nacional y 
de la selección, es transferido a Inde¬ 
pendiente, El futbolista, percibe en h* 
mano 18' millones de pesos: diez que le 
adeuda Nacional y ocho por concepto 
de prima. Más que un absurdo, esto es 
un despropósito. 

3) El jugador Miguel Mansilla, jo¬ 
ven y muy hábil delantero cedido por 
Peñarol a River Píate, es codiciado por 
Nacional al fracasar el pase de Fernan¬ 
do Morena. La transferencia es un he¬ 

46 


cho pero, sorpresivamente. Peñarol 
exhibe una cláusula coactiva <( para Ri- 
ver, para el jugador) según la cual 
Mansilla no puede ser negociado a Na¬ 
cional. Esta cláusula coarta las posibi¬ 
lidades laborales de un futbolista y, al 
bacerlo, consagra una flagrante arbi¬ 
trariedad. 

★ CASI UN ESCLAVO 

Con el paso de los años la Mutual 
de Futbolers Profesionales ha ido per¬ 
diendo su característica inicial de aso¬ 
ciación de socorros mutuos para con¬ 
vertirse en una verdadera organización 
.sindical. No puede extrañar entonces 
que se la vea empeñada —como nunca 
antes —en la infatigable defensa de los 
derechos del jugador. No todos acep¬ 
tan esta nueva postura; que parece ele¬ 
mental: la solidaridad no consiste es¬ 
pecíficamente en auxiliar al desvalido 
—lo que puede convertir a un sindicato 
en una sociedad filantrópica— sino en 
luchar por el establecimiento de la jus¬ 
ticia, en crear conciencia sobre las obli¬ 
gaciones del trabajador pero también 
sobre sus derechos más inalienables. 

La tarea ha sido ardua y, lejos de 
haber concluido, recién está en sus co¬ 
mienzos. Las conquistas arrancadas a 


fuerza de conflictos han modificado 
parcialmente la situación y han permi¬ 
tido que, al menos en un cierto modo, 
la profesión se dignifique; mucho más 
(.¡“je antes, el futbolitsa es observado 
hoy en su verdadera dimensión huma¬ 
na y no como un mero objeto de cam¬ 
bio. 

A pesar de ello el jugador de fútbol 
sigue siendo en gran medida esclavo 
del club, al cual se encuentra ligado en 
forma tal que sólo excepcionalmente 
puede disponer de su propio destino. 
Plantear un litigio de tipo laboral pue¬ 
de significar que se le declare en rebel¬ 
día,, es decir, que se le impida ejercer 
su profesión. No plantearlo, significa 
en los hechos prolongar una situación 
de dependencia absoluta que transfor¬ 
ma al jugador en propiedad privada del' 
club. 

Por distintas circunstancias, algunos 
futbolistas han logrado obtener su 
emancipación: son los que firman con¬ 
trato por un año, luego de lo cual que¬ 
dan en libertad de acción. Las ventajas, 
dé todos modos, son más aparentes que 
reales puesto que al caducar el contra¬ 
to ese futbolista, afronta los riesgos de 
la desocupación. 

Esta situación casi general de depen- 



dencia hacia instituciones capaces de 
hacer o de destruir al jugador en cuan¬ 
to individuo, es aún más visite cuando 
entra a tallar el contratista. No es lo 
más frecuente que las negociaciones se 
realicen sin intermediario, directamente 
de club a club. Lo más común es que 
alguien Se encargue de “colocar” la 
mercadería, percibiendo por ello un por¬ 
centaje habitualmente alto. Se contem¬ 
plen & no sus más legítimas aspiracio¬ 
nes, el futbolista no tiene por lo gene¬ 
ral ninguna alternativa y debe aceptar-. 
El indidivuo ha quedado postergada, 
una vez más, frente al jugador. 

Aún más injusta es la situación de 
aquellos deportistas adquiridos en for¬ 
ma directa por el contratista, que los 
compra al club para revenderlos luego 
en el exterior. Como en plena Edad 
Media, entonces, aún hay gente que 
puede vanagloriarse de ser. dueña de 
bienes y de hombres. 

★ TRABAJO, QUIERO TRABAJO 

El propósito aparente de abatir los 
presupuestos —desmesuradamente al¬ 
tos en el caso de Peñarol y Nacional— 
ha originado una situación que con se¬ 
guridad no fue la prevista: el fútbol 
uruguayo se va quedando sin futbo*- 
listas. 

Hace ya varios años fue abolida la 
3a. Especial. Luego se eliminaron las 
reservas. La siguiente arremetida fue 
contra las terceras, sorpresivamente bo¬ 
rradas del mapa. Se da entonces el ca¬ 
so de que los equipos uruguayos dispo¬ 
nen apenas de tres categorías (la., da. 
y 5a.) mientras Argentina, por ejemplo, 
dispone de ocho (y nueve, si se inclu¬ 
ye la pre-novena). Comou además exis¬ 
te un.limite para registrar contratos en 
la Asociación, el número de futbolis¬ 
tas con que cuentan las doce institucio¬ 
nes de la. División es extremadamente 
bajo: apenas 500, de los cuales la mi¬ 
tad actúan en las categorías amateurs. 
Proporcionalmente al menos el basquet¬ 
bol que tiene mayor número de divisio¬ 
nes, cuenta también con mayor canti¬ 
dad de deportistas. 

Todo ello plantea, también en el fút¬ 
bol, el angustiante drama de la deso¬ 
cupación. El problema ha sido plantea¬ 
do por vía Mutual, que logró-elevar el 
número mínimo de contratos profesio¬ 
nales pero que no ha podido impedir la 
secuela lógica de esa situación: la emi¬ 
gración en masa de buenos, muy bue¬ 
nos, discretos y mediocres jugadores. 
Esta dispersión responde innegable¬ 
mente a esa problemática ocupacional 
ya que el futbolista uruguayo —como 
pocos —prefiere en verdad desarrollar 
su carrera en el propio pais. 

Claro está que esto no significa, co¬ 
mo se ha pretendido, una adecuación 
del profesionalismo a la realidad socio¬ 
económica del país. Hacerlo, obligaría 
a abatir los monstruosos presupuestos, 
a reducir sueldos désm.ed.icj¿jjjjente ak. 

jd ¿>.«53 aonnvlin ? 


tos, a evitar inflacionarias pujas en tor¬ 
no a determinado jugador: de este mo¬ 
do se impediría la distorsión del mer¬ 
cado y se aseguraría a todos los trabar 
jadores del fútbol un nivel de vida más 
o menos decoroso. Hoy. por el contra¬ 
rio, hay futbolistas que perciben millo¬ 
nes de pesos al año y hay otros que de¬ 
ben trabajar ocho horias diarias en la. 
estiba para poder subsistir. 

★- EL TIBURON' Y LAS SARDINA^ 

El fútbol uruguayo, casi como nin¬ 
gún otro, gira en torno a dos .verdade¬ 
ros monstruos que son Peñaror y Na¬ 
cional. No es ningún secreto. Conviene 
de todos modos intentar un análisis del 
fenómeno porque en la perVivencia de 
este régimen bicéfalo se encuentra ef 
secreto de muchas frustraciones. 

Hace ya mufchos años que el más dis¬ 
traído de loS aficionados sospecha que 
ese régimen es casi dictatorial. EL inte¬ 
rior del país, que sigile siendo un vivero 
inagotable de jugadores, permanece 
marginado, a pesar de que existen pla¬ 
zas potencialmente poderosas. El he¬ 
cho puede explicarse porque allí, en el 
interior, los clubes profesionales se nu¬ 
tren de divisas. -No cuesta nada trae# 
a un joven futbolista desconocido en 
absoluto y hacer de él, a la vuelta de 
unos pocos años, un cotizado jugador: 
en el caso muy probable de que sea 
transferido al exterior, el club de origen 
—.que lo descubrió y lo forjó— no ve 
un solo peso, como tampoco lo vio an¬ 
tes. Obvio es destacar que la integra¬ 
ción del fútbol del interior- y la consi¬ 
guiente extensión del profesionalisipo, 
obligaría a corregir es a situación. Los 
interesados deben ser escasos, en ver¬ 
dad. 

Mucho más visible es la hegemonía 
que ambos grandes ejercen en los tor¬ 
neos locales. «No sólo juegan casi per¬ 
manentemente en el Centenario, sino 
que es muy frecuente que los chicos 
transfieran sus derechos buscando ma¬ 
yores ingresos. No sólo cuentan con los 
más poderosos medios y los mejores ju¬ 
gadores, sino que se ha llegado a acen¬ 
tuar su hegemonía a través de la acu- 
mulación de puntos en una tercera rue¬ 
da. No sólo ceden jugadores en prés¬ 
tamo —lo que está expresamente prohi- 
bido --sino que ahora se descubre que 
también ceden dirigentes: los dos pri¬ 
meros candidatos de una de las listas 
que lucharán por pl gobierno de Peña- 
rol fueron hastg no hace mucho diri¬ 
gentes de Bella Vista (uno de ellos an¬ 
te la Junta). Con un agravante: el di¬ 
rigente bellavistense que actualmente 
ocupa este cargo fue hasta hace poco 
tiempo delegado de las inferiores de 
Peñarol. Es imposible evitar las suspi¬ 
cacias, claro está. 

Satélites (e incluso filiales) de los 
grandes, los chicos también tienen su 
culpa. Tan habituados como están a in¬ 
terpretar el pápe! de partenaires, pare¬ 
cen conformarse con los ¡ porcentajes 


que reciben cada vez que se disputa un 
clásico o un importante encuentro in¬ 
ternacional,;. Los esfuerzos para inten¬ 
tar quebrar semejante hegemonía se 
han revelado vanos y a la postre todos 
saben (futbolistas, dirigentes, especta¬ 
dores) que, tal como.está estructurado 
nuestro fútbol, un eqgjpo chico jamás 
podrá terciar por el título. 

Al agudizarse la crisis el abismo Se 
acentúa. Ello trae como consecuencia 
que la competencia no exsita o, por lo 
menos, que el interés del torneo se re¬ 
duzca apenas a dos encuentros en un 
total de 132. No puede-extrañar enton¬ 
ces que el público, primero impercepti¬ 
blemente pero ahora en forma mucho, 
más visible, le esté volviendo las espal¬ 
das al más hermoso de los deportes. El 
■ fútbol se está muriendo, de a poco. O lo 
están matando, que es peor. 

QUE HACER 

Los intentos* realizados para incen¬ 
tivar el interés por nuestros obsoletos 
campeonatos no se han caracterizado 
por su brillantez. Primero se instauró la 
Copa Artigas en reemplazo dfel Cam¬ 
peonato Competencia pero Ja experien¬ 
cia, poco feliz, murié a poco de nacer. 
No tuvo, mejor suerte un efímero tor¬ 
neo que recibió el pomposo título de 
Copa Uruguaya y que fue disputado 
por reservistas* en medio del desinterés 
general. La modificación en los siste¬ 
mas de disputa del actual torneo tam¬ 
poco fue eficaz: cuando llegaba el mo¬ 
mento de iniciar la rueda final las po¬ 
siciones ya estaban definidas y las dis¬ 
tancias se acentuaban al establecerse la 
acumulación de puntos. 

Conviene observar de todos modos 
que se trata de tres ideas pésimamente 
aplicadas pero que en sí no son dese¬ 
chabas. Descentralizarse el torneo 
dando ingreso a equipos del interior del 
país es hoy por hoy una necesidad im¬ 
postergable: también parece serlo la de 
establecer los mecanismos necesarios 
para prolongar y dar continuidad a la 
temporada, lo que podria lograrse a tra¬ 
vés de un segundo torneo con suficien¬ 
tes incentivos (clasificación directa del 
campeón para la Copa Libertadores, 
por ejemplo). Así y no de otro modo 
el público volverá a las canchas. En 
cambio, permanecerá alejado si son 
aprobados proyectos como el reciente¬ 
mente divulgado, que prevé complejos- 

y confusos— sistemas fracciónales 
con el propósito, sin duda loable de 
salvar en parte ese insondable abismo. 

Los males del fútbol uruguayo no se 
solucionarán con medias tintas. Para 
que el fútbol vuelva a ser lo que fue, 
para que renazca la mística de la se¬ 
lección, para que los espectáculos ad¬ 
quieran un nivel hoy inexistente, será 
necesario cambiar y cambiar a fondo. 
Ya se ha esperado demasiado. Tal co¬ 
mo están planteadas las cosas, prolon¬ 
gar esa espera puede resultar fatal 






m i 

LEI 


LOS OLIMPICOS 


nicn tMfiffl i n 


por Polifemo 


Allá abajo y a lo lejos la ciudad ten¬ 
dida- al sol ronrronea, un barco chato y 
gris entra a la bahía, una chimenea echa 
humo... Vista desde el rancho del gordo 
Basald Wuegue, en el Cerro, no pasa nada 
Pero tome Ud. el ómnibus, descienda a la 
ciudad y penetre en ella: automáticamen¬ 
te se habrá incorporado a su problemᬠ
tica, a su sicosis, a las alternativas de su 
gran juego. El ciudadano trota por sus 
arterias impulsado por esa ansiedad que 
es el virus de la civilización: hay quienes 
conducen vehículos y otros quienes los es¬ 
quivan; hay los que ejercen la usura po¬ 
ra que una multitud de aturdidos busquen 
ün poso afanosamente- 

"Sucede que la gente no se entiende 

dijo el gordo cortando una jugosa tira 
del asado, sin retirarlo de la parrilla- 
porqué el lenguaje del hombre es defi¬ 
ciente. Ahí tienen ustedes a los nórdicos, 
que son tan evolucionados, con el pro¬ 
blema de la incomunicación". Le interrum¬ 
pió Almada, uno de los seis que rodeᬠ
bamos la parrilla, partiendo un chorizo a 
lo largo: "Yo he visto las películas, vo. 
¿No te parece una incomunicación bas¬ 
tante indecorosa? Y casi no hablan... De¬ 
be ser mejor qge entreverarse con esos 
idiomas infernales que usan". Pasándole 
la damajuana de clarete elaborado por 
los curas¿ Basald Wuegue tragó de apuro 


es verdad, se debe a la raíz de la len¬ 
gua. Yo, a todos prefiero el ático". Y re¬ 
citó al griego aquel a quien se recuerda 
por un solo verso. Lamentablemente lo 
hizo en griego, pero lo celebramos de to¬ 
das maneras. 

Fue un error. Esa demostración bastó 
para entusiasmarlo.:Acto seguido nos pre¬ 
guntó: ''¿Quieren oir el discurso dé Pen¬ 
des?" Cada uno pensó en tomárselas pe¬ 
ro no era cuestión de abandonar el asa¬ 
do y los chorizos a su suerte, aunque pu¬ 
diéramos arrastrar el vino. De manera que 
en la silenciosa, vacilación que siguió, el 
gordo se lanzó a su cometido. En eso es¬ 
taba cuando la mujer gritó. 

Emergió desaliñada del otro lado del 
seto divisorio gritando como una loca: 
''¡Favor! ¡Favor! Acudid con cubos!'' Co¬ 
mo la apariecia de la mujer era insólita e 
inquetante, MATE AMARGO, q' no estaba 
mamado, atajó al gordo: "Paró, gurí. ¿No 
habrás pronunciado alguna inconvenien¬ 
cia en ese dialecto que estás hablando?'' 
Entonces el gordo, que tiene más cultu¬ 
ra que panza, tradujo en pocos segundos 
a nuestro idioma la parrafada de la mu¬ 
jer., Y de ahí al lenguaje que-todos en¬ 
tendemos: ''¡De raje! Chapen tachos que 
el fuego le escraeha e! bulín a la gaita" 

Fuimos eficaces y sólo ardió la cocina. 
Pero si no hubiera estado Basald Wuegue 
que conoce quince lenguas ¡vaya a saber 


Todos descalificados resultaron los 
arqueros que participaron en el home¬ 
naje a Guillermo Tejí realizado en Lau- 
sana, Suiza. Ninguno de ellos dio en 
la manzana. "Yo me encontraba' muy 
interesado en el estudio del nudo, por 
lo que no percibí la ausencia del blan¬ 
co de tiro" —declaró el voluntario. 


... .Yo siempre llevo algunas aspirinas... pero me 
gustaría saber quien fue el que apagó la luz del 


a ocurrido! 

CORREO 

a RECIENTE 

ln, mi preciosa, plenamente 
in. 

Concurrir al* Lawns Tennis 
de Carrasco vistiendo el equi¬ 
po correspondiente y en ciclo- 
motor Honda a las 8 de la 
gxañana, es in. No es indis-, 
pensable llevar raqueta ya que, 
nadie comprobará si usted ac¬ 
cede al club. 

La máquina es aún in para 
Hegar a Las Delicias con e! es¬ 
cape abierto. Asimismo es in 
ir a tomar helados piloteando 
desde un 404 para arriba. El 
jeep y la camioneta se consi¬ 
deran out. 

a DUDOSO 

No, señor, la isla Martin 
García no es una isla argenti¬ 


na ubicada en territorio uru¬ 
guayo; es una isla uruguaya 
ubicada en territorio urugua¬ 
yo. 

a PUNTILLOSO 

Efectivamente, la referencia 
"comí como Heliogábalo'' - ali 
de al remoto emperador r< 
mano de origen africano. Re¬ 
lajado era el muchacho y ter¬ 
minó mal, como era de espe¬ 
rar. 

A su pesar la expresión re¬ 
sulta, hoy un tanto obsoiela. 
Es más actual decir: "Comí 
mo un edil" —manera que 
menciona de paso el importe, 
cediendo a la imaginación del 
interlocutor la responsabilidad 
de sus apreciaciones. 










Pinacoteca de MATE AMARGO 


u OMBRE EN LA TABERNA (Ba udai) 
Olee teixw ífcia 22 X ¿06 





No pudimos guardar el secreto. 
Queríamos compartir nuestra 
satisfacción con usted. 

La satisfacción de estar 
preparando discos pensados 
para la gente de este país. 


Grabados por uruguayos para 
cantar y contar cosas de los 
uruguayos. Espérelos. Querrá 
comprarlos aunque no tenga 
pasad ¡seos.